11 diciembre 2008

Cuba debate

Cuba debate

Si a este debate legítimo se suman otros con malas intenciones, no debemos permitir que, además de manipular el tema y distorsionar la historia, algunos encuentren ese protagonismo de los sietemesinos


Para un debate serio no basta con ejemplificar a través de censos, números que muestran desequilibrios entre blancos y negros] Para un debate serio no basta con ejemplificar a través de censos, números que muestran desequilibrios entre blancos y negros

¿Otra batalla ideológica-cultural?

Cuando en la Cuba actual se debate y polemiza acerca de la necesidad de investigar y estudiar sobre el problema racial, como consecuencia de la presencia y vigencia -no solo por atavismos ancestrales provenientes de la colonia y la neocolonia- de ciertas conductas racistas y discriminatorias hacia la raza negra en el seno de la sociedad, podemos hacernos las siguientes interrogantes: ¿ello es parte además de una moda intelectual internacional que se nos indica desde una agenda exterior, específicamente, a partir del auge y repercusión de los "estudios poscoloniales", los "estudios de alteridad" y los subalternos"?; ¿es consecuencia directa e indirecta de los impactos de los discursos post que aún subsisten en la teoría filosófica-política, económica-sociológica y psicológica social, así como de otras disciplinas científicas y saberes, acerca de la crisis de las identidades-diversidades societales, el denominado fracaso del Estado nación moderno y las contradicciones socioclasistas devaluadas?; ¿o acaso esa eclosión académica y sociopolítica de la problemática identitaria-social y racial, iniciada desde mediados y finales de los años 90 del pasado siglo y que continúa con mayor fuerza en este milenio, corresponde a un inadecuado o insuficiente tratamiento -subestimación y olvido casual o seudo-intencionado-, por parte de algunas ciencias sociales en ciertos períodos de la historia de la nación?; ¿o es resultado de algunas subvaloraciones o inadecuadas implantaciones de la política social y cultural de la Revolución Cubana, basadas en la igualdad y equidad, y a pesar de todo lo alcanzado en este campo a través de estos cincuenta años de proceso transformador?; ¿es motivada por los conflictos de valores en la sociedad cubana actual que se agravaron luego del derrumbe del paradigma y referente histórico del socialismo este-europeo y de la Unión Soviética, y su correlato inmediato que constituyó la crisis económica y social en la Isla, recrudecida por la agresiva política oportunista estadounidense, más la dominación y hegemonía omnímoda del capitalismo-imperialista a nivel planetario?; ¿es acaso también un semi-olvido de las izquierdas en general, que subestimaron en cierto sentido esa problemática a lo interno de sus sociedades?; ¿es tan real su existencia y dimensión en un país en el cual más del 50% de sus habitantes son negros, mulatos o mestizos y un porciento mayor frutos cercanos y lejanos de la hibridación social, racial, religiosa y cultural, aunque no aparezcan así reflejados en los censos de población efectuados?; ¿existe un peligro previsible para la Identidad Nacional y Cultural cubanas por la persistencia de los prejuicios racistas y las formas más sutiles de la discriminación racial? Las múltiples preguntas y preocupaciones pueden sucederse in crescendo y convalidar su realidad a través de los resultados de las investigaciones eruditas y de la propia vida cotidiana, por observación, inducción/deducción, análisis y síntesis, por estudios de historias comparada en el tiempo, y porque todas esas percepciones e interpretaciones poseen una lógica racional auténtica y legítima que no pueden ser obviadas y, mucho menos, minimizadas.

Cuando el debate es a lo interno de la Isla, las preocupaciones son válidas si entre los diferentes interlocutores existe una proyección estratégica común, patriótica, revolucionaria y socialista básicas, y no hay segundas intenciones en las propuestas. No todos los caminos de la polémica son acertados si, por ejemplo, se pretende imponer una visión tremendista y extremista, que de todas formas podremos escuchar y dialogar con ella. Las reivindicaciones no se ganan si a las problemáticas reales, en cualquier dimensión cuantitativa y cualitativa, se le añaden premisas de solución que sólo tengan que ver con el más frío análisis positivista que significa una relectura histórica-política y cultural, así como sociológica, económica y psicológica, entre otros conocimientos y saberes, que solo aborden este problema desde el empirismo "teórico", que más tiene que ver con una instrumentalización del pragmatismo y el utilitarismo en la interpretación de la esencia del fenómeno, con sus mediaciones, y las posibles transformaciones hacia una salida positiva. Cualquier abandono de la complejidad del análisis sería errada.

Los tiempos para las catarsis ya pasaron, aunque algunos tienen derecho a hacerla si estiman que deben y pueden. Sin embargo, en la actualidad se han generado distintos espacios dentro de la sociedad civil y política para discutir el asunto con mesura pero profundidad, se han creado y continúan surgiendo comisiones a distintos niveles y se discute el problema racial-discriminatorio en diversos congresos de las organizaciones y asociaciones sociales para que todos aporten sus diferentes puntos de vista para hallarle solución a corto, pero sobre todo a largo plazo, en un marco político y jurídico adecuado, que puede profundizarse.

Para un debate serio, en las ciencias sociales o humanísticas y, hasta en la política diaria, de mediano y largo alcance, no basta con ejemplificar a través de censos, números que muestran desequilibrios entre blancos y negros -y mestizos- en cargos públicos de primer nivel, errores históricos y enumeración de políticas inadecuadas o no correctamente implementadas, sino de estudiar con cierto detenimiento las causas del problema, sus diversas manifestaciones y su emergencia-repercusión en la contemporaneidad.

Si esta polémica-debate que resurge por una necesidad interna y el reconocimiento de que nuestro país es una nación uniétnica, pluriracial y multicultural, y que la heterogeneidad y diversidad de identidades colectivas e individuales en el cuerpo societal son múltiples, por lo que deben tener espacios de representación y actuación como cubanos, repetimos, si a este debate legítimo interno se suman otros individuos y colectivos con malaintenciones desde el exterior y el interior del país, con vistas "a pescar en río revuelto" y brindar visiones apocalípticas, debemos brindar otra tonalidad a las discusiones. Porque si el problema es cubano -como decía Nicolás Guillén, en "el problema negro en Cuba es el problema del blanco"-, no debemos dejar intersticios para que, por ejemplo, desde el Miami contrarrevolucionario se levanten voces que, además, de manipular el tema y distorsionar la historia, encuentren ese protagonismo de los sietemesinos que poco tienen que aportar a los asuntos internos de nuestra Revolución y Nación.

Y cuando advertimos desde Miami u otras zonas eurocéntricas del planeta, no lo realizamos como una homogeneidad de colectivos e individuos, con las mismos posicionamientos científicos e ideopolíticos. Hay mucha gente seria trabajando y estudiando, pensando e investigando para que no hagamos distinciones. Existen incluso investigadores en la Florida y en otras universidades norteamericanas que han realizado aportes al estudio de los problemas raciales en Cuba, entre otros temas históricos de interés. Pero resulta difícil imaginar que algunos de los que escriben profusamente sobre esta temática en el exterior sin rigurosidad y profundidad, sean de piel negra, blanca o amarilla, no obstante conocer que estudiaron y se formaron en universidades cubanas después del triunfo revolucionario y también integraron parte de un profesorado que impartía clases de filosofía e historia. O sea, eran ¿o no? personas inteligentes, aplicadas y muy capaces en sus disciplinas científicas. Sin embargo, valdría preguntarse si los y lo que hoy escriben, lo realizan desde una herida socio-racista extralimitada ex-profeso o son individuos que reciben un salario para que se incorporen a las discusiones con seudo-doctrinas y opiniones políticas que no dejan lugar a dudas.

Conozco a uno de ellos, que cuando llegó al "gran país de la libertad, la democracia y los derechos humanos", los Estados Unidos de América, sufrió la doble discriminación por ser negro y marxista -esto último, por lo menos de formación pero no de convicción-, y tuvo que hacer mucho esfuerzo, tradúzcase bajar la cabeza y humillarse, para hacerse converso y llegar a hablar y escribir lo que querían, ocupando una plaza en los periódicos del mal llamado exilio político cubano, verdadera emigración económica en su gran mayoría, aunque silenciosa, que se ha visto aventajada y apuntalada por la Ley de Ajuste Cubano, aprobada en 1966, por lo que también existe una minoría políticamente contra-cubana y anticomunista en esencia. Esa industria anticubana, que gustan llamar anticastrista, es una verdadera pepita de oro, que les reporta múltiples ganancias, ya sea a través del pago directo e indirecto que les llega a sus manos por los caminos del salario, del desvío y la corrupción de las agencias oficiales y encubiertas que se dedican a sufragar todo lo que sirva para subvertir la realidad cubana. Quizás algunos lectores imaginen que todo lo estoy inventando y exagerando, pero pueden leer los constantes fraudes, robos y malversaciones del dinero de la USAID, de la Fundación Nacional Cubano-Americana y otras agrupaciones apartidas y agencias de "ayuda para la democratización cubana", publicados recientemente en los propios EE.UU., para dar fe de ellos.

Por si fuera poco, un traidor miembro en esa emigración, hace poco menos de un mes acusaba a los americanos-cubanos -me gusta llamarles así, porque ponen siempre los intereses de los grupos de poder estadounidenses primero y porque ya no son nada cubanos- de fomentar el voto en contra del recién elegido presidente de los EE.UU., Barack Obama, por el simple hecho de ser negro y advertía, el susodicho desertor, que esos "arios" tropicalizados tenían de "congo y carabalí", mucho más de lo que ellos, imaginariamente, se habían pensado y casualmente olvidado. El estar inmersos en ese contexto conservador, ultracontrarrevolucionario -no solo contra Cuba, sino contra las mejores tradiciones democráticas y progresistas estadounidenses-, racista, segregacionista y ser reaccionarios en el sentido más amplio del humanismo, más abstracto o más concreto históricamente, los ha extraviado, lamentablemente, en los laberintos de la historia de la humanidad. Los otros, los elaboradores del discurso intelectualoide, aunque basen sus argumentaciones en partes de la verdad, nunca hallarán su verdadero sentido de la vida. Serán in eternum egoístas, individualistas, envidiosos y ambiciosos: en resumen hombres malos, sin ética y moral. Si ya traicionaron una vez, lo harán miles de veces.

El tema sobre el problema racial, sin embargo, no es tan novedoso aunque si de una necesaria profundización para un grupo de investigadores cubanos de varias instituciones, así como desde dentro y fuera de la academia. Están tan desfasados estos paracaidistas intelectualoides contrarrevolucionarios de variada especie, que obvian que hace más de una década distintas publicaciones cubanas han hecho público esta problemática: editoriales con libros, folletos, etc., y revistas con artículos, todas muy diversas en sus enfoques y abordajes sobre la temática.

Dentro de ese gran grupo de personas trabajando en la problemática, hace solamente un año, el proyecto de pensamiento cubano del Instituto de Filosofía (1), culminó una investigación de tres años acerca de lo publicado en Cuba entre 1989 y el 2005, sobre la Identidad Nacional, en la cual emergió como necesidad de la propia pesquisa e indagación la problemática racial, la sociedad civil, la vida cotidiana, la religión y su contextualización teórico-filosófica y política en el plano regional e internacional. Algunos de los resultados a los cuales arribamos fueron que: la Identidad Nacional es el resultado de una construcción social y cultural, históricamente condicionada, o sea algo nunca totalmente acabada, construida o determinada a priori, en un tiempo único, aunque con hitos fundamentales; que es el producto de las relaciones entre los diversos actores sociales a través del espacio-tiempo. Por lo tanto, constituye el carácter social de un pueblo, y no es un componente finiquitado de la realidad, sino un proceso en permanente construcción y deconstrucción de representaciones, generadas por la acción combinada de las estructuras y de las prácticas de los actores sociales. Asimismo se concluyó que en la contemporaneidad, la Identidad Nacional, no sólo en Cuba, está siendo cuestionada en sus posibilidades de ser el núcleo esencial, capaz de fungir como sustrato orientador frente a la inconmensurabilidad de cambios amenazadores, provenientes tanto del exterior -el sistema-mundo capitalista, ahora transnacionalizado y neoliberal- como desde el interior de los cuerpos societarios modernos. Todo ello refuerza la afirmación que "[...] La identidad sólo se torna una cuestión cuando está en crisis, cuando algo que se supone como fijo, coherente y estable es dislocado por la experiencia de la duda y la incertidumbre". (2)

Es lo que la escritora y pensadora española María Zambrano solía también expresar, pero en otro sentido, al advertir que una catástrofe sólo es verdaderamente catastrófica si de ella no se desprende algo que la rescata, algo que la sobrepasa. Unido a ello se hizo hecho hincapié en la índole dinámica-conflictiva y tensional de la cuestión identitaria, particularmente en regiones como America Latina y el Caribe, intervinculadas a la realidad cubana, en la que están coincidiendo una hibridación entre formas e instituciones tradicionales y manifestaciones socioculturales (post)-modernas o modernas tardías, como algunos la han llamado, en virtud de la diversificación de interacciones transnacionales, e incluso del resurgimiento de lo Hispanoamericano, así como de los variados intentos de integración regional, en los que algunos Estado naciones están configurándose como potencias emergentes y actores significativos. A la dificultad para conformar identidades densas nacionales y regionales -fuertes y resistentes- se une la existencia de una pluralidad de medios de identificación antes homogeneizados por la política o por sistemas holísticos de creencias que, a la vez, se acrecientan como entes atomizados y desvinculados. A la ola de homogeneización se une, paradójicamente, la avalancha desintegrativa y fragmentadora, como partes de la misma estrategia y táctica del Sistema de Dominación Múltiple del Capital.

Distinguimos que, en el caso cubano, la raigal Cultura Nacional incluyendo las mejores tradiciones políticas, patrióticas y revolucionarias de todos los tiempos, se convirtió en un factor esencial de la resistencia popular patriótica y antiimperialista, latinoamericanista, solidaria e internacionalista, así como en el valladar ético más importante para la salvaguarda de la Identidad Nacional, la Independencia y Soberanía Nacional, la Nación, el Estado- Nación Popular y Socialista cubano. En estos difíciles años de Período Especial en Tiempos de Paz, consecuencia del derrumbe del paradigma socialista de Europa del Este y la Unión Soviética, el Comandante en Jefe Fidel Castro resumió, en una frase, una posibilidad de re-construir y ayudar a la salvación de la Independencia, Nación y el Socialismo cubano, como un todo indisoluble: "Una revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas". (3) A su vez, el papel activo que tiene el sujeto social histórico-concreto, individual y colectivo, en la construcción del imaginario simbólico que lo rodea, hace que la identidad lejos de ser un concepto que dé cuenta de una realidad homogénea y unívoca, refleje la heterogeneidad y los conflictos sociales tales como los étnicos, raciales y clasistas, los de géneros, los sexuales, gays, generacionales y familiares, así como de las diversidades identidades grupales, sectoriales, y de todos los segmentos y estratos sociales que existen en una sociedad.

Desde lo más complejo, la Identidad Nacional del sujeto individual y colectivo ha empezado a entenderse como subjetividad compartida que se auto-crea constantemente, producto de las interacciones diversas en contextos también diversos, móviles, y hasta virtuales, en un rejuego de vivencias y experiencias personales y colectivas, definitorias y trascendentes, memorables y formativas, pero también efímeras y emergentes, transitorias y casuales, inconscientes, desestabilizadoras y transformativas, marcadas todas por las particularidades individuales, y las diversidades culturales, sociales e históricas. Y ello es también el resultado de una dinámica singular de adaptación y cambio para la búsqueda individual del equilibrio con el cambiante entorno natural y social y con nosotros mismos: Pero, visualizado e interpretado desde la apertura, la auto-transformación, la creatividad y la relatividad del propio conocimiento que se da a través del dialogo, la comunicación y el intercambio, a veces muy contradictorio, para lograr el acuerdo y el compromiso con los otros, que supone la realización de nuestra propia libertad de elección y autonomía personal relativa. Aunque, lo más importante a los efectos de la investigación es la definición de la Identidad Nacional y su comprensión como construcción social-cultural, aunque tiene puntos nodales esenciales que permite hablar de conformación y consolidación. Entendiéndose por ello la "representación" que tiene el sujeto", de lo que entiende como la construcción de una representación de sí, por lo cual la identidad de los pueblos remite constantemente a su cultura, como sistema de creencias, actitudes y comportamientos que le son comunicados a cada miembro del grupo por su pertenencia a tal; siendo un modo de sentir, de comprender y actuar en el mundo y en formas de vida compartidas, que se expresan en instituciones, comportamientos regulados, artefactos, objetos artísticos, saberes transmitidos, es "la representación del sí mismo colectivo", los mitos y la memoria colectiva que alimentan sentimientos compartidos por la colectividad nacional.

Todo el proceso de Identidad Nacional se produjo entonces, en el presente como en el pasado, como en la necesaria búsqueda de una utopía, de un ideal siempre por alcanzar, de un sueño "imposible" pero realizable, sujeto a permanente perfeccionamiento y renovación. Esta percepción de que, lo que existe nunca está completamente conquistado y, por eso, urge revitalizarlo con superiores metas originales y creativas, hace del proceso cubano de conformación de la Identidad Nacional de un dinamismo singular. Y este desarrollo a lo largo de la historia, en esencia dialéctico, no renuncia a los pilares básicos de sus mejores tradiciones históricas revolucionarias, sino que las refuerza. Ese discursar y la propia realidad, cotidiana y trascendente, es por sobre todas las esencias y fenómenos, emancipatoria y ética-revolucionaria, rechazando al conservadurismo quietista y evolutivo de cualquier fuerza y movimiento social e ideopolítico, lo que ha hecho reafirmar al politólogo Fernando Martínez Heredia, que en Cuba "[...] esta específica nación surja no sólo como plasmación de realidades preexistentes sino como sobre todo como un proyecto"" (4) que, a su vez, es corroborado por otra investigadora cuando expresa "[...] Nuestra conciencia de Nación por razones históricas y culturales, es más expectativa de liberación que consagración del orden, más horizonte e invención que tranquilizadora y pesante estructura." (5) Un año más tarde, en 1996, el poeta e intelectual Cintio Vitier escribía, en su ya prolifera obra ensayística, "[...] Lo que mejor nos identifica, pues, nuestra más creadora identidad, no puede ser únicamente un catálogo de "logros", de realizaciones, de paradigmas. Sin desdeñarlos, la identidad está más cerca de la utopía que de la consagración. La identidad no es un hecho consumado". (5) Y por su parte, el filósofo e historiador Eduardo Torres Cueva planteó que "[...] lo esencial de la definición de la cubanidad es el resultado de fases y etapas diversas en la formación de un pueblo. Ese fondo profundo que condiciona actitudes, aspiraciones, sentimientos, modos de ser y de vivir, y sobre todo, esa compleja amalgama que conforma lo más profundo de la mentalidad cubana. Profana, libérrima, alegre, fuerte, y siempre situada en el límite de todos los límites. En la necesidad de ser y en la obligación de buscar su deber ser, porque de lo contrario podría sería su no ser". (7)

Teniendo en cuenta entonces este marco teórico conceptual y su análisis histórico en el espacio-tiempo, se debe enfocar el estudio partiendo de que la Identidad Nacional es una construcción social-cultural, compleja, contradictoria, dinámica y abierta, de creación objetivo-subjetiva no lineal y que ha variado históricamente, recomponiéndose constantemente y que, de hecho, ha atravesado en Cuba por distintas etapas, reelaboraciones, estancamientos relativos, retrocesos y avances, en tanto ha sido un proceso en permanente crisis, desequilibrio y reajuste. La Identidad, según la psicóloga Carolina de la Torre, "[...] es una necesidad cognitiva, práctica y existencial, tanto en lo que se refiere (a lo que se es y) a poder ser, conocernos y hacernos a nosotros mismos (poder construir y expresar nuestra identidad individual, que es social, y nacional-cultural), como en lo vinculado a nuestras afiliaciones y pertenencias (poder participar con otros en la asimilación creativa, desarrollo y construcción de identidades colectivas, que son también personales). Asimismo, es una necesidad cognitiva, práctica y existencial en lo relacionado con la interpretación, conocimiento y construcción del mundo que nos rodea". (8)

Si a ello añadimos que, entre los resultados ya demostrados y demostrables, es relevante y trascendente la conclusión de que las razas humanas tienen un origen común (9) y no son más que variedades biológicas muy similares de una sola especie: el ser humano, que evolucionó en millones de años, a partir de los grandes y desarrollados antropoides; y que las diferencias de razas son las que existen entre grandes grupos de personas, las cuales dependen de sus particularidades biológicas, constitución hereditaria, los condicionamientos geográficos, el influjo del medio ambiente y la adaptación del ser humano a esas condiciones naturales: el clima con su calor intenso, temperaturas más cálidas y frío excesivo, las tierras fértiles, áridas y desérticas, aunadas a la abundancia o limitaciones del agua, así como a las condiciones sociales, históricas y culturales de su evolución y desarrollo. Aunque es cierto que algunas de las razas se han expandido más rápidamente, otras con mayor lentitud y, aquellas más pequeñas, aisladas y subsumidas por otras, fueron mezclándose y desapareciendo a lo largo del devenir histórico, proceso que continúa en nuestros días. Las no similitudes biológicas son muy perceptibles, aunque son de importancia secundaria, tales como las facciones de la cara, los labios, la nariz y los ojos, en que cada uno de ellos pueden variar en el volumen o carnosidad, la forma rectilínea o achatada, por el tamaño, la forma y el color, respectivamente. Además, están también referidas a la pigmentación de la piel, carácter de la vellosidad en la cara y el cuerpo, una línea especial en el párpado o la carencia de ella, la longitud del cuerpo y las proporciones de sus partes, detalles de la forma craneal, etc., ello incluye sus peculiaridades morfológicas, fisiológicas y psíquicas, pero todas han estado condicionadas sociohistórica y culturalmente. Entre los antropólogos y etnólogos, entre otros, no existe unanimidad acerca de la cantidad de razas en que se divide la población de nuestro planeta, aunque existe una generalización que advierte tres grandes razas: amarilla, negra y blanca y, en los trabajos científicos, se mencionan tres troncos raciales fundamentales: mongoloide, ecuatorial / negroide y, europoide (caucásica), aunque no se descartan las ya mencionadas razas pequeñas o de menor cuantía. Otros estudiosos han dividido esos troncos raciales en: 1.- negroide-australoide, o afro-oceánica ecuatorial; 2.- europoide o euroasiática (caucásica); y 3.- mongoloide o asiático-americana. Pero una conclusión básica radica en que existe, desde el propio surgimiento del Homo Sapiens, una enorme población mestiza que niega rotundamente el concepto de una "raza pura" como consecuencia de los cruzamientos sexuales, el intercambio de culturas, el resultado de los procesos migratorios, los enfrentamientos violentos entre los primeros grupos humanos, que trae como resultados que los vencidos se incorporen pacífica o violentamente a los vencedores, etc., y, reafirma la tesis, de que el proceso biológico no es inmutable, ni está estancado en su desarrollo.

Las últimas investigaciones sobre el Genoma Humano han desbaratado las teorías de una heterogeneidad genética esencial, cuando demostró que todas las razas humanas son portadoras de los mismos genes fundamentales del ADN. La aparición de restos humanoides en el Sur de Africa, considerados los más antiguos encontrados hasta la actualidad, viene a confirmar que Europa no fue la única génesis de la especie humana. El estudio actualizado de los mapas geológicos del planeta Tierra, a través de medios técnico-científicos más sofisticados y eficientes comprueban la unicidad, en un tiempo, de grandes porciones de tierras que, más tarde, se separaron entre sí, con el consiguiente surgimiento y desaparición de islas y continentes, lo que puede haber motivado la separación natural de territorios y de las grupos humanos-razas en un inicio, o en su contrario, su unión. Igualmente, los resultados de las búsquedas arqueológicas, unidas a los análisis etnologicos, históricos y de otras disciplinas y saberes científicos demuestran que las migraciones, desde las épocas más remotas de la vida humana, fue una condición sine qua non para la supervivencia de los diferentes grupos humanos. Los hallazgos de instrumentos de labor, formas de vivir, vestimenta, costumbres, bailes y creencias religiosas, bastante coincidentes en muchas culturas, evidencia que entre las diversas razas y grupos homínidos, hubo intercambios, vínculos y forma de coexistir, a pesar de los asimétricos procesos civilizatorios ocurridos en el tiempo y el espacio.

Notas bibliográficas y referencias:

(1) MsC. Alejandro Sebazco, Dr. Orlando Cruz, Lic. Reynier Abreu, Lic. José Aróstegui, Lic. Wilder Pérez y la Lic. Dania Leyva "La problemática de la Identidad Nacional. 1989-2005", en Revista Cubana de Filosofía, en formato digital, mayo-septiembre de 2008, www.filosofia.cu

(2) Mercer Kobena Welcome to the jungle: identity and diversity in postmodern politics, Rutherford (ed.), Identity: culture, communit y and difference, Lawrence and Wishart, London, 1990, p. 51.

(3) Fidel Castro Ruz Discurso pronunciado en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, el 3 de febrero de 1999, Editora Política, La Habana, 1999, p. 7.

(4) Fernando M. Heredia Nación y Sociedad en Cuba, Contracorriente, No. 2, La Habana, 1995, p. 27.

(5) Magaly Muguercia "Parecen blanca y la estrategias "nacionalizadoras", La Gaceta de Cuba, No. 3, La Habana, 1995, p. 21.

(6) Cintio Vitier La identidad como espiral, La Gaceta de Cuba, No. 1, Ene-Feb, La Habana, 1996, p. 24.

(7) Eduardo Torres Cueva En busca de la cubanidad, (II), en Debates Americanos, No. 3, enero-junio, La Habana, 1997, p. 10

(8) Carolina de la Torre Las Identidades. Una mirada desde la psicología, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana, 2001, p. 34.

(9) Algunas teorías biológicas y antropológicas asumen que el origen de la especie humana procede de antepasados completamente distintos, es decir poligenéticos.




(10) Charles Darwin lo explica fehacientemente en su obra cumbre "El origen de las especies" (1859) y Federico Engels lo retoma en su folleto, "El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre", en Carlos Marx y Federico Engels Obras Escogidas, en un tomo, Editorial Progreso, Moscú, s/f., pp. 371-382.

Más información:
América Latina
Cuba
Cuba debate socialista en Kaos en la Red
Memoria histórica

Noticias relacionadas
La Nación, el racismo y la discriminación racial... II Parte
Orlando Cruz Capote | Para Kaos en la RedLas conductas y prácticas racistas y discriminatorias fueron calando en la mente y la consciencia de todo ese conglomerado social heterogéneo...

27 noviembre 2005

Una nueva concepción de Determinismo

Una nueva concepción de Determinismo

© Jorge Palacios C. 1998
palacios@guayacan.disico.uv.cl

RESUMEN
En este ensayo se analiza el concepto de Determinismo. Según el autor, este concepto se encuentra en proceso de redefinición: el pensamiento dialéctico clásico es rígido y propone que, de conocerse todas las leyes que rigen un fenómeno y las condiciones iniciales, es posible predecir el estado de un sistema en su totalidad y en cualquier momento.

Actualmente comenzaría a surgir en las ciencias, en cambio, un determinismo dialéctico sugerido en importante medida por la propia investigación científica experimental y abierto a la novedad, al azar y a facetas imprevisibles en la evolución del universo.

ABSTRACT
In this essay the author analyses the concept of Determinism. According to him, this concept is in the process of being redefined: classic dialectic thought is rigid and proposes that, if all initial conditions and laws governing a phenomenon are known, it is possible to predict completely and at any time the state of a system. A new form of dialectic determinism would be currently emerging in great part inspired by experimental science itself, which is open to novelty, and the randomness and unpredictability of the evolution of the universe.

Al parecer, una visión renovada de las teorías y de las experiencias científicas
ha comenzado en los últimos decenios a abrirse paso, vigorosamente, en oposición a la interpretación clásica, aún corregida por la Teoría de la Relatividad y por la Mecánica Cuántica. En física, por ejemplo, si bien todavía sigue vigente la interpretación "oficial", e incluso en muchos aspectos predominando, toda una corriente de epistemólogos y científicos impugnan aspectos esenciales de dicha interpretación. Entre ellos, Ilya Prigogine, Isabelle Stengers, Edgar Morin, Henri Atlan, Paul Feyerabend e, incluso el Karl Popper de: AThe Open Universe@.

Si debiéramos calificar el contenido de la flamante corriente de pensamiento que emerge, - simplificando como es inevitable al colocar etiquetas - me atrevería a decir, que ella representa una Adialectización@ en la conceptualización de los fenómenos naturales. No se trata, sin embargo, de una reedición, inspirada en las ciencias, de aquella filosofía materialista - fecundada por la dialéctica hegeliana - que postulara el marxismo. Este, en sus esfuerzos por conferir a su concepción materialista un sólido respaldo en los postulados científicos que le fueran contemporáneos, se dejó atrapar por la concepción dogmática imperante en aquella época entre los hombres de ciencia, que postulaban la existencia de un determinismo rígido y mecanicista. Es así, como el marxismo sacrificó aspectos esenciales de la inspiración dialéctica heredada de Hegel por un materialismo puramente mecanicista.

El pensamiento dialéctico que comienza a surgir actualmente en las ciencias, en cambio, es expresión de un determinismo dialéctico sugerido en importante medida por la propia investigación científica experimental y abierto a la novedad, al azar y a facetas imprevisibles en la evolución del universo.


El reino de la identidad

Para comprender las dificultades que el ser humano ha tenido para acceder a la realidad en sus aspectos dialécticos y comenzar a aceptarla como tal, es indispensable comprender la importancia decisiva que ha tenido en el desarrollo de su pensamiento, así como de la comprensión del mundo en que le tocó vivir, la noción de identidad. Una identificación consciente de propiedades que son detectadas y/o atribuidas a la realidad (aunque sea de un modo provisorio) es una función inherente a todo acto de conocimiento. Más aún, la existencia objetiva de momentos de identidad por lo menos relativos, o sea, de igualdad consigo mismos de los objetos y/o de ciertas propiedades que los caracterizan, es indispensable al conocimiento de nuestro medio. En efecto, en un universo absolutamente cambiante, en que nada permaneciera idéntico a sí mismo ni por un instante, tanto la existencia de seres vivos como el conocimiento del mundo que algunos de ellos poseen, serían del todo imposibles. De allí la importancia básica que adquirió desde los comienzos de la humanización de nuestra especie, la capacidad de detectar y reconocer la identidad. No es de extrañarse, por lo mismo, que los más importantes sistemas metafísicos con los que se inició la filosofía en occidente, buscaran - ya sea en un plano ideal y especulativo o en la realidad misma - una entidad que permaneciera siempre igual a sí misma, en la cual pudiera asentarse el conocimiento de manera sólida y definitiva. Junto con esos primeros sistemas filosóficos apareció, muy pronto, formulado y sistematizado de manera explícita, un sistema lógico de inferencia basado en la identidad.

La ciencia experimental no hizo más que proseguir esta misma búsqueda de la identidad con métodos relativamente distintos. Su labor esencial, en efecto, ha consistido en descubrir y formular leyes verificables a través de la experiencia.

Es decir, detectar identidades, repeticiones, regularidades en los fenómenos, que permitan preveerlos. Al progreso de la ciencia está íntimamente ligado el de la tecnología. Así pues, resulta que una teoría que ha estado basada, fundamentalmente, en una lógica de la identidad, se proyecta en un quehacer práctico, tecnológico, de transformación de la realidad, que es eminentemente dialéctico, contradicción que tarde o temprano debía resolverse. Tanto más cuanto que la propia experimentación, que la ciencia utiliza para verificar o refutar sus hipótesis y teorías, es, asimismo, una interacción tecnológica y dialéctica del investigador con el medio.

Determinismo mecanicista

El propio éxito de la ciencia en sus aplicaciones prácticas, así como los remanentes de la influencia sobre ella de los viejos sistemas filosóficos metafísicos, conducen a sus representantes a sobrevalorar los aspectos de identidad detectados en la realidad y a postular, sobre esa base, un determinismo rígido y absoluto de corte mecanicista. La concepción mecanicista de la ciencia, inspirada básicamente en la física y en la astronomía, se caracteriza por toda una serie de prejuicios y extrapolaciones infundados. Enumeraremos algunos de ellos:

1) Se generaliza una tendencia reduccionista. Es decir, se piensa que fenómenos complejos, como por ejemplo, los estudiados por la biología (y aún por disciplinas como la psicología y la sociología), podrían ser explicados en tanto procesos químicos; éstos, por su parte, como fenómenos físicos; los cuales, en última instancia, se reducirían a interacciones entre partículas regidas por las leyes de la mecánica clásica.

2) Se piensa que será posible explicar todo lo que acontece en el universo por medio de unas cuantas leyes causales simples e inmutables. No se acepta la existencia de hechos azarosos o caóticos en la realidad y ellos son considerados tan sólo como "apariencias", que expresan nuestra ignorancia provisoria ante procesos demasiado complejos.

3) Las leyes científicas son consideradas como regularidades rigurosas e inmutables y las inadecuaciones entre ellas y las experiencias destinadas a verificarlas,como una consecuencia de errores humanos y/o imperfecciones de los instrumentos de medición, fallas, ambas, susceptibles de ser progresivamente eliminadas.

4) Se excluye la idea del tiempo en tanto expresión de la irreversibilidad de los procesos, marcada por el surgimiento de fenómenos inéditos, y a veces imprevisibles en su especificidad. Tanto la dinámica clásica como la relativista, hacen de la reversibilidad una propiedad esencial de toda evolución dinámica. El tiempo es concebido como tributario del espacio: se le mide en función del espacio recorrido por un móvil o señal luminosa. "La naturaleza que supone la dinámica clásica es una naturaleza a la vez amnésica, desprovista de historia, y enteramente
determinada por su pasado." (1)

5) Los componentes y fuerzas que integran el universo son concebidos como simétricos: a la acción corresponde una reacción igual, a la materia igual cantidad de anti-materia, etc.

Fatalismo determinista

Las premisas enunciadas más arriba están ligadas a una concepción determinista rígida y absolutista. El tiempo como proceso irreversible, en el que surge lo nuevo e imprevisible en su especificidad, - ya sea debido a interacciones inéditas entre ciertas causas o a una perturbación infinitesimal que determinará cuál es el rumbo evolutivo que asumirá un proceso entre diversas posibilidades potenciales que le son inherentes - es considerado como una pura ilusión subjetiva.

Se acepta que hay cambios en el universo, pero ellos se reducirían a la producción de lo mismo por lo mismo,..." transformando todo lo real en una inmensa tautología." (2). Alejandro Kojeve, describiendo la concepción clásica del determinismo, expresa: ..."los representantes de la física clásica no dudaban del hecho de que todos los acontecimientos de la naturaleza son estricta y completamente determinados.
Ellos no conocen, por cierto, todas las leyes que rigen la naturaleza, pero admiten que esta leyes existen, y que ellas son, en principio, accesibles al físico.

La idea del determinismo clásico revestía generalmente la forma del principio llamado "principio de causalidad": en el mundo físico nada es fortuito, todo es allí previsible; todo fenómeno tiene una causa que le precede necesariamente, de manera que conociendo la causa se conoce igualmente el efecto; nada se pierde, nada se crea, la causa es conservada en el efecto." (3)

Por lo que concierne a la previsibilidad de los estados futuros del universo, en función de la concepción absolutista y rígida del determinismo que hemos analizado, nada más gráfico que las optimistas declaraciones de Laplace: "Una inteligencia que, en un instante dado, conociera todas las fuerzas que animan a la naturaleza, y la situación respectiva de los seres que la componen, y si por otra parte ella fuera suficientemente vasta como para someter a análisis esos datos,
abarcaría en una misma fórmula, los movimientos de los más grandes cuerpos del universo y aquellos del átomo más liviano; nada sería incierto para ella, y el porvenir,como el pasado, estaría presente ante sus ojos." (4).

Leyes naturales sólo probables

Uno de los primeros indicios de la falsedad de ese modelo de un determinismo rígido y absolutista, así como de la creencia en la posibilidad de prever el futuro hasta en sus detalles, surgió en los intentos por verificar experimentalmente la vigencia de las leyes científicas. Es sabido, que en la física clásica se pensó que las leyes científicas regían de un modo riguroso los hechos a los que ellas se referían; que eran aplicables a dichos fenómenos de una vez para siempre; y que la inadecuación que las leyes presentaban respecto a las experiencias destinadas
a verificarlas, se debía a errores o a fallas en los métodos y/o instrumentos de medición, anomalías que se irían corrigiendo, progresivamente, en la medida en que tales métodos e instrumentos se perfeccionaran. Hoy por hoy, en cambio, se piensa que las leyes científicas nos indican, a lo sumo, la probabilidad de que los hechos previstos por ellas ocurran dentro de ciertos márgenes establecidos. Y ésto, no se debería a nuestra ignorancia ni a fallas o errores en los métodos y/o instrumentos de medición. Al contrario, mientras más precisas han sido las mediciones y más perfecto se ha tornado el instrumental con que ellas se efectúan (lo que ha permitido acceder a los micro- procesos que conforman el macro-cosmos), más patente se ha hecho la validez puramente probabilística de las previsiones legales. Y lo que es aún más significativo: el carácter tan sólo probable de las regularidades de los fenómenos codificadas por las leyes de la ciencia, comienza a ser interpretado actualmente, no como un mero sistema de cálculo estadístico destinado al estudio de conjuntos de elementos cuyo comportamiento, caso por caso, sería muy complejo de analizar, sino, incluso, como una propiedad objetiva inherente a sucesos considerados individualmente. "Para Popper, el valor que toma la función de probabilidad mide la intensidad o la fuerza de la propensión que tiene un acontecimiento de producirse; la probabilidad cuantifica pues, en cierto modo, una potencialidad ligada a tal o tal sistema físico; poco importa que éste sea simple o complejo, libre o en interacción con otros sistemas." Y más adelante Popper habla de: ..."la probabilidad para que tal acontecimiento se produzca,como una propiedad objetiva ligada a dicho acontecimiento, inherente a la naturaleza de las cosas; asimismo, una distribución de probabilidad aparece como una propiedad objetiva (potencial, si no efectiva) ligada a tal o tal sistema físico."(5).

El carácter puramente probabilístico de las regularidades que las leyes científicas expresan, se debe a que TODO proceso o fenómeno es una mezcla de aspectos comunes con otros procesos o fenómenos, con aspectos diferentes y específicos propios a cada uno ellos; una mezcla de relativa independencia en relación a otros procesos o fenómenos y de dependencia y modificaciones mutuas derivadas de las interacciones con ellos; una combinación de una relativa estabilidad
en ciertos aspectos de la estructura de cada proceso o fenómeno, con una inestabilidad en otros aspectos; así como de persistencia, por un cierto tiempo, en la identidad consigo mismos de los aspectos "esenciales" de dichos procesos o fenómenos, con la posterior transformación cualitativa de los mismos, debido al desarrollo de las contradicciones internas o externas que los afectan. En suma, la validez sólo probabilística de las leyes científicas se debe al carácter básicamente dialéctico y contradictorio que encierran TODOS los procesos o fenómenos.

El azar y la ley

Algunos juegos de azar, analizados a través del cálculo de probabilidades (el mismo que se utiliza actualmente para expresar ciertas leyes científicas), pueden ilustrar muy bien los vínculos inseparables que unen la identidad y regularidad expresadas por dichas leyes, con una serie de fenómenos aleatorios que se oponen a esas propiedades, determinando su carácter sólo probabilístico. Así, por ejemplo, se sabe que para un gran número de lanzamientos de un dado, el cálculo de probabilidades permite establecer una regularidad estadística aproximada: cada
cara del dado posee el mismo número de oportunidades de salir. Esta forma de identidad relativa, de regularidad en el comportamiento del dado, - esta suerte de ley científica del juego de dados - obedece a causas objetivas. Ella deriva, por una parte, de la simetría de las seis caras del dado (equidistantes de su centro de gravedad); y, por otra parte, del carácter irregular de los lanzamientos.

La regularidad en la forma del dado (que ofrece a cada una de sus caras el mismo número de posibilidades de mostrarse), se combina con la irregularidad en la manera de lanzarlo (que en su dinámica ofrece, también, a todas las caras del dado una expectativa igual de aparecer), para determinar que, en un gran número de jugadas opere la ley mencionada. Tenemos pues, un marco de identidad relativa establecido por la forma simétrica y por la estabilidad estructural del dado, que determinan que una cara cualquiera del mismo deba aparecer, sin preferencia por ninguna de ellas. Por otra parte, el factor variable (derivado de los diferentes modos de lanzar
el dado), es el que pone en acción las seis eventualidades posibles del resultado, permitiendo que opere la ley, que establece la equiprobabilidad de que cada una de las caras se haga visible en un gran número de lanzamientos.

Para precisar aún más la analogía del ejemplo anterior con la formulación probabilística de las leyes científicas, hay que señalar que la estructura simétrica y estable del dado (con las consecuencias determinantes que ella comporta respecto a la regularidad estadística en el comportamiento de éste y en la ley ya mencionada), es producto de una cantidad enorme de complejas interacciones y fluctua ciones de elementos menores, que conforman la estructura de dicho objeto. Esos micro- procesos no son tomados en cuenta en el cálculo de probabilidades destinado a establecer la regularidad estadística de la ley de este juego de azar, pues no afectan de un modo significativo la forma o el comportamiento del dado.

Teóricamente, sin embargo, podría ocurrir que tales fluctuaciones e interacciones, sea como consecuencia de factores internos inherentes a la estructura del dado; sea como resultado de la influencia de factores externos, macroscópicos, lleguen a alterar la estructura simétrica del dado - incluso su carácter de tal - modificando así la regularidad expresada por la ley. Por otra parte, la decisión estableciendo que las fluctuaciones de los micro- procesos que conforman la estructura del dado, no son significativas en lo que concierne a las regularidades de la ley probabilística que expresa su comportamiento, depende, únicamente, del grado de exactitud que exijamos en las previsiones que serán efectuadas con dicha ley. Las leyes de la física clásica, que fueran cambiadas radicalmente por la Teoría de la Relatividad, permiten también prever una gran cantidad de fenómenos, sólo que dentro de ciertos límites de precisión.

Por otra parte, en la vigencia de la ley estadística que se refiere al juego de dados, la irregularidad de los lanzamientos, que ofrece, actuando como factor relativamente aleatorio, iguales posibilidades de aparición a las seis caras del dado,no puede tampoco ser de cualquier magnitud en su irregularidad aleatoria, si esperamos que dicha ley opere en el contexto en que ella fue formulada y verificada.
Dicha irregularidad, debe operar en los marcos de un cierto contexto de identidad y estabilidad.

Asimismo, si lográramos a través de un sistema controlado de lanzamientos del dado, eliminar la variabilidad irregular y aleatoria de dichos lanzamientos, obteniendo de ese modo que aparezca regularmente una y la misma cara del dado; si logramos así, oponiéndonos a la simetría del dado, eliminar cinco de las seis posibilidades de sus caras a presentarse, sólo estaremos imponiendo al dado un nuevo tipo de regularidad más restringida que la anterior: una coacción legal más
rígida que la precedente. No obstante, hay que señalar que esta nueva ley, que controlando la variabilidad de los lanzamientos, impone al dado la aparición repetitivade una sola cara, no eliminaría tampoco completamente los factores aleatorios,azarosos, casuales, que influirían sobre la nueva ley impidiendo una repeticiónabsolutamente idéntica del comportamiento del dado. Incluso, si el dado, sistemáticamente, exhibiera la misma cara prevista, él caería en ángulos diferentes y/o a distancias variables respecto a los límites de la superficie sobre la cual lo
lanzamos. Y aún, si consiguiéramos controlar e imponer una conducta repetitiva más rígida a algunas de estas variables, nos enfrentaríamos siempre a otros aspectos aleatorios, - sea en relación con el medio en el cual se efectúan los lanzamientos, sea, por último, en relación con la estructura microscópica del dado o de dicho medio - que impedirían que opere una regularidad absoluta en el comporta miento del mismo.

Podemos concluir, por consiguiente, que las particularidades aleatorias (internas o externas a los procesos), que impiden la vigencia absoluta e irrestricta de cualquiera ley científica, son inseparables de ella; por otra lado, dichas particularidades,que resultan aleatorias y opuestas a la regularidad expresada por unaley, son, asimismo, inseparables de ciertas formas de identidad, - de regularidad legal - inherentes a su nivel de contingencia. Ni ley pues, sin irregularidad; ni
irregularidad total, sin ley. En la actualidad, además, a las leyes científicas no se las conceptúa como en el pasado, como imperativos trascendentes e inmutables o decretos divinos, que ejercerían desde el exterior su determinación sobre los fenómenos, sino como una expresión abstracta de identidades y regularidades inherentes a los propios fenómenos y a sus interacciones.

Ellas son concebidas pues, como históricas, es decir, con una existencia que depende de aquellos hechos cuyas regularidades expresan de un modo abstracto. Por lo mismo, no tiene sentido hablar de leyes de la química en relación con ese plasma a altísimas temperaturas, que se supone existió en los primeros segundos del Big Bang o de leyes de la biología antes de que apareciera la vida en el planeta. Como señala Edgar Morin: ..."el orden de la Naturaleza no está más constituído por leyes anónimas gobernando de manera superior y exterior a los cuerpos del universo.

El se forma al mismo tiempo que se forman los primeros cuerpos materiales, las partículas; el se desarrolla al mismo tiempo que se producen las interacciones nucleares, electromagnéticas, gravitacionales entre los cuerpos."(6). Ciertos procesos, con las leyes que le son propias (como la vida, por ejemplo), sólo surgen a partir de un cierto grado de complejidad evolutiva de los procesos naturales.

Muchas propiedades y leyes típicas inherentes a dichos procesos más complejos, si bien provienen de estados evolutivos anteriores, no pueden ser - en su especificidad- explicadas ni previstas, simplemente deduciéndolas de las propiedades,leyes, o fenómenos de esos estados previos de los cuales derivaron. La concepción histórica de todos los fenómenos y leyes del universo es pues, incompatible con aquellas antiguas interpretaciones de tipo reduccionista de los mismos.

La complejidad de lo real

Junto con eliminar del pensamiento científico la idea de la vigencia universal de un orden determinista rígido y absolutista, se ha dejado de concebir la constatación de la existencia de azar y de desorden en el universo como simples expresiones de nuestra ignorancia de las leyes que rigen tales fenómenos, es decir, de un determinismo oculto tras una apariencia caótica. Actualmente, se ha asumido la concepción de la realidad como algo complejo, en que coexisten el orden y el desorden, la necesidad y el azar, lo previsible y lo nuevo e imprevisible, transformándose, además, unos en otros. Edgar Morin señala: "Resulta que el viejo orden eterno-absoluto de las leyes soberanas- universales, como el antiguo determinismo laplaciano que excluía todo álea, toda incertidumbre, toda bifurcación, en el pasado como en el futuro, han muerto. Pero no la idea de orden ni la de determinación.

Al contrario, la idea de orden y la idea de determinación se han enriquecido, flexibilizado, pluralizado... La idea enriquecida de orden no puede expulsar más la idea de desorden. Ella debe abrir un diálogo orden y desorden organización. A diferencia de la explicación clásica, que arrojaba al infierno extracientífico todo aquello que no dependía únicamente de un paradigma de orden absoluto, la explicación moderna invoca un paradigma irreductible ordendesorden-
interacciones- organización. De ese modo el mito del determinismo cede su lugar a la problemática de un orden que se ha hecho ineluctablemente complejo, es decir, ligado de manera no solamente antagonista, sino complementaria al desorden, el cual arroja su desafío - fecundo y mortal, como todo desafío - al conocimiento científico." (7).

En la actualidad, por otra parte, no sólo se ha constatado la coexistencia de orden y desorden en la realidad, sino a través de experiencias muy concretas, las transformaciones de fenómenos ordenados en caóticos y vice- versa. Ilya Prigogine, precisamente, obtuvo el Premio Nóbel por demostrar teórica y experimentalmente, el paso de una categoría de fenómenos a sus opuestos. Es posible, por ejemplo, mostrar como el acoplamiento de dos movimientos de un péndulo, -
cada uno de ellos plenamente calculable con el viejo concepto determinista- es capaz de generar un movimiento caótico del mismo. Prigogine, asimismo, demuestra experimentalmente: ..."la formación de "estructuras disipativas" en condiciones muy alejadas del equilibrio, y en que la estructura surge a partir del caos térmico, del azar molecular." A propósito de tales experiencias, él dice: "Los conceptos de ley y de "orden" no pueden ya considerarse inamovibles, y hay que investigar el mecanismo generador de leyes, de orden, a partir del desorden, del
caos." (8)

Generalización de lo particular

La nuevas concepciones dialécticas que se abren paso en las ciencias, valoran como un factor decisivo en la evolución de muchos procesos, la actualización y desarrollo - a partir de un estado potencial - de una contingencia, de una singularidad, la cual, en interacción con un medio favorable, se expande, convirtiéndose en propiedad común de numerosos fenómenos y, a veces, en ley de un nuevo proceso. Es el principio enunciado por Darwin en relación con la evolución de las especies: una particularidad, que se hace presente y se consolida a través de la herencia genética, dando origen a una nueva especie, sólo que ahora operando en fenómenos muy diferentes a los biológicos. Maxwell, por ejemplo, hablaba de: ..."la pequeña chispa que incendia una inmensa pradera, la breve palabra que conduce el mundo a la guerra, el pequeño escrúpulo que impide al hombre hacer lo que desea, la espora diminuta que pudre todas las papas, el
pequeño gene que hace de nosotros filósofos o idiotas." (9). En el terreno de la metereología se habla actualmente del llamado "efecto mariposa", es decir, de la manera cómo la perturbación producida en la atmósfera por el tenue aleteo de una mariposa, amplificándose progresivamente en su interacción con el medio, es capaz de producir un tifón en otro punto del planeta. En el plano histórico, podría mencionarse como ejemplo, el que la transformación de la sociedad feudal, no ocurrió como consecuencia de las pugnas entre las clases sociales más importantes
que existían en esa sociedad: señores feudales y siervos, ni de los aspectos económicos específicos del régimen feudal, sino del surgimiento y desarrollo vigoroso de un nuevo tipo de economía: el capitalismo; y de una nueva clase social: la burguesía, que llegó a controlar la sociedad.

La influencia que tuvo la concepción de un determinismo absolutista y rígido, - característico de la concepción metafísico-mecanicista de las ciencias en el siglo XIX - sobre el materialismo dialéctico, se manifiesta, muy especialmente, en la ausencia en él de la noción mentada de emergencia y desarrollo de particularidades significativas, como un ingrediente decisivo en la evolución de la realidad.

Ello determina, en dicha concepción materialista, una visión también mecanicista de la evolución, incapaz de asimilar el surgimiento de lo nuevo e imprevisible; así como una creencia utópico- fatalista en un proceso histórico ineluctable, con etapas perfectamente definidas y, por lo mismo, susceptibles totalmente de ser previstas y delineadas anticipadamente, visión ingenua que ha sido desmentida por los hechos.

Irreversibilidad e imprevisibilidad

El carácter únicamente probabilístico de las regularidades legales con las que se prevee el futuro; las potencialidades objetivas múltiples y diferentes de desarrollo que poseen muchos procesos; así como el hecho de que, a veces, el curso que ellos asuman dependa de una singularidad que adquiere, progresivamente, importancia en su rumbo, nos exigen concebir la evolución de la realidad como un proceso histórico irreversible y, en muchos aspectos, imprevisible. Se empieza pues, a superar aquel ideal de la ..."física clásica..., de un conocimiento
máximo, completo, que reduciría el devenir a una repetición tautológica de lo mismo"; y con ello,..." el tiempo deja de ser cíclico, y él comienza a poder abrirse hacia el infinito." (10).

Para la física clásica la reversibilidad de los fenómenos que ella estudiaba era una propiedad esencial de los mismos. Como señalan Prigogine- Stengers: "La reversibilidad de la trayectoria dinámica fue, en lo que le concierne, implícitamente afirmada por todos los fundadores de la dinámica, y entre otros por Galileo y Huyghens: cada vez que ellos querían explicar la relación de equivalencia entre causa y efecto, por medio de la cual ellos se proponían fundamentar su descripción matemática del movimiento, evocaban una operación imaginaria, muy bien
ilustrada por una pelota perfectamente elástica que rebota sobre el suelo; ellos imaginaban la inversión instantánea de la velocidad del móvil estudiado, y describían su retorno hacia la posición inicial con restauración simultánea de lo que había producido el movimiento acelerado entre el instante inicial y el instante de la inversión. La pelota, por ejemplo, remonta a su altura inicial. La dinámica hace de la reversibilidad la propiedad de toda evolución dinámica... Lo que una evolución dinámica ha efectuado, otra evolución, definida por la inversión de las velocidades,
puede deshacerlo y restaurar una situación idéntica a la situación inicial."

Y en otro punto, recuerdan: "Las leyes universales de la dinámica de trayectorias son conservativas, reversibles y deterministas. Ellas implican que el objeto de la dinámica es conocible de parte a parte: la definición de un estado del sistema, no importa cual, y el conocimiento de la ley que rige la evolución, permiten deducir, con la certeza y la precisión de un razonamiento lógico, la totalidad de su pasado como de su futuro." (11). Prigogine, refuta ésto en otra de sus obras: "Podemos hoy en día percibir nuevas perspectivas. Sabemos que vivimos en un mundo pluralista, que contiene el determinismo, lo aleatorio, lo reversible y lo irreversible.

Podemos identificar fenómenos deterministas como el péndulo o el movimiento de la luna en torno de la tierra; sabemos que en el caso del péndulo idealizado sin fricción, ese movimiento es también reversible. Pero por otro lado, existen también procesos irreversibles como la difusión de dos líquidos o las reacciones químicas; en fin, es necesario admitir los fenómenos aleatorios.
Pero lo que ha cambiado desde comienzos de siglo, es nuestra apreciación de la importancia relativa de esas cuatro categorías. Los físicos eran casi unánimes en la opinión que las leyes fundamentales del universo eran deterministas y reversibles.

Los procesos que salían de esos marcos aparecían como anomalías, debidas a una aparente complejidad, que era atribuida a nuestra ignorancia o a nuestra falta de control sobre las variables. Ahora bien, en este fin de siglo, somos más y más numerosos los que estimamos que las leyes fundamentales son irreversibles y aleatorias, mientras las leyes deterministas y reversibles, cuya existencia no objetamos, no se aplican sino a situaciones límite: procesos "ejemplares", en el sentido en que lo son los relatos simplificados que mostramos a los niños antes de confrontarlos a los problemas reales." (12).

La irreversibilidad temporal está ligada, esencialmente, a la novedad evolutiva y ésta a la imprevisibilidad, derivada, no sólo de nuestra ignorancia de las causas que produjeran ciertos efectos, sino del surgimiento en la realidad de fenómenos auténticamente inéditos y originales. Ellos derivan de causas ya existentes (pues no hay efecto sin causa), pero se diferencian de sus causas en la especificidad de sus atributos. Esos efectos, por lo tanto, no son deducibles de las
propiedades que exhiben sus causas, pues ellos resultan de interacciones nuevas y originales entre esas causas. En un universo imaginario en el que sólo existiera hidrógeno y oxígeno en estado puro, el agua con sus propiedades sería inconcebible y no podríamos preverla sobre la base de los atributos de dichos gases, hasta que se produzca la combinación específica que la origina. El agua, surge como una realidad cualitativamente diferente, que no es la simple suma o agregado de las propiedades de los gases que la generaron.

Por otra parte, la evolución que un sistema emprenderá resulta imprevisible de un modo cierto y unívoco, debido a que ella depende con frecuencia de un conjunto de acontecimientos probables, que son otras tantas potencialidades objetivas de la realidad, entre las cuales se ignora cuál va a actualizarse y a determinar esa evolución. ")

Si, a partir de una cierta distancia del equilibrio, no una sino varias posibilidades se abren al sistema, hacia qué estado evolucionará éste?", se pregunta Ilya Prigogine. Y responde: "Eso depende de la naturaleza de la fluctuación que efectivamente vendrá a desestabilizar al sistema inestable y se amplificará hasta realizar uno de los estados macroscópicos posibles." Y luego
señala respecto al sistema en cuestión: "El recorrerá así el diagrama de las bifurcaciones emprendiendo un camino que constituye, hablando en propiedad, una historia: el determinismo de las ecuaciones que permiten calcular la estabilidad e inestabilidad de los diferentes estados; y el azar de las fluctuaciones que deciden hacia qué estado el sistema se dirigirá efectivamente, están ahí inseparablemente asociadas." Y luego: "En efecto, que el sistema esté en este estado singular no es deducible. Otros estados le eran igualmente accesibles. La única explicación es
pues, histórica o genética: es necesario describir el camino que conforma el pasado del sistema, enumerar las bifurcaciones atravesadas y la sucesión de fluctuaciones que decidieran su historia real entre todas las historias posibles." (13).

A modo de conclusión

La superación, en el nuevo paradigma que parece abrirse paso en las ciencias, de las antiguas nociones de ley científica, de causa, de razón suficiente, de reversibilidad, de determinismo, de previsión del futuro, no es expresión de un retroceso en el terreno científico o de una invasión de éste por una total irracionalidad.

La capacidad científica de previsión que fuera conquistada no cesa de acrecentarse y aún la física newtoniana, - por la parte de verdad que ella contiene dentro de ciertos límites de precisión - es utilizada para los cálculos con que se lanzan los satélites al espacio. Lo que ha entrado en crisis y comienza a ser dejado de lado, son ciertas extrapolaciones sin fundamento hechas en el pasado y basadas en conocimientos muy parciales de la realidad. No se gana en precisión ni tampoco
en racionalidad respecto a las previsiones científicas, suponiendo a priori y en forma errada una vigencia irrestricta a leyes que sólo expresan la probabilidad de alcanzar el resultado previsto, o cerrando simplemente los ojos frente a cambios imprevisibles, que tienen lugar tanto en la historia social de la humanidad, como en la historia natural. Los serios trastornos ecológicos que amenazan la propia supervivencia de nuestra especie en el planeta, derivados de torpes aplicaciones tecnológicas de las ciencias, - y que hace unos pocos decenios apenas, comenzamos
a percibir - constituyen una seria advertencia de lo negativo que resulta el perseverar en posiciones dogmáticas o impregnadas de un optimismo racionalista infundado.

La gran innovación que se ha iniciado con la dialectización de las actuales teorías científicas es el haber vinculado las ciencias naturales, - que parecían absolutamente extrañas a la historia y a los problemas humanos - a la noción de un tiempo irreversible, es decir, de un tiempo similar a aquel en que nos sentimos inmersos y viviendo cotidianamente. El hombre ya no es más un fenómeno casual en medio de una naturaleza a la que todo lo humano le es extraño. El nuevo
paradigma implica una refutación de aquella lúgubre y lapidaria idea que enunciara el famoso biólogo Jacques Monod: "La antigua alianza se ha roto; el hombre sabe por fin que él está solo en la inmensidad indiferente del Universo, en donde él emergió por azar."

Bibliografía

(*) Las traducciones del francés han sido hechas por el autor de este trabajo.

1) Prigogine & Stengers: >La Nouvelle Alliance=(*), Gallimard 1986, pag. 130 .
2)Henri Atlan: París, Le débat, NE 14 - Juillet- Aoüt 181, pag. 85
3) A. Kojeve: >L=Idée du Déterminisme=, Librairie Générale Française, 1990, pag. 43
4) P.S. Laplace: >Essai philosophique sur les probabilités=, Paris, Bachelier 1840, pag. 4
5) Mario Bunge: Philosophie de la physique, Seuil 1975, pag. 93
6) Edgar Morin: Science avec conscience, Seuil 1990, pag. 201
7) Edgar Morin: Paris, Le débat, NE 6 novembre 1980, pag. 111
8) Prigogine: )Tan sólo una ilusión?, Barcelona, Tusquet, 1983, pag.159
9) Maxwell JC, Science and Free Will. In Campbell L et Garnett W. The Life of James Clark Maxwell, p. 443. London, MacMillan, 1882.
10) Prigogine et Stengers: Idem, pag. 351
11) Prigogine et Stengers: Idem., pag. 104- 105- 356
12) Prigogine: Temps et Devenir, Patiño, Suiza 1988, pag. 152
13) Prigogine et Stengers: Idem. pags. 229- 230-231 Jorge Palacios Calmann, chileno, nacido en 1926 Valparaíso, es periodista y profesor de Filosofía. Ocupo el cargo de director del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile. Autor de libros "Chile: una tentativa
de compromiso histórico" (Paris, 1980), "La nécessité apprivoisée" (editions Patiño, Geneve, 1992) y artículos de divulgación científica (La Epoca).

20 noviembre 2005

2. La acción directa


2. La acción directa
Anton Panneckoek
del Libro los Consejos Obreros
Como instrumento de lucha de la clase trabajadora contra el capital, los sindicatos están perdiendo su importancia. Pero la lucha misma no puede cesar. Las tendencias represivas se hacen más fuertes bajo el gran capitalismo, y por lo tanto la resistencia de los trabajadores también debe ser más enérgica. Las crisis económicas se hacen cada vez más destructivas y socavan un progreso aparentemente asegurado. La explotación se intensifica, para retrasar la disminución de la tasa de beneficio que percibe el capital, en rápido aumento. Así se provoca una y otra vez a los trabajadores a que opongan resistencia. Pero contra el poder grandemente acrecentado del capital ya no pueden servir los viejos métodos de lucha. Se requieren nuevos métodos, y muy pronto comienzan a aparecer por sí mismos. Brotan espontáneamente en la huelga (ilegal) salvaje, en la acción directa.

La acción directa significa acción de los trabajadores mismos sin intermediación de los funcionarios sindicales. Una huelga se llama salvaje (ilegal o no oficial), por contraste con la huelga declarada por el sindicato de acuerdo con las disposiciones y reglamentaciones. Los trabajadores saben que esta última no produce ningún efecto, pues los funcionarios se ven forzados a declararla contra su propia voluntad y punto de vista, pensando quizá que una derrota será una lección saludable para los insensatos trabajadores, y tratando, en todo caso, de ponerle término lo antes posible. Así, cuando la presión es demasiado intensa, cuando las negociaciones con los directores se prolongan sin ningún resultado, al final en grupos más pequeños o más grandes irrumpe la exasperación y se desencadena la huelga salvaje.

La lucha de los trabajadores contra el capital no es posible sin organización. Y la organización surge en forma espontánea, inmediata. No por supuesto en la forma en que se funda un nuevo sindicato, con una junta elegida y reglamentos formulados en párrafos ordenados. A veces, sin duda, se lo ha hecho de esta manera; al atribuir la ineficacia a deficiencias personales de los viejos líderes, y en su amargura contra el viejo sindicato, los trabajadores fundaron uno nuevo y pusieron a su frente a sus hombres más capaces y enérgicos. Entonces sí que al comienzo todo fue energía y febril acción; pero a la larga el nuevo sindicato, si sigue siendo pequeño carece de poder no obstante su actividad, y si crece y se agranda, desarrolla necesariamente las mismas características que el sindicato anterior. Luego de tales experiencias los trabajadores seguirán al final el camino inverso, de mantener enteramente en sus propias manos la dirección de su lucha.

La dirección en las propias manos, llamada también su propio liderazgo, significa que toda iniciativa, todas las decisiones, proceden de los trabajadores mismos. Aunque haya un comité de huelga, porque todo no lo pueden hacer siempre juntos, lo que se hace lo deciden los huelguistas; continuamente en contacto entre sí distribuyen el trabajo, planean todas las medidas y deciden directamente todas las acciones. Decisión y acción, ambas colectivas, son una sola cosa.

La primera y más importante tarea es la propaganda para ampliar la huelga. Debe intensificarse la presión sobre el capital. Contra el enorme poder del capital están inermes no sólo los obreros individuales, sino también los grupos separados. El único poder que equipara al capital es la firme unidad de toda la clase trabajadora. Los capitalistas saben o sienten esto perfectamente bien, y así lo único que los induce a hacer concesiones es el temor de que la huelga pueda difundirse y llegar a ser general. Cuanto más manifiestamente decidida sea la voluntad de los trabajadores, cuanto mayor sea el número de ellos que toma parte en la huelga, tanto más probable será el éxito.

Tal extensión es posible porque no se trata de la huelga de un grupo retrasado, en peores condiciones que otro, que trata de elevarse al nivel general. En las nuevas circunstancias el descontento será universal; todos los obreros se sentirán oprimidos bajo la superioridad capitalista; el combustible de las explosiones se habrá acumulado por todas partes. Si los obreros se unen a la lucha no será para otros sino para sí mismos. Mientras se sientan aislados, temerosos de perder su trabajo, inseguros respecto de lo que harán sus camaradas, sin firme unidad, se abstendrán de la acción. Sin embargo, asumirán nuevamente la lucha, cambiarán su vieja personalidad pqr una nueva; el miedo egoísta retrocederá al último plano y saldrán a la luz las fuerzas de la comunidad, la solidaridad y la abnegación, alentando el coraje y la perseverancia. Estas son contagiosas; el ejemplo de la actividad combativa provoca en otros, que sienten en sí idénticas fuerzas, el espíritu de la confianza recíproca y en sí mismos. Así, la huelga espontánea como el incendio de una pradera puede propagarse a las otras empresas y envolver masas cada vez más grandes de trabajadores.

Esto no puede ser trabajo de un pequeño número de líderes, se trate de funcionarios sindicales o de nuevos portavoces que se impongan por sí mismos, aunque el empuje de unos pocos camaradas intrépidos, por supuesto, puede dar fuerte impulso a los demás. Tiene que ser la voluntad y el trabajo de todos, en iniciativa común. Los trabajadores deben no sólo hacer, sino también idear, meditar cuidadosamente, decidido todo por sí mismos. No pueden derivar la decisión y la responsabilidad a un cuerpo a un sindicato, que se ocupe de ellas. Ellos son los enteramente responsables de su lucha, y el éxito o fracaso depende de ellos mismos. De pasivos se han transformado en seres activos, que toman con decisión su destino en sus propias manos. De individuos separados que se preocupan cada uno por sí mismo, se han transformado en una unidad sólida firmemente aglutinada.

Tales huelgas espontáneas presentan además otro aspecto importante; se borra la división de los trabajadores en sindicatos diferentes y separados. En el mundo sindical las tradiciones provenientes de la anterior época pequeño-capitalista desempeñan un importante papel en la separación de los trabajadores en corporaciones que a menudo compiten entre sí, se tienen celos y polemizan. En algunos países las diferencias religiosas y políticas actúan como planos de fractura en el establecimiento de sindicatos separados de tendencia liberal, católica, socialista u otras. En el taller, los miembros de los diferentes sindicatos están uno junto a otro. Pero incluso en las huelgas se los mantiene separados como para que no se infecten con demasiadas ideas de unidad, y la concordancia en la acción y en la negociación sólo se mantiene por obra de las juntas y los funcionarios sindicales. Sin embargo, en el caso de las acciones directas, estas diferencias de afiliación a sindicatos distintos se vuelven irreales y son como etiquetas meramente exteriores. Para tales luchas espontáneas lo primero que se requiere es la unidad; y hay unidad, pues de otra manera no se podría luchar. Todos los que están juntos en una fábrica, en la misma posición, como asociados directos sometidos a la misma explotación, contra el mismo dueño, se mantienen juntos en la acción común. Su comunidad real es el taller; son personal de la misma empresa, forman una unión natural de trabajo común, suerte común e intereses comunes. Como espectros del pasado, las viejas distinciones de diferentes afiliaciones pierden nitidez, casi olvidadas en la nueva realidad viviente de los camaradas que libran una lucha común. La vívida conciencia de la nueva unidad realza el entusiasmo y el sentimiento de poder.

Así, en estas huelgas espontáneas aparecen algunas características de las próximas formas que asumirá la lucha: primero, la acción por propia iniciativa, manteniendo en las propias manos toda la actividad y la decisión; y luego la unidad, sin distinción de antiguas afiliaciones, de acuerdo con el agrupamiento natural de las empresas. Estas formas se presentan no por un cuidadoso planeamiento, sino en forma espontánea, irresistible, impuestas por el pesado poder superior del capital contra el cual las viejas organizaciones ya no pueden luchar seriamente. Por consiguiente, esto no significa que ahora se haya dado vuelta la tortilla, que ahora ganen los trabajadores. También las huelgas salvajes terminan generalmente en una derrota. Su ámbito es demasiado estrecho. Sólo en algunos casos favorables tienen éxito, cuando se proponen impedir una degradación en las condiciones de trabajo. Su importancia consiste en que demuestran un nuevo espíritu de lucha que no puede ser reprimido. De los más profundos instintos de autoconservación, de deber frente a la familia y a los camaradas surge reiteradamente la voluntad de afirmarse a sí mismo. Hay una ventaja en el aumento de la confianza en sí mismo y en el sentimiento de clase. Tales disposiciones de ánimo presagian luchas de mayor alcance, cuando las grandes emergencias sociales, al ejercer una mayor presión y producir una desazón más profunda, impulsen a las masas a actuar con mayor energía.

Cuando irrumpen huelgas salvajes en gran escala, que incluyen grandes masas de trabajadores, ramas enteras de la industria, ciudades o distritos, la organización tiene que tomar nuevas formas. Es imposible deliberar en una sola asamblea; pero más que nunca es necesaria la comprensión mutua para la acción común. Se forman comités de huelga sobre la base de los delegados del personal de todas las fábricas, para que examinen continuamente todas las circunstancias. Tales comités de huelga son por completo distintos de las comisiones directivas de funcionarios de los sindicatos; ya muestran las características de los consejos obreros. Surgen de la lucha, para dade unidad de dirección. Pero no son líderes en el viejo sentido, no tienen ningún poder directo. Los delegados, que son a menudo personas diferentes, se reúnen para expresar la opinión y la voluntad de los (grupos) de personal que los han enviado. En efecto, ese personal defiende la acción en que se manifiesta la voluntad. Sin embargo, los delegados no son simples mensajeros de sus grupos mandantes; toman una parte preponderante en la discusión, encarnan las convicciones predominantes. En las asambleas de comité se discuten las opiniones y se las somete a la prueba de las circunstancias del momento; los delegados vuelven a llevar los resultados y las resoluciones a las asambleas de (grupos) de personal. A través de estos intermediarios los personales de las fábricas participan en las deliberaciones y decisiones. Así, se asegura la unidad de acción de grandes masas de trabajadores.

Esto no ocurre, sin duda, de modo que cada grupo se incline obediente ante las decisiones del comité. No hay ningún párrafo que le confiera tal poder sobre los grupos. La unidad en la lucha colectiva no es el resultado de una juiciosa reglamentación de competencias, sino de las necesidades espontáneas que surgen en una esfera de apasionada acción. Los trabajadores mismos deciden, no porque se les acuerde tal derecho en reglamentaciones aceptadas, sino porque deciden realmente, mediante sus acciones. Puede ocurrir que un grupo no logre convencer a otros grupos por medio de argumentos, pero que lo arrastre mediante su acción y su ejemplo. La autodeterminación de los trabajadores acerca de la acción de lucha no es un requerimiento planteado por la teoría, por argumentos de practicabilidad, sino afirmación de un hecho que surge de la práctica. Ocurrió a menudo en grandes movimientos sociales -y ocurrirá sin duda de nuevo- que las acciones no se compadecieron con las decisiones. A veces los comités centrales llamaron a una huelga general y sólo los siguieron, aquí y allá, pequeños grupos. En otros casos, los comités pesaron escrupulosamente la situación sin aventurarse a una decisión, y los trabajadores desencadenaron una lucha masiva. Puede ser incluso posible que los mismos trabajadores que resolvieron con entusiasmo declarar la huelga retrocedan cuando se enfrentan con los hechos. O, inversamente, que una prudente vacilación rija las decisiones y, sin embargo, estalle irresistiblemente una huelga no resuelta, impulsada por fuerzas internas. Mientras en su pensamiento consciente viejas consignas y teorías desempeñan un papel y determinan argumentos y opiniones, en el momento de la decisión, de la cual depende el bienestar o el infortunio, se abre paso una fuerte intuición de las condiciones reales, y determina las acciones. Esto no significa que tal intuición guíe siempre a los trabajadores en forma correcta; la gente puede equivocarse en su impresión acerca de las condiciones externas. Pero esa intuición decide; no se la puede reemplazar por un liderazgo externo, por guardianes que dirijan a los trabajadores, por más sagaces que aquéllos sean. Con sus propias experiencias en la lucha, en el éxito y la adversidad, los trabajadores deben adquirir la capacidad necesaria para cuidar correctamente de sus intereses.

Así, las dos formas de organización y lucha están en contraste, la antigua de los sindicatos y las huelgas reglamentarias, y la nueva de la huelga espontánea y los consejos obreros. Esto no significa que el mecanismo anterior sea simplemente sustituido, en algún momento, por el otro, como única alternativa. Pueden concebirse formas intermedias, intentos de corregir los males y la debilidad del sindicalismo y preservar sus principios correctos, de evitar el liderazgo de una burocracia de funcionarios, de evitar la separación por obra de un estrecho criterio según las especialidades y los intereses comerciales, y de preservar y utilizar las experiencias adquiridas en luchas anteriores. Esto podría hacerse manteniendo unido, después de una gran lucha, a un núcleo de los mejores luchadores, en un único sindicato general. Cuando una huelga estalle espontáneamente, este sindicato se presentará con sus propagandistas y organizadores fogueados, para ayudar a las masas inexpertas con su consejo, para instruirlas, organizadas y defenderlas. De esta manera cada lucha significará un progreso de organización, no en el sentido de conjunto de miembros que pagan una cuota, sino en el sentido de una creciente unidad de clase.

Un ejemplo de tal sindicato podría encontarse en el gran sindicato norteamericano Industrial Workers of the World (1. A fines del siglo pasado, en contraste con los sindicatos conservadores de obreros especializados bien pagados, unidos en la American Federation of Labor (2), se desarroIló aquella organización debido a las especiales condiciones que reinaban en los Estados Unidos, en parte a raíz de encarnizadas luchas de mineros y leñadores, pioneros independientes en las tierras vírgenes del Lejano Oeste, contra el gran capital que había monopolizado las riquezas en madera y suelo productivo apoderándose de eIlas, y en parte por las huelgas de hambre de las masas miserables de inmigrantes que provenían de Europa oriental y Europa del sur, apiñadas y explotadas en las fábricas de las ciudades del Este y en las minas de carbón, despreciadas y descuidadas por los viejos sindicatos. La I. W. W. les proporcionó líderes y organizadores expertos en huelgas que les mostraron cómo enfrentar el terrorismo policial, que los defendieron ante la opinión pública y los tribunales, que les enseñaron la práctica de la solidaridad y la unidad y les abrieron perspectivas más amplias acerca de la sociedad, el capitalismo y la lucha de clases. En tales luchas de gran importancia decenas de millares de nuevos miembros se afiliaron a la I. W. W., de los cuales sólo se mantuvo en ella una pequeña fracci6n. Este gran sindicato único se adaptaba al desenfrenado desarrollo del capitalismo norteamericano en los días en que éste construy6 su poder sometiendo a las masas de pioneros independientes.

Formas similares de lucha y organizaci6n pueden propagarse y surgir en todas partes, cuando los trabajadores se levantan en grandes huelgas, sin tener aún la completa confianza en sí mismos como para tomar enteramente las cosas en sus propias manos. Pero sólo como formas temporarias de transición. Hay una fundamental diferencia entre las condiciones de la lucha futura en la gran industria y las de los Estados Unidos en el pasado. En este último caso se trataba del surgimiento, y ahora del ocaso del capitalismo. Antes, la ruda experiencia de los pioneros o el egoísmo primitivo de la lucha por la existencia de los inmigrantes eran la expresión de un individualismo de la clase media al que había que doblegar bajo el yugo de la explotación capitalista. Ahora, las masas entrenadas en la disciplina durante toda su vida por las máquinas y el capital, vinculadas por fuertes lazos técnicos y espirituales con el aparato productivo, organizarán su utilización sobre la nueva base de la colaboración. Estos trabajadores son cabalmente proletarios, pues todo remanente del individualismo de clase media fue desgastado y borrado desde hace largo tiempo por el hábito del trabajo en colaboración. Las fuerzas de la solidaridad y la devoción ocultas en ellos sólo esperan a que aparezca la perspectiva de grandes luchas para transformarse en un principio predominante de la vida. Además, incluso las capas más reprimidas de la clase trabajadora, que sólo se unen a sus camaradas en forma vacilante deseando apoyarse en su ejemplo, sentirán pronto que también crecen en ellas las nuevas fuerzas de la comunidad, y percibirán también que la lucha por la libertad les pide no sólo su adhesión sino el desarrollo de todos los poderes de actividad aut6noma y confianza en sí mismos de que dispongan. Así, superando todas las formas intermedias de autodeterminación parcial, el progreso seguirá decididamente el camino de la organización de consejos.



--------------------------------------------------------------------------------


Notas

(1) I. W. W., Los Obreros Industriales del Mundo. Fundado oficialmente en 1905, este sindicato existe aún. En 1949, cuando no contaba con más de 1.500 miembros, fue la primera organización obrera anotada en la lista subversiva del Congreso norteamericano, que abría, así, el período llamado Maccarthista.

(2) A. F. L., Federación Norteamericana del Trabajo. Creada en 1886, este sindicato tuvo una historia accidentada. Una serie de expulsiones y escisiones, que se extendieron de 1936 a 1938, culmina en 1938 con la creación de un sindicato rival, el Congress of Industrial Organisations (C. I. O.). La reunificación -que tuvo lugar en 1955- da nacimiento a la A.F.L.-C.I.O., que agrupa a 14.000.000 de miembros y que es, sin duda, el sindicato más poderoso

OPINION De por qué no comprar nuevos espejitos

OPINION
De por qué no comprar nuevos espejitos
Jueves, 23 de junio de 2005

De por qué no comprar nuevos espejitos
A propósito de las recientes visitas a Buenos Aires de Slavoj Zizek y Toni Negri, un comentario de las principales categorías de este último en su libro Imperio escrito en coautoría con Michael Hardt. Se trata fundamentalmente de los conceptos de imperio, multitud, trabajo inmaterial, que los autores introducen oponiéndolos a los de imperialismo pueblo y Estado-nación. Se trata de mostrar el carácter ambiguo de estas categorías así como su inadecuación para comprender la realidad de nuestras naciones latinoamericanas.



Hay algo en que muchos estamos de acuerdo, muchos al menos de los que asisten a este Congreso convocados por el anhelo de indagar en la evolución de nuestro pensamiento.
Son dos cosas:
I. Que la filosofía en la Argentina, el pensamiento argentino ha sido el fruto inmaduro de influencias extranjeras mal digeridas. Que nosotros, como otros pueblos de América Latina, signados por la dependencia económica, y la debilidad política sufrimos de un malestar crónico de la cultura, sentimiento de desajuste y náusea por la presencia de cuerpos extraños.
Hablamos de cultura porque conforme a aquellas primeras nociones de antropología, cultura es todo: desde la cocina que elaboramos, hasta los modelos económicos que nos tragamos como purgantes, pasando por los ornamentos que consumimos, los aparatos que compramos, las expresiones artísticas que admiramos, las opiniones que conservamos, las ideas filosóficas que envolvemos y atesoramos.
II. Sabemos que urge construir, modelar, consolidar y no por vía de la recepción y traducción pasiva de los modelos foráneos, sino por el impulso de la A propósito de las recientes visitas a Buenos Aires de Slavoj Zizek y Toni Negri, un comentario de las principales categorías de este último en su libro Imperio escrito en coautoría con Michael Hardt. Se trata fundamentalmente de los conceptos de imperio, multitud, trabajo inmaterial, que los autores introducen oponiéndolos a los de imperialismo pueblo y Estado-nación. Se trata de mostrar el carácter ambiguo de estas categorías así como su inadecuación para comprender la realidad de nuestras naciones latinoamericanas.

creatividad, una cultura propia en el sentido de la antes dicha definición. Tal tarea supone en la esfera filosófica, que particularmente nos atañe, tanto la renovación del lenguaje, tras la remoción o reciclamiento de las viejas categorías cuando estas no se nos acomodan, como el ojo alerta a modo de filtro de aquellas nuevas categorías, que crecidas en organismos de otras latitudes, vienen a enquistarse en nuestras coordenadas espacio-temporales como cuerpos extraños y cancerígenos.
Es abundante la literatura que da cuenta de aquellas influencias foráneas tan intensamente ejercidas sobre el pensamiento de nuestros antepasados; no nos detendremos por tanto en ellas, nos ocuparemos del ahora, aquí, nosotros cuando una compulsión de repetición nos condena siempre una vez más a recibir, adoptar, copiar lo extraño y curiosamente hallar en ello nuestra redención.
De esta renovada reincidencia son casos sintomáticos las recientes visitas a la Argentina de dos destacadas figuras una de la esfera política otra del ambiente académico, ambas europeas. Me refiero a Toni Negri y Slavoj Zizek cuyas visitas, apreciamos por lo que tengan de signo de que ellos nos buscan de referentes e interlocutores, pero rechazamos por los comportamientos que despiertan entre nosotros: cierta actitud servil y complaciente, un colocarse en posición de discípulo a la espera de diagnóstícos y recetas, a la espera de que nos digan quienes somos, hacia donde vamos, cuán honda o terminal es nuestra crisis, cuánto nos es dado esperar, “hermano tú puedes”. Del lado de los señores extranjeros cierto vergonzante reconocimiento de ignorancia –tantas veces preguntados, respondieron ambos desde la timidez “de la Argentina no sé”- pero al mismo tiempo un atrevido desliz, la incapacidad de abstenerse en el impulso egomaníaco de probar sus esmirriadas categorías para calificar algunos hechos singularísimos ¿Los piqueteros? Son manifestaciones de la “multitud”. O viceversa, ¿la multitud? Por ejemplo los piqueteros. El señor Negri se siente especialmente recompensado en sus elucubraciones teóricas ante el espectáculo de la santa alianza entre cacerolas y piqueteros.

Pero hora es ya de abandonar preámbulos e introducciones, e hincar en la médula del asunto. Hablábamos de categorías, de la inadecuación de aquellas nacidas y desarrolladas en los centros para analizar y pensar nuestras realidades; me ocuparé en esta oportunidad de algunas, diríamos las centrales, acaso las únicas de Toni Negri.
En su libro Imperio todo el discurso teórico se sustenta sobre una díada categorial uno de cuyos términos da título a la obra: Imperio – multitud. Imperio y multitud se corresponden como las dos caras de una moneda, no sólo en su aspecto estructural sino en el proceso de su generación, pues es la multitud la que da nacimiento al Imperio. Éste –dice Negri – “no nace por propia voluntad, antes bien es convocado a nacer y se constituye sobre la base de su capacidad para resolver conflictos”. En función de esta correspondencia podrían tratarse ambos términos en forma conjunta, sin embargo, a fin de poner un poco de claridad en las turbias aguas del autor, los trataremos por separado.

Imperio
Es un término que surge pese a su aire de familia en oposición a imperialismo, es más, el sólo hablar de Imperio, supone una nueva era, la posmoderna, el fin del imperialismo. A diferencia del Imperialismo, el Imperio no establece ningún centro de poder ni se apoya en fronteras fijas. Es un aparato de gobierno descentrado y desterritorializado que va incorporando progresivamente todo el reino global en sus abiertas y expansivas fronteras. Se suma pues a sus propiedades el no tener un afuera, todo le es interno y se mueve, en consecuencia, en un plano de pura inmanencia.
Pero hagamos un poco de historia para comprender mejor esta diferencia. Dicen los autores que los imperialismos que Europa construyó a lo largo de la era moderna tenían como piedra angular la soberanía de los Estado-nación, la misma, que hoy día el proceso de globalización viene a suprimir. Desde este punto de vista, la cara positiva de este orden global, consistiría en terminar con la base de sustentación del colonialismo europeo y su expansión económica: los Estado-nación delimitados por fronteras, desde los cuales, el poder se ejercía sobre territorios extranjeros a través de un sistema de canales y barreras que gobernaba el flujo de la producción y la circulación.
Reconocen, es cierto, los autores que de algún modo fue la misma dinámica del capital, al cual los imperialismos, fundados en el Estado-nación y su sistema de fronteras, obstruían el desarrollo y la realización plena del mercado mundial, la que terminó por destruir las barreras que separan lo interior de lo exterior y facilitó el tránsito del imperialismo al imperio. Sin embargo, lo novedoso de la tesis es afirmar, que se equivocan todos los análisis que subestiman el rol de los movimientos y luchas del proletariado, ahora “multitud”. Para los autores de Imperio, ésta, la multitud es el verdadero motor que impulsa el desarrollo del capitalismo
Hasta aquí, sólo por el momento, lo que atañe al Imperio, Pasemos al segundo término del binomio: la multitud.

Multitud
Es el conjunto de todos los explotados y sometidos, una fuerza insurgente que actúa sin mediación, esa es la novedad. Pero ante todo –aclara Negri en una entrevista- hay que entender que es un concepto de clase, aunque no realmente una clase porque se trata de una situación modificada; nuevas condiciones de producción que dan al concepto de clase mayor extensión e intensidad que el de la clásica clase obrera.

Trabajo
En este punto la noción de multitud se vincula con la de trabajo, concepto que también sufre transformaciones. Negri habla de “trabajo inmaterial” que a diferencia del trabajo en la fábrica, comprende una serie de actividades desde servicios industriales, hasta relaciones sociales, domésticas, educativas de salud, de comunicación, de información, científicas. Todo un espectro de actividades que requieren capacidad creativa. Todo esto conforma lo que llama trabajo productivo que unifica sectores sociales cada vez más extensos y que pone a estos bajo el régimen de explotación. He aquí lo común a todos ellos la explotación capitalista. En comparación al trabajo en su sentido tradicional, el trabajo inmaterial es siempre más productivo, capaz de desarrollar más valor, más riqueza, más dignidad del trabajador, porque el trabajador –dicen- lleva al lugar de trabajo su propio instrumento, su cerebro. Vale señalar que pese al tono de segura originalidad esto no es más que una glosa aggiornada del propio Marx, cuando con Engels, explica la mayor movilidad social como efecto de la disminución de la jornada laboral, y en consecuencia, el mayor tiempo libre para dedicarlo a la formación-capacitación de la clase trabajadora. Y si bien para Marx, trabajo es siempre trabajo material, con el limitado sentido de transformación de la naturaleza, también es cierto que una idea más ampliada de trabajo bajo los términos de servicios, trabajo invisible, administración, trabajo creativo, tiene ya larga data. Pero sigamos con nuestros autores. Como consecuencia de este aporte cerebral - dicen- “la flexibilidad y movilidad de la fuerza de trabajo no son simplemente el arma que el patrón empuña para vaciar las fábricas; flexibilidad y movilidad son la dignidad del cerebro del hombre que trabaja desplegando toda la libertad de su imaginación”. Este despliegue de la libertad al interior del trabajo, de las capacidades productivas, es el elemento de fuerza de la Multitud, como clase, como elemento de antagonismo. No es verdad que la Multitud elimina la estructura y la figura del antagonismo social: por el contrario lo multiplica y lo lleva a lo que debe ser, el verdadero nivel de confrontación forzando de ese modo el tránsito del imperialismo al imperio
En esto no hallamos gran novedad se trata, como decíamos, de la misma idea de Marx expresada en similares términos, acerca de la creciente movilidad de la fuerza de trabajo que acompaña necesariamente al desarrollo del capitalismo con todo lo que este implica: tecnificación, disminución de la jornada laboral, más tiempo libre para alcanzar mayor nivel educativo. Sólo que habría que evaluar que cantidad de la pirámide social entra efectivamente en esta categoría de multitud, entendida como aquella que lleva su libertad así alcanzada al ámbito del trabajo, cuando el espectáculo que tenemos, sobretodo en nuestras periféricas latitudes, es el de la creciente exclusión social de grupos cada vez más vastos.

Masa
Algo más para la caracterizar la multitud: la multitud no es masa. A diferencia del concepto de clase que se define –dice Negri- abstracta y numéricamente -en verdad no es así, por algo distingue Marx entre clase en sí y para sí, pero por el momento no lo discutiremos- la noción de multitud alude a una multiplicidad de singularidades. El trabajador es un singular, y es precisamente ese carácter de singular, lo que multiplica su potencia productiva, porque a cada momento tiene algo que agregar. La multiplicidad, a su vez, se unifica en lo que las partes tienen de común, su antagonismo al capital, que les permitirá tras las luchas, la reapropiación de la cooperación y del comando sobre el trabajo.

Pueblo
Para completar los rasgos más sobresalientes de la noción de “multitud“ hay que mencionar que Negri la opone al concepto de pueblo. Pueblo –dice- es un concepto de producción burguesa vinculado al surgimiento del Estado-Nación. El pueblo nace con la Nación y supone la reducción a uno de lo que es la diversidad popular.
Aquí hace historia filosófica recorriendo las vicisitudes de estas dos categorías de multitud y pueblo en las teorías políticas del siglo XVIII. Se remite especialmente a Hobbes, pues es en el discurso de los detractores del concepto de multitud donde se puede comprender mejor el alcance de este concepto. La operación es sencilla, si Hobbes el máximo defensor del Leviatán, de la “máquina estatal”, rechaza a la multitud, por representar el incontrolable estado de naturaleza, es índice de que ahora debemos darle una nueva oportunidad a este concepto, dice Pablo Virno otro de los teóricos del autonomismo, y los autores de Imperio citan a Hobbes:
Es un gran obstáculo para el gobierno civil, especialmente monárquico, que los hombres no hagan la necesaria distinción entre el pueblo y la multitud. El pueblo en cierto modo es uno, algo que tiene una voluntad y a quien puede atribuirse una acción; nada de esto puede decirse de la multitud. El pueblo gobierna en todos los gobiernos. Porque hasta en las monarquías el pueblo manda. (De cive cap XII, sección 8)
Y luego siguen ellos, los autores de Imperio en palabras que no se comprende si son síntesis de Hobbes o expresión de su propio pensar, probablemente sean ambas cosas a la vez, sólo que en uno, esas cualidades del pueblo son valoradas positivamente y en los otros negativamente.
La multitud es una multiplicidad, (...)un conjunto abierto de relaciones que no es homogéneo ni idéntico a sí mismo y que mantiene una relación indistinta e inclusiva con lo que es exterior a él. El pueblo en cambio tiende a la identidad y a la homogeneidad interna al tiempo que manifiesta su diferencia con lo que queda fuera de él. Mientras la multitud es una confusa relación constitutiva, el pueblo es una síntesis constituida preparada para la soberanía (Negri y Hardt: Imperio)

Pero estos teóricos del autonomismo no quieren que se los confunda con estribillos postmodernos del tipo "la multiplicidad es buena, la unidad es la desgracia a evitar"; es preciso reconocer –dicen- que la multitud no se contrapone al Uno. También los muchos necesitan una forma de unidad, un Uno: pero, ésta ya no reside en el Estado, sino en el lenguaje, el intelecto, las facultades comunes del género humano. Con esto parecen retornar a un concepto universal de naturaleza humana: la identidad, o bien, la autonomía, todo lo que tiene que ver con un singular, no son cosas a alcanzar sino lo ya dado desde siempre. El Uno –dice Paolo Virno- ya no es más una promesa, sino una premisa. La unidad no es más, trátese del Estado, o el soberano, algo hacia donde converger, como era en el caso del pueblo, sino algo que se deja a las espaldas, como un fondo o un presupuesto. Los muchos deben ser pensados como individuaciones de lo universal, de lo genérico, de lo indiviso. Y cierra Negri, concluyente, pero evasivo y confuso, lo Uno no es más que la base que autoriza la diferenciación, aquello que consiente la existencia político-social de los muchos en cuanto muchos.
Un último detalle para completar por el momento este tema de la multitud. Negri insiste en que cuando se habla y se dice que la “multitud” no es un “pueblo”, se dice fundamentalmente una cosa. Se dice que la multitud no puede ser encerrada en los mecanismos de representación política, tal como han sido creados por el Estado moderno, porque estos son precisamente los mecanismos de creación de las élites y de mistificación continua de la voluntad de la gente, de las singularidades y multiplicidades. Entonces –agrega- hablamos en contra del concepto de representación, hablamos del “Que se vayan todos”.
Y a continuación se pregunta:
¿Cómo se hace para reconquistar un concepto, transformarlo en un concepto político, que no tenga la ambigüedad y la falsedad del concepto de pueblo?
Pero la pregunta la reservamos para más tarde, para el propio Negri, claro, sustituyendo la palabra “pueblo” por “multitud”. Nos preguntamos como hacemos de la multitud un concepto político.

Rebobinemos ahora, regresemos al tema del Imperio, recordemos que no es más que uno de los términos del binomio “Imperio-multitud”, destaquemos del conjunto la idea de desterritorialización, término deleuziano, estamos en familia, entre europeos se entienden. El no-territorio carece de centro y de fronteras, todas las propiedades concentradas en una sola palabra. Como se ve, nada agrega el predicado al sujeto; y para seguir con la tautología, se dirá que se opone a imperialismo. que sí tiene todo ello, más un ejército. y propios y unificados intereses porque se sostiene sobre un Estado-nación.
Tenemos el no-territorio, una nada, borramos el espacio y con él el tiempo, porque espacio-tiempo son uno. Tenemos el vacío y sobre el vacío flotando máquinas, segundo término deleuziano, ellas son la multitud, multiplicidades cada una de ellas con su singularidad y diferencia, pero a la vez iguales respecto a la explotación capitalista. El antagonismo es sencillo por una parte máquinas, todopoderosas pues ellas generan el imperio, el imperio crece por fuerza y obra del poder de la multitud; por el otro capitalismo, que de tan contundente se ha vuelto una abstracción. Es difícil salir de este esquema tan sencillo pero lo intentaremos. El camino será enumerar unas pocas consecuencias que se derivan de esta matriz teórica consecuencias que no surgen de ninguna dudosa elaboración personal sino que están extraídas del propio discurso del autor.
Comencemos con aquellas que tienen que ver con el mundo globalizado.
Preguntado acerca de la validez de la tesis central de su libro, la decadencia histórica del Estado-Nación como continente de poder, cuando en razón de los últimos acontecimientos, pareciera que el ejecutor del mencionado "Imperio" es el propio ejército nacional de los Estados Unidos; preguntado acerca de sí la ocupación de Irak por los Estados Unidos no contradice su teoría acerca del Imperio sin Imperialismo, responde Negri:

Nosotros pensamos que el imperio americano no existe como tal. Los Estados Unidos han intentado, a través de su clase política, imponer la unilateralidad americana sin conseguirlo. Lo que algunos llaman "imperialismo norteamericano en Irak" es quizá la prueba más convincente de que el Imperio está avanzando. Los estadounidenses no lograron implantar una administración suya en Irak. Se vieron obligados a recurrir nuevamente a Naciones Unidas después de haberla rechazado para decidir la guerra preventiva. Fueron humillados a nivel internacional. No pueden conseguir el dinero para pagar esta guerra.

Y ante la insistencia de algún interlocutor
¿Pero no hay características de la situación que nos retrotraen al imperialismo del siglo XIX: ocupación militar, una autoridad creada por la metrópolis, una apropiación de recursos naturales (petróleo) y nuevos negocios asignados arbitrariamente a empresas de esa metrópolis?
Dice Negri:
—Todas esas afirmaciones son falsas, de la primera a la última. No se trata de una administración colonial, sino de un proceso clásico de "nation building", construcción de nación. Por ende se trata de una transformación de sentido democrático. Es una ocupación militar que derribó un régimen, pero después el problema es "nation building", o sea un intento de transición, no de colonización.. Estos estadounidenses quieren parecer más malos de lo que son. (Entrevista Oscar Cardoso para Clarín)
Estas palabras que son textuales, no requieren comentario, son una prueba más de como los filósofos europeos, de los cuales hemos tenido ejemplares varios allá por la guerra del Golfo, mimetizados con el sentir americano, modelan una filosofía al uso y abuso de los centros para el uso y sumisión de las periferias. Testimonio de ello son las expresiones utilizadas: proceso de democratización, o para colmo en inglés “nation building”
Pero lo que más nos interesa a nosotros periferias latinoamericanas, es el programa que Negri diseña para las partes homogéneas del mundo globalizado. Derribado el fantasma del imperialismo, nada de Estado-nación, construcción del romanticismo nacionalista europeo al servicio de sus burguesías, nada tampoco de pueblo que es la contraparte de ese Estado–nación de orígenes espúreos, ninguna pretensión de soberanía que no es otra cosa que el canal por el cual se cuela, dentro del mismo contexto ideológico, todo intento de dominación. Dice Negri: Todo lo que parece revolucionario y liberador en esta noción de soberanía nacional popular, no es en realidad más que otra vuelta de tuerca, una extensión adicional del sometimiento y la dominación que implicó desde el comienzo el concepto de soberanía.
Nada entonces de Nación, soberanía, pueblo, conceptos peligrosamente vinculados al de raza, conceptos que se justifican reciprocamente en una pretensión de anterioridad. “... así como el concepto de nación completa la noción de soberanía pretendiendo que es anterior a ella, -dice Negri- el concepto de pueblo también completa el de nación en virtud de otra fingida regresión lógica. Y agrega: “Aunque el pueblo se propone como la base originaria de la nación, la concepción moderna de pueblo es producto del Estado-nación y sólo sobrevive dentro de su contexto ideológico”. Negri insiste en que estos conceptos que a su modo de ver fallan en su pretensión de una mutua legitimación deben ser desnaturalizados, deben colocarse en el contexto histórico de su emergencia.
De acuerdo, historicemos, desnaturalicemos, volvamos a las coordenadas de espacio y tiempo que Negri borra de un plumazo cuando nos presenta su no-territorio, Imperio, generado por la multitud, léase máquinas; generado por el deseo de las máquinas sin telos, el telos sólo post festum. Imperio cuya dinámica de funcionamiento si nos remitimos a la musa inspiradora, Deleuze, se parece más al juego del go que al ajedrez. A diferencia del ajedrez, juego de Estado, cuyas piezas están codificadas y tienen una naturaleza interna de la que derivan sus movimientos, posiciones y enfrentamientos, siendo cada una de ellas en cada caso un sujeto de enunciación, los peones del go por el contrario, son bolas, simples unidades aritméticas cuya función es anónima o colectiva se trata de “elementos de un agenciamiento maquínico no subjetivado, sin propiedades intrínsecas sino sólo de situación” dice Deleuze. Guerra institucionalizada, codificada versus guerra sin línea de combate, ni enfrentamientos, ni retaguardia, ni batallas, ni territorio; una pura estrategia que se agota en ser estrategia.
De acuerdo historicemos, tracemos nuestras coordenadas espacio temporales, Nosotras jóvenes naciones latinoamericanas que algo apartadas en la geografía, algo atrasadas y desfasadas en el tiempo, habiendo llegado tarde al banquete de los centros, tenemos que lidiar aún con el fantasma que el Sr Negri declara inexistente. Nosotros que aún pugnamos por forjar nuestra identidad, reconocernos en una historia y proyectarnos un destino común, que dependientes en lo económico y débiles en lo político tenemos por delante todavía la afimación de nuestra soberanía, digamos sencillamente, no. Curiosos estos europeos que nos obsequian sus juegos con fichas y reglamentos para sustituirlos luego por otros también de su ingenio y autoría antes de finalizada la partida. Digamos sencillamente, no, y de paso repasemos para el Sr Negri los motivos de nuestra negativa.
Historicemos desde nosotros para el Sr. Negri. Esas categorías que sí tienen historia y que es preciso desnaturalizar, en esto coincidimos, tienen para nosotros una historia propia y no han permanecido inalteradas, nuestros pensadores las han resignificado en función de dicha historia.

Nación.
La construcción de nacionalidades está en América Latina vinculada, no como en Europa, a la emergencia de las burguesías nacionales, sino a los procesos de descolonización, guerras de independencia mediante y esfuerzos de reorganización, con fuerte influencia extranjera de lo que ha resultado un alto grado de dependencia económica y debilidad política. Urge por tanto completar la tarea, etapa que no puede saltarse por más avanzado que se halle el proceso de globalización. Requiere, ingenio, inventiva, afinar los diagnósticos, renovar las estrategias, pensar en sentido a la vez nacional y regional; es una ardua tarea.

Pueblo
A diferencia de “multitud”, abstracción no ubicada en espacio-tiempo alguno, no se trata aquí de una multiplicidad sino de un singular, una configuración histórica concreta vinculada a una cultura; no máquinas sino una comunidad de individuos vinculados “por una memoria común y el anhelo de un destino también común”_ dice Mario Casalla en su libro de reciente aparición “América Latina. en perspectiva”, cuyo desarrollo del tema “pueblo” seguiré casi textualmente en esta síntesis extrema.
Dice Mario:
El pueblo es una historia determinada, un relato, no algo abstracto. El conflicto lo atraviesa y en ello se constituye históricamente para conformar un “nosotros” y construir una identidad. Historizar este concepto de pueblo es entonces explicar las raíces de esa conflictividad que en América Latina se hallan más en lo cultural y racial que en lo económico, mal que le pese al S. Negri quien signado por la historia europea ve en todas las notas referidas a la raza cruzar el fantasma del nazismo. Es también trazar la dinámica de esa conflictividad, las modalidades de resistencia a la opresión, que en el caso latinoamericano responden a la dialéctica liberación o dependencia. Pero el pueblo, sin embargo, nos advierte Casalla no es lo bueno frente a lo malo, es esencialmente ambiguo y conflictivo. y es, de la solución de esa conflictividad. que depende la posibilidad de integración nacional y regional.
El tema, vemos, es complejo y lleno de aristas, requiere sumergirse a fondo en la historia de estas naciones todavía en formación, en estos pueblos para los cuales, pese a la opinión del Sr Negri, lo uno, la identidad, no es algo dado sino por construir. Acaso de prestar atención a esta complejidad, el Sr Negri, que ahora nos promete en su próximo libro sobre el imperio todo un largo capítulo dedicado a la Argentina, no habría caído tan fácilmente en la ilusión de la consigna “Piquetes, cacerolas, la lucha es una sola”, arrastrando para su molino la fe en una fraternal alianza de estas dos singulares multiplicidades.
Pero acaso esto no sea lo más importante, el grado en que estos intelectuales europeos se apuran para colocarnos y maniatarnos a sus débilitados esquemas de signo posmoderno en versión deleuziana. “Multitud” como conjunto de fuerzas moviéndose en el vacío, multitud como flujo ininterrumpido de fuerzas, a la vez y confusamente homogéneas y singulares, sin centro ni telos. circulando por un no territorio. Acaso lo peor sea lo exaltado de nuestra recepción, la actitud algo servil con la que le prestamos nuestros oídos y de paso comprar una vez más estos espejitos que reflejan nuestra imagen distorsionada por el color del cristal de las coordenadas espacio-temporales de quienes nos miran, y de paso armarles para su entretenimiento y regocijo esos paquetes turísticos con tour incluido “La ciudad y los piquetes”

Bibliografía:
Michael Hardt y Antonio Negri: Imperio, Buenos Aires, Paidós, 2002
Paolo Virno: Gramática de la multitud, Buenos Aires, 2002
Mario Casalla: América Latina en perspectiva, Buenos Aires, Altamira, 2003.
Entrevistas varias a Toni Negri
fuente:http://lareja.bitacoras.com/archivos/2005/06/23/de-por-que-no-comprar-nuevos-espejitos


Por: Mónica Virasoro | Pensamiento latinoamericano

OPINION
MULTITUD o el Imperio contra ataca.

Marc Folch
mfolchs@uoc.edu
Universitat Oberta de Catalunya



MULTITUD o el Imperio contra ataca.

Este texto está basado en mi lectura del libro Multitud. Me he centrado en los aspectos más conceptuales que nos proponen. Dejando de lado exposiciones sobre la estructura de gobierno global y otras reflexiones que nos acercan a su propuesta. Una decisión de este tipo viene forzada por el espacio y direccionada por mis preferencias.

El libro Multitud, de A. Negri y M. Hardt, puede ser considerado como la segunda parte de Imperio, en su saga sobre la globalización. Imperio es una propuesta sobre como ha acontecido el cambio en la soberanía en el proceso de la globalización. En su anterior libro ya nos muestra como el Imperio va unido y depende de otra figura Multitud, a la que explota, pretende controlar y dominar. En este justamente la atención esta puesta sobre la caracterización de esta figura y la posibilidad su posibilidad de devenir un proyecto político.

La configuración de estas figuras tanto de soberanía como de vida y acción no es de carácter natural, tiene que ver con el cambio en la forma de producción y en los efectos y sofisticaciones resultantes los conflictos sociales. Son productos históricos en los que las tendencias sobre hacia la hegemonía del trabajo inmaterial y hacia el decaimiento del Estado, como fuente y cristalización de soberanía, son vitales para dar forma a estas figuras que nos proponen.

La hegemonía del trabajo inmaterial no significa que la mayoría de los trabajadores estén dedicados a este tipo de trabajo, ni que vayan a ser estos una vanguardia ni una elite en las nuevas luchas sociales. Lo implica es un cambio o una tendencia de las otras formas de producción hacia las características del trabajo inmaterial. El funcionamiento de este tipo de trabajo es en forma de red, premiando la colaboración y la comunicación. Como efectos tiende a socavar las medidas modernas sobre la producción: los horarios, la localización, relaciones contractuales y sus relaciones con el valor de la producción. La cooperación y la hibridación tecnológica ya no viene dada desde el capital, es emergente. El producto de la nueva “lógica” de producción no supone la desaparición de lo material, ni las singularidades de cada forma concreta de trabajo. La producción son conocimientos, afectos, relaciones... Podemos decir que se produce biopolítica que revierte en lo social, en las condiciones de producción. Dotado de una potencia creativa y constitutivo de las formas de vida y de lo común.

Multitud es un concepto que, coincidiendo con las condiciones, formas y productos de producción inmaterial, es articulado desde la comunicación y cooperación de las singularidades produciendo lo común. Se distingue de conceptos como pueblo que anula las diferencias en pos de una unidad de carácter trascendente. O de masa como ser indiferenciado, carente de voluntad propia y solo capaz de la destrucción. También se desmarca del concepto de clase, todo que mantiene el aspecto de colectividad que lucha en común, pero Multitud es totalmente inclusiva. No se limita al obrero, también esta el agricultor (que difiere del antiguo campesino incomunicado que tiende a la supeditación de la “lógica” de la producción inmaterial pero conservando su singularidad.) También incluye a los no asalariados, la dicotomía entre asalariado y los que no va perdiendo sentido estable con el cambio en las relaciones contractuales: contempla el trabajo domestico (la reproducción y producción se van volviendo más indistinguibles) y al clásico pobre que está afectado por la producción y de la que participa dado su carácter biopolítico.

El concepto Multitud es usado de dos formas distintas: Uno como potencia permanente de carácter ontológico conectado con el concepto de democracia absoluta de Spinoza y la otra, es histórica pero que todavía no se ha dado. Es la materialización o la actualización de la potencia, los autores consideran que las condiciones y tendencias actuales es posible tal advenimiento.

Tal advenimiento es necesario lograr la democracia, la que corresponde literalmente al gobierno de todos para todos, en el escenario global implica todos son todos. Esbozan genealogía denuncia sobre rapto del concepto desde la Atenas clásica donde todos eran unos cuantos hasta la aplicación del sistema ideado para una polis a un territorio más extenso, el Estado moderno. Uso trascendente de representación y constitución de lo social en pueblo al estilo Rosseau presenta una solución viable al problema de la extensión permitiendo la conexión entre gobernantes y gobernados, pero fija una separación entre estos dotando al Estado de autonomía y eficacia para la voluntad soberana que se hace llamar popular. Los planteamientos y acciones críticas emprendidos desde el socialismo fracasaron por no abandonar las leyes capitalistas del trabajo ni un concepto análogo al burgués de representación. Con el proceso de la globalización y la perdida de preponderancia del Estado se plantean nuevos retos para la democracia con el peligro de que la representación, en el caso que la halla, sea más distante y desconexa.

Siguiendo una aproximación a la soberanía moderna, en la filosofía política es descrita la sociedad siguiendo la analogía con el cuerpo humano, De corpore. Donde podemos establecer divisiones según las funciones y jerarquizarlas. La cabeza es la única soberana ya sea por designo divino o por contrato. La globalización con la perdida de los sujetos tradicionales de soberanía nos lleva a un punto de interregno, que no equivale a vacío de poder. Las dos formulas son posibilidades en la globalización o una cabeza puede salir de soberanía por seguridad donde una elite de estados la acaparan o contrato global. Uno de los problemas que plantean esta extensión de la tradición de corpore moderno más allá del estado son que la superación de las medidas y de las categorías modernas hacen que sea necesarias una nueva fisiología de gobierno.
En la analogía del cuerpo y repetidamente en la filosofía política se apunta un solo agente de soberanía efectiva. Desde Platón, y sin tapujos en Schimtt, presentan la disyuntiva entre soberanía única o caos. Todo y que la soberanía se presente como única entra dentro de un juego dual: gobernante y gobernados. No estrictamente dentro de las reglas del juego de De corpore, que enfrentaría la cabeza contra órganos rebeldes. Sino de lo que constituye el cuerpo, la carne. La carne, dentro de la metáfora, sería la Multitud. Cuando las figuras singulares del trabajo convergen con la cooperación y la comunicación producen un ser social común. Carne artificial y amorfa, sin cuerpo. Un potencial productor de exceso que aspira a la vida. Esta carne se presenta y ha sido presentada como un monstruo que socava los viejos postulados, peligro o posibilidad. Ésta puede acabar atrapada en órganos del cuerpo del capital global o organizándose autónomamente, creando un anticorpore, gracias a su capacidad de producción biopolítica.

Relación entre Imperio y Multitud no es dialéctica. De forma esquemática y según mi parecer algo reduccionista: Multitud como productora biopolítica en exceso que sin otra mediación producción incidiría sobre la propia Multitud, deveniendo está autoconstituyente. Imperio depende de la producción de Multitud para su existencia pero esta es amenazante por ese exceso. Esto hace que Imperio tenga que actuar paradójicamente, por un lado potenciar la producción (comunicación y colaboración) pero por otro interrumpir y poner frenos a la autonomía del exceso. La interrupción se práctica: restringiendo, jerarquizando, apropiándose, resignificando o redirigiendo la producción.
Las nuevas formas de producción y el proceso de globalización no desembocan en un fin de la explotación ni las desigualdad. Más bien apunta a lo contrario. A antiguas formas se le añaden la acentuación en cantidad e importancia propiedad inmaterial y la biopropiedad. Estás aparte de ser un acto de apropiación del trabajo en común (como códigos informáticos) o de la vida (como bacterias, plantas usadas por indígenas) también significa un peaje a la comunicación y la cooperación, ataca a la producción de la Multitud.
Las nociones de lo privado y lo público se ve afectada por los “nuevos procesos”. Lo público se ha visto atacado por privatizaciones ya sea de servicios que proporcionaba el estado o por la apropiación inmaterial. Lo privado atacado por políticas de seguridad. Los autores proponen el cambio de público y privado, que implica patrimonio del estado y la reafirmación de la regulación por el Mercado, por común y singular, que son emergentes y puede responder a la falta de sujetos soberanos con el decaimiento de los Estados dentro del panorama.
Pero el principal obstáculo para que consecución de la autoconstituida Multitud en un proyecto de democracia absoluta lo viene dado por la guerra. Es definida como una guerra global, donde la clave está en como afecta al orden imperial, más allá del Estado. También como una guerra permanente, una guerra sin fin, siempre presente, que puede estallar en cualquier lugar y en cualquier momento. Nos lleva al estado de excepción permanente, donde la democracia se ve limitada o anulada por la exigencias de la guerra.
Se diferencia de la guerra moderna, donde los agentes, los que tenían el monopolio de la violencia eran estados o entraban dentro de la lógica de estados (guerras civiles). Ahora no hay distinción entre la guerra y la paz, entre política interior y exterior ni entre frente y retaguardia. Se ve un cambio de la política de defensa (preparación para los conflictos) y la de seguridad (acciones policiales preventivas dentro y fuera de las fronteras). La guerra se vuelve irregulable por la política, no circunscrita a ningún marco legal, se convierte en moral, en una guerra ilimitada. En este contexto se puede usar la inversión de la afirmación de Clausewitz: La política es la continuación de la guerra por otros medios.
Señalan como punto clave del cambio el tratado en 1972? Antimisiles entre US y URSS cuando se llega al punto muerto de la posibilidad de destrucción global. Las armas de destrucción masiva representan la expresión al extremo del poder de muerte, un estatus ontológico, la guerra como absoluta. Se reduce a la acción policial, más de acorde en la acción paradoxal de la gestión del biopoder. La guerra no solo es destructiva, es productiva (por ejemplo las “construcciones nacionales” de Irak o Afganistán). La legitimación viene dada según su resultado en el mantenimiento del orden global dentro de esta guerra global.
Los cambios, como en la economía por estos autores, vienen dados por la insurgencia. Nos esbozan una genealogía de insurgencia donde se ven los cambios desde la guerrillas campesinas (aisladas y apegadas a la tierra) al ejercito popular (forma de cuerpo disciplinario que pretende la toma del poder), la guerrilla (con estructura policéntrica, confundidas en el terreno, ataques indirectos) y finalmente la lucha en red (estructura reticular, sin centro, con posibilidad de horizontalidad). Estas formaciones van parejas a la forma de producción, analizan su efectividad histórica y sus consecuencias para la democracia dentro de estas estructuras.
La insurgencia como motor, teoría de la primacía, provoca la sofisticación de la respuesta la contrainsurgencia. La contrainsurgencia intenta dar respuesta a los nuevos desafíos planteados por la insurgencia. Dada la abstracción necesita producir una dominación de amplio espectro: crear, controlar o privar de terreno (en todos los aspectos). Se hace necesaria la estructuración en red para enfrentarse a una red.
La guerra actualmente viene marcada por una clara asimetría en fuerza y tecnología a favor de US. Esta asimetría da sentido a estrategias de insurgencia en la guerra global. La tecnología permite o tiende a la virtualidad de la guerra y permite la incorporeabilidad. El soldado se vuelve una pieza preciada, un cyborg que tiene que ejercer el gobierno biopolítico en la población. La guerra estalla en cualquier momento en la población, en la zona gris. La lucha se ha vuelto plenamente biopolítica, esta en la producción de vida y engloba todos sus aspectos.
Los autores anuncian que la constitución de la Multitud con las formas actuales de producción es posible, que otro mundo es posible. Pero el principal obstáculo para el advenimiento de la democracia es la guerra. Ante la cual plantean la guerra a la guerra. También el éxodo, salir del movimiento que interesa al Imperio. Un salir, pero sin ir a ningún otro sitio, ya que no es posible, no hay otro terreno. Evidentemente nos señalan ningún camino, ni receta a seguir. Eso tiene que emerger de la colaboración y comunicación singularidades en un proyecto común, la conformación de una Multitud en democracia.
Hardt y Negri en su exposición, como ya he comentado continúan con las tesis planteadas en su anterior obra. Nos ofrecen varias aproximaciones del concepto Multitud y el obstáculo que plantea la guerra. No nos sorprenden con su alusión y uso de “sus autores preferidos”, que ya aparecían en Imperio, de los que destaco a: Maquiavelo, Spinoza y Marx. Se declaran continuadores de la obra de Marx, adaptada al nuevo objeto siguiendo las líneas del método que se expone en el Gruñidse, contemplando: La tendencia histórica, abstracción real (relación del trabajo con el valor), antagonismo (explotación) y constitución de subjetividad.
Para concluir he de decir que el subtítulo que le he puesto al artículo no es totalmente gratuito. Los conceptos Multitud e Imperio explícitamente los definen como extendidos o superpuestos en un mismo lugar que contienen una valoración estrictamente ontológica. Pero el libro en el plano de estrategia política se insinúa y se define una Multitud en o hacia una democracia absoluta con una valoración política positiva (parecido a la Multitud como la buena e Imperio como el villano de la película). Claramente apuestan por la Multitud, pero por un tipo muy concreto de Multitud dentro de la definición, sin concretar, que pueden esbozar.

OPINION Michael Hardt - El proyecto de la multitud

OPINION Michael Hardt - El proyecto de la multitud


Ángel Luis Lara y Lucía Lois
Ladinamo


Tras la enorme repercusión de Imperio (Paidós, 2002), Antonio Negri y Michael Hardt vuelven a la carga con Multitud: guerra y democracia en la era del Imperio (Debate, 2004). En su nuevo ensayo analizan asuntos como el actual escenario de guerra, el origen de los movimientos de emancipación o algunas de las claves de las resistencias globales. LDNM ha charlado con Michael Hardt, profesor de Literatura en la Universidad de Duke (EE UU) y autor de títulos como Deleuze: un aprendizaje filosófico (Paidós, 2004) o El trabajo de Dionisos: una crítica de la forma-Estado (Akal, 2003).





Multitud es la continuación de Imperio, un importante suceso editorial en medio planeta. ¿Os esperabais el impacto mediático del libro? ¿Cuál crees que ha sido el motivo de un éxito semejante?

La verdad es que no me esperaba el éxito de Imperio ni que los medios de comunicación se interesaran tanto por él. Lo que sí me imaginaba era que iba a incomodar a ciertos sectores de la izquierda tradicional y a algunos intelectuales marxistas, como así ha sucedido.

Quizá el éxito se ha debido a dos factores fundamentales. El primero es estrictamente temporal: cuando salió Imperio había mucha gente que sentía la necesidad de pensar de una forma más abierta la economía y el orden político global. Casi todo el mundo era capaz de reconocer que había aparecido una situación nueva y por ello estaban abiertos a recibir nuevas ideas, así que el libro llegó en el momento adecuado. El segundo factor es que Imperio constituye básicamente un análisis de los sistemas globales de poder y dominación y, por tanto, no se define políticamente. Gentes con una agenda política muy diferente pueden asumir su línea argumental. En cambio, estos dos factores no han estado presentes en Multitud, por lo que supongo que no tendrá la misma repercusión. El estado global de guerra ha creado una atmósfera intelectual menos creativa y abierta. Además, Multitud es un libro políticamente definido, no se trata simplemente de un análisis de las formas actuales de dominación, sino que además aporta su propio proyecto político.



En la base de vuestra propuesta parece estar la búsqueda de un nuevo léxico político. ¿Por qué necesitamos nuevas categorías para pensar el mundo actual?

Es obvio que las condiciones reales y materiales de muchos de los conceptos modernos que nos han servido para pensar la política han cambiado. En realidad, no es más que uno de los presupuestos básicos del materialismo histórico: nuestro pensamiento y nuestros conceptos deben adecuarse a nuestra realidad histórica, por eso hay que cambiar junto con la realidad. No obstante, conviene no exagerar. No es que nuestra realidad social haya cambiado de forma absoluta, sino que tenemos que investigar nuestro mundo social para comprobar si los conceptos políticos que veníamos utilizando hasta ahora son todavía válidos. Es algo que se ve muy claro cuando uno observa la cuestión de la clase obrera: cada generación debe realizar su propia investigación sobre la composición de clase. En este sentido, debemos preguntarnos cómo es realmente el trabajo hoy en día, cómo han mutado los procesos productivos y los sujetos que los atraviesan.



Desde vuestro punto de vista, uno de los conceptos fundamentales que hay que revisar y redefinir es el de guerra, ¿por qué?

Simplemente porque la naturaleza de la guerra ha cambiado. Es evidente que la guerra hoy en día ya no implica únicamente conflictos entre dos estados-nación soberanos. La guerra actual suele involucrar redes difíciles de localizar y de atacar. Es una lección compleja que el propio Pentágono está aprendiendo poco a poco, por eso no deja de quejarse de que sus enemigos son un blanco difícil.

Sin embargo, hay otra razón importante por la que debemos repensar el concepto y la práctica de la guerra: ya no está tan claro el significado que tiene la guerra de liberación y si su práctica es todavía posible para los movimientos de emancipación. En nuestros días están en cuestión las formas tradicionales de la violencia revolucionaria. Desde este punto de vista, nos encontramos en una situación muy diferente a la que existía a comienzos del siglo XX o incluso en la era de las grandes luchas anticoloniales. Esta cuestión plantea un auténtico reto teórico y político.



No obstante, hay quien afirma que la guerra actual se entiende perfectamente bajo la lógica del imperialismo clásico de EE UU.

Precisamente eso es lo que piensan Bush y Rumsfield. Creen que pueden dirigir una guerra al viejo estilo imperialista. Su concepto de unilateralidad está muy cerca de esa idea. Sin embargo, creo que su estrategia no está teniendo mucho éxito en Irak. De hecho, no están siendo capaces de ejercer su poder sobre ese país ni de crear un orden estable bajo su control. Es un completo desastre. El fracaso de la estrategia de Bush es una prueba de que hoy en día una aventura imperialista no puede triunfar. De forma negativa, veo este dato como una verificación de nuestra hipótesis de Imperio.



Una de las categorías fundamentales que atraviesa vuestros análisis es la de multitud. Para vosotros no tiene únicamente un significado sociológico y descriptivo, sino que implica una dimensión directamente política, de clase.

Así es. De hecho, hay muchas formas diferentes de abordar el concepto de multitud. Desde la perspectiva de la organización política podríamos decir simplemente que multitud es igual a la suma de singularidad y cooperación, es decir, a una realidad en la que colectivos diferentes se organizan de forma autónoma, pero son capaces de colaborar entre ellos. Pero la categoría de multitud nos acerca además a la posibilidad de repensar las relaciones de clase e ir más allá de la tradicional división que ha dominado en la izquierda socialista y comunista. Debemos reconocer que, por ejemplo, con el término “clase obrera” generalmente se ha hecho referencia únicamente a los trabajadores industriales, excluyendo a los trabajadores precarios, a las mujeres del trabajo doméstico, a los trabajadores de la agricultura, etc. Nuestra historia está llena de ejemplos de lo que ocurre cuando esta división económica y sociológica se traduce en una jerarquía política. Lo que nosotros afirmamos es que existe la posibilidad de una concepción mucho más tolerante y común del trabajo y, por lo tanto, de una organización política abierta y horizontal del mismo, basada en esa noción de singularidad y cooperación que da cuerpo al concepto de multitud.



Después de las grandes manifestaciones contra la guerra en todo el mundo y el pasado Foro Social Europeo de Londres, parece que el movimiento global atraviesa por una crisis en este momento. ¿Cómo ves la situación actual del movimiento de movimientos?

Es cierto que se vive un momento de crisis. Es algo normal, siempre viviremos momentos altos y bajos de los movimientos. La primera ola del movimiento contra la guerra ya ha hecho su parte. No está claro cómo podremos limitar o incluso frenar la destrucción militar en curso. Lo que observo con gran interés y me parece más prometedor son los proyectos que apuntan a objetivos específicos, como la organización de un Primero de Mayo alternativo para los trabajadores precarios en Europa. Me da la impresión de que en Alemania, Italia, Gran Bretaña, Francia o España existen movimientos muy creativos en torno al trabajo precario. Sin duda, es una gran noticia y algo que se está extendiendo con velocidad.



Vosotros habláis de la necesidad de un programa político postsocialista. ¿Qué es eso del postsocialismo?

Significa reconocer de una vez por todas que las antiguas alternativas políticas, ya sea el control del mercado o el control del Estado, no son válidas. Ni siquiera la vuelta a un Estado de Bienestar o a una economía keynesiana son soluciones factibles para los desastres provocados por el neoliberalismo. Hoy necesitamos una solución más democrática, algo que está todavía por explorar a través de la autonomía y la autoorganización social. El postsocialismo no es más que el reconocimiento de que las posiciones del pasado ya no son posibles.

La multitud y la varita mágica

La multitud y la varita mágica
Escribe: Guillermo Almeyra

Los malabarismos filosóficos lleva a Antonio Negri a construir conceptos inasibles y que prescinden de las comprobaciones empíricas y, además, como los elíxires de los curanderos, sirven tanto para el dolor de cabeza como para el cáncer o para hacer crecer el pelo.

Veamos si no: “En diciembre de 2001, la larga agonía de la nación argentina acabó explotando cuando las multitudes arrastraron la pavorosa política de De la Rúa (bajo los auspicios del FMI y del BM) al mismo tiempo que negaron cualquier legitimidad al nacionalismo peronista: ‘¡Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!’ Es exactamente en la tragedia argentina donde encontramos, de manera todavía más potente, las tramas del trabajo y de una posible política de la multitud”.
Dejemos de lado lo de las agonías que “acaban explotando” y el hecho de que pocos meses después, como es sabido, en una elección con participación sin precedentes los votos consagraron en la segunda vuelta a un presidente peronista y nacionalista, Néstor Kirchner, porque en la primera había triunfado otro peronista, el archiconocido y siniestro Carlos S. Menem, que sigue siendo, por su apoyo de masas, la principal amenaza derechista en Argentina. Olvidemos también que Negri, en el mismo año en que publicó estas páginas, se entrevistó con los dirigentes peronistas ex Montoneros integrantes del gobierno del peronista Kirchner criticándoles porque no aplicaban desde sus cargos su programa peronista nacionalista que, al escribir, sostenía sin embargo que había perdido cualquier legitimidad.
Destaquemos, en cambio, la formulita de seguridad de la “posible política de la multitud”. Sigue Negri: las acciones de protesta “constituyeron una nueva configuración del ‘movimiento de los movimientos’. En el quilombo argentino, el éxodo de las políticas neoliberales aparece como el éxodo constitutivo de una posible (¡nuevamente la formulita salvavidas! G. A.) política de la multitud” y, más adelante, “Más allá de todas las dificultades que el movimiento argentino puede estar enfrentando y enfrentará, sus elementos constituyentes permanecen y permanecerán como una plataforma esencial para el ‘movimiento de los movimientos’, para pensar el propio concepto de multitud y las posibilidades de reunir el desarrollo de la riqueza ontológica de la multitud cooperante (el trabajo de la multitud) con la capacidad de oponerse de manera eficaz al poder capitalista (la política de la multitud). El movimiento argentino se constituye en un evento sin finalidad definida, en una ruptura, en una mudanza de la percepción colectiva. O sea, con el movimiento argentino podemos pensar materialmente una multitud capaz de definir y, así, en las posibilidades de realización de la democracia”.
Ya que para Negri éste, a pesar de su brevedad, es uno de los intentos más completos de dar una base empírica a sus conceptos, vale la pena detenerse un poco en estas afirmaciones que tienen un fondo de inseguridad marcado por la palabrita “posible” que siempre permite salir del lío si las cosas no son como se declara. Negri no se preocupa por cuantificar el “movimiento de los movimientos” (en las casi dos mil asambleas populares de Buenos Aires participó una cantidad enorme de personas, casi 300 mil, pero la ciudad con sus suburbios tiene 14 millones de habitantes y todos los grupos piqueteros juntos reunían entonces unos 300 mil activistas, lo cual es muchísimo, pero los obreros ocupados, que sólo se movieron individualmente, superan los dos millones y medio de trabajadores y, por tanto, están lejos de haber desaparecido como cree el filósofo italiano y no sólo él). Por eso habla del “movimiento argentino” como si todos los habitantes del país participasen en el mismo cuando en Argentina el 40 por ciento de los votos van aún a la derecha y sus políticas neoliberales (Menem, López Murphy) y el 60 por ciento es en su inmensa mayoría también peronista, pero nacionalista.
Hablar de multitud permite al filósofo evitarse el trabajo de conocer la historia, el peso de la cultura, la composición de clase del país, la división de éstas en diversos sectores, los conflictos entre los mismos, o sea, la forma concreta en que se practica la política. Negri dice, además, que el movimiento argentino (o el “movimiento de los movimientos”) se constituye “en un evento”, es decir, surge repentina y mágicamente, sin preparación alguna; dice que es un “evento sin finalidad definida”, lo cual permite “pensar materialmente una multitud capaz de decidir” ¿qué, si Negri acaba de decirnos que el movimiento no tiene finalidad definida ni pensamiento común?
Más adelante agrega: “La potencia del movimiento argentino, a pesar de la inexistencia de las tradicionales relaciones sociales basadas en el empleo formal y sindicalizado, muestra cuánta libertad puede generar la crisis de la relación de servidumbre que es el trabajo asalariado. La multitud acabó afirmándose como el contenido de la globalización, o sea, afirmando su fuerza productiva como potencia del ser común, producción entendida como fuerza habitada por una teleología inmanente a su esencia afirmativa. Esos agenciamientos productivos son la realidad del imperio: son las luchas de la multitud que produjeron el imperio en cuanto inversión de su propia imagen”
Casi cada palabra debe ser comentada: si la inmensa mayoría de la población económicamente activa (a pesar de la gran desocupación) mantiene las “tradicionales relaciones sociales” que Negri declara inexistentes (¿puede, por otra parte, funcionar el capitalismo sin la explotación del trabajo productivo?), es evidente la imprecisión de su concepto de multitud en el caso que presenta como ejemplo paradigmático. Alabar la gran libertad que brindaría la desocupación y la miseria es casi una burla sangrienta y decir que el trabajo asalariado es una relación de servidumbre, cuando presupone la libertad del trabajador completa la concepción anarquista décimonónica y la sustitución del análisis económico o sociológico por enfoques morales ajenos a la realidad. La mundialización dirigida como arma de guerra contra los trabajadores por el capital financiero no resultaría de una derrota de éstos y de un retroceso gigantesco de la civilización, sino de las virtudes y la esencia misma de la multitud, dotada de una teleología inmanente, creadora del Imperio y motor de los cambios sociales. Si el proletariado de los marxistas dogmáticos, por esencia sujeto único del cambio social y fuerza revolucionaria que llevará inevitablemente al socialismo, debe ser reemplazado en ese papel por la “multitud” de Negri, ¿en qué hemos avanzado con este cambio de terminología en el cual, para colmo, el significado de multitud es mucho menos claro que el de proletariado (el que sólo puede producir fuerza de trabajo)?

Un concepto cómodo

Toni Negri y Michael Hardt en su último libro Multitud han tratado de responder a sus críticos y de precisar sus posiciones. Mientras en Imperio sostenían que ésta hacía imposible las guerras, ahora dicen que “En el seno del Imperio, el estado de guerra es inevitable y la guerra funciona como instrumento de comando” , lo cual sin duda es un progreso desde el punto de vista del análisis de la mundialización dirigida por el capital financiero. Pero, al mismo tiempo y a pesar de las guerras imperialistas y de todas las evidencias, sostienen además que “La democracia se está convirtiendo, por primera vez, en una posibilidad real en escala global”.
Por su parte, Paolo Virno que hace muchas menos piruetas teóricas que Negri pero está en la misma línea y, como éste, parece escribir en otro planeta, sostiene que “Las metamorfosis de los sistemas sociales de Occidente durante los años ’80 y ’90 pueden ser sintetizadas del modo más pertinente con la expresión comunismo del capital. Esto significa que la iniciativa capitalista orquesta en su propio beneficio precisamente aquellas condiciones materiales y culturales que le aseguraban un calmo realismo a la perspectiva comunista. Si pensamos en los objetivos que constituían el eje de aquella perspectiva –abolición de ese escándalo intolerable que es el trabajo asalariado; extinción del Estado en tanto industria de la coerción y “monopolio de las decisiones políticas”; valorización de todo aquello que torna irrepetible la vida del individuo”–, en una palabra, el capitalismo habría realizado ya en forma reaccionaria y bajo su férula lo que aparecía como tarea futura del socialismo (no del comunismo, como dice Virno) y tanto el trabajo asalariado como el Estado se habrían “extinguido”, valorizándose en cambio la vida de los individuos.
Es evidente la contradicción que existe entre el mundo en que vivimos realmente y las visiones filosóficas de nuestros autores. La invasión a Irak desmintió a Imperio y los acontecimientos argentinos, bolivianos y venezolanos desmienten desde hace rato a Multitud. Sin embargo, en Argentina. Bolivia, Uruguay, Italia y España hay “autónomos”, combativos y deseosos de un cambio social, que aceptan como oro colado los conceptos passe-partout de Negri, Hardt y Virno. ¿Por qué?
En primer lugar, por el rechazo al esquematismo dogmático de la Iglesia Marxista (de los partidos comunistas estalinistas) que caricaturizaba la lucha de clases reduciendo todo a una justa entre el capitalismo y el proletariado (reducido además a los obreros industriales), el cual estaría predestinado a suprimir al primero si lograba subordinar a sus fines a todos los demás sectores sociales (campesinos, artesanos, pequeños comerciantes, intelectuales), que eran secundarios ante las dos clases principales. Los múltiples grupos, movilizados por la resistencia a los efectos de la mundialización dirigida por el capital financiero (indígenas, feministas, minorías sexuales, desocupados, etc), no se encontraban representados en ese esquema muerto y reductivista. El concepto de multitud, precisamente por su vaguedad, daba cabida a todos y podía servir para todo, aunque de modo impreciso, cuando el poder “biopolítico” del capitalismo se extiende en todos los aspectos de la vida pública y privada y el capital subsume a los sectores precapitalistas (campesinos, tribus, relaciones familiares, de compadrazgo y muchas otras más) y abarca las regiones más alejadas del planeta.
Empero, el esquematismo era propio del marxismo y no de Marx, que sostenía que había sembrado dientes de dragón y recogido pulgas. El capitalismo senil que hoy vivimos retorna en muchos aspectos al siglo XIX, el de Marx y Engels, que analizaron que la reproducción del capital no se hacía sólo en la producción, en las pocas fábricas de su época, sino en la familia, la escuela, el hábitat, el territorio, el Estado. La situación de la clase obrera en Inglaterra, ese libro de juventud de Engels que tanta influencia teórica tuvo en Marx y los escritos de éste en el Grundrisse, sobre el obrero colectivo, muestra claramente esta visión marxiana opuesta a la obrerista del marxismo dogmático.
Negri, Hardt y Virno no creen ahora –y eso también es un progreso– que el concepto de multitud anule el de clase (y lucha de clases), pero atribuyen a la multitud casi el mismo carácter y las mismas tareas que atribuían los marxistas dogmáticos a su proletariado prometeico; por tanto, su innovación terminológica no sirve de mucho. Si bien, principalmente contraponen multitud (en la que todos conservarían su individualidad) a pueblo (que sería en cambio una unidad creada por la burguesía para conseguir la unidad nacional bajo su mando). Sin embargo, George Rudé demuestra en sus trabajos sobre la Revolución Francesa que en ésta los integrantes del pueblo se sentían separados de la nación que para ellos era sinónimo de la burguesía y, además, que tanto en el pueblo como en la nación existían divergencias internas
Para Hobbes, por su parte, el pueblo era “la sustancia política del orden estatal centralizado” , mientras la multitud era “la hidra de cien cabezas”, sin conciencia ni voluntad únicas. Bensaïd concede que la multitud proletarizada pueda ser la figura del proletariado en esta fase de la mundialización dirigida por el capital financiero, pero agrega que nada autoriza a pensar que la misma asuma victoriosa las tareas del mítico proletariado de los marxistas religiosos (ni mucho menos, añado, forme al Imperio), pues si no hay una contraofensiva triunfante de los oprimidos y explotados éstos podrían ser reducidos al papel de la plebe romana, impotente para resolver la crisis del sistema. .
Como también dice Bensaïd, la utilidad para la lucha de la teorización de estos filósofos es más que relativa. En Imperio como en Multitud y en Gramática de la multitud, el poder está en todas partes y en ninguna y el Estado imperialista se diluye y el capital es el resultado de la creatividad de la multitud destinada por esencia a resolver todo. Eso lleva a la parálisis. Como prácticamente desaparecen los espacios, los Estados y los territorios, desaparece también la política que encuentra en ellos su campo para las mediaciones y para la elevación de la conciencia de los explotados mediante alianzas estratégicas.
Es más, si el capital no tiene centro alguno y depende en realidad de la multitud, puede ser contrarrestado por una red de redes o por un movimiento de movimientos, sin claridad ni objetivos comunes. No es que el capital, al atacar a la vez todas las conquistas y libertades, una a pesar suyo los múltiples y diversos sectores sociales que libran luchas defensivas dentro del sistema, pero –porque éste no puede realizar reformas– se convierten en luchas subversivas. Por el contrario, para nuestros autores, la no unidad es una fuerza libertaria y la falta de estrategia una ventaja. Según ellos, estamos en una fase de “éxodo” del sistema, la cual es “constituyente”, pero tendría una base predominantemente ética y no política. Todo lo demás son especulaciones sobre un nuevo gobierno mundial que se apoyaría sobre una Carta Magna contemporánea, ilaciones sin base empírica que ignoran la existencia de los conflictos entre los Estados y entre las grandes transnacionales y la disputa mundial por la hegemonía entre Estados Unidos, la Unión Europea y China. En su visión (en esto compartida por Holloway), de que basta dejar de creer en el capitalismo y de reproducirlo para que éste se derrumbe, se olvidan de la alienación y de la dominación capitalista. La idea del “éxodo”, de la “huida del sistema”, parte del mismo desconocimiento de la dominación y de los efectos del fetichismo porque, según ellos, la entera humanidad tendría la opción absolutamente libre de dejar de apoyar al capitalismo, de dejar de trabajar para él, sin conflicto ni trauma alguno.
Si Imperio terminaba con profesiones de fe en la multitud como redentora (por esencia) y en el comunismo como desenlace del actual conflicto entre el Imperio y la multitud y San Francisco de Asís era el arquetipo del nuevo militante, en Multitud nuestros autores sostienen que “El amor divino por la humanidad y el amor humano por dios son expresados y encarnados en el proyecto material común de la multitud”, frasecita que pone como eje a la divinidad, como hace siglos, y da por sentado que la multitud (que antes decían que no tenía proyecto) no sólo lo tiene sino que es común (aunque no digan en qué consiste eso “común” tan evidente).
Bensaïd responde a otra idea franciscana de nuestros autores. Dice en efecto que “La pobreza absoluta, no como simple carencia, sino como ‘exclusión total de la riqueza objetiva’ aparece como la suerte común de la especie humana, por encima de conflictos de intereses y de luchas de clases; bajo la hegemonía de la producción ‘inmaterial’ ‘¡todos somos pobres!’, proclaman Hardt y Negri”. Concluye, irónicamente, que la alienación y la lógica mercantil en efecto empobrece espiritualmente a los burgueses, pero que éstos, de todos modos, viven con algo más que un dólar por día.
Hardt y Negri, pero también Virno, con su “comunismo del capital” creen en una teleología historicista, en algo muy parecido al triunfo del “espíritu absoluto” de Hegel. Para ellos, la actual dominación del capital financiero internacional lleva sin duda alguna a la emancipación política. Negri y Hardt dicen que “hemos alcanzado un punto en que coinciden los tres principios de la libertad, de la eficacia y de la correspondencia de formas sociales y formas político-militares” y añaden que “Se puede leer la historia de las revoluciones modernas como un progreso a tirones, irregular pero real, hacia la realización del concepto absoluto de la democracia” que es la “estrella polar hacia la que se orientan nuestros deseos y nuestras prácticas políticas.” . El capital trabajaría para la revolución y nos la ahorraría, porque la Historia trabaja sólo en ese sentido y la multitud, a diferencia del proletariado, será cada vez más libertaria y consciente hasta realizar su éxodo del capitalismo. Lástima que, como en los partidos de futbol, también juegan los contrarios y en ningún libro sacro está escrito que el triunfo de los oprimidos esté asegurado de antemano por un dios revolucionario capaz de vencer a la divinidad de las catástrofes.


El autor es profesor-investigador en la UAM-Xochimilco. Su último libro es La protesta social en Argentina1990-2004, Ed. Peña Lillo-Continente, Buenos Aires, 2004


Antonio Negri y Giuseppe Cocco, “El trabajo de la multitud y el éxodo constituyente, o el ‘quilombo argentino’”, en Antonio Negri y otros, Diálogo sobre la globalización, la multitud y la experiencia argentina, Paidós, Buenos Aires, 2003, p. 56.
Ib., p. 57.
Id.
En mi libro La protesta social en Argentina ya he respondido al adjetivo anárquico de quilombo. El término nació para describir las “repúblicas” de esclavos negros fugitivos en el Norte del Brasil, que aparecían a los esclavistas como centros donde imperaba la disolución social, la promiscuidad, las “fiestas de negros”, con muertes sangrientas y borracheras violentas. Es un término racista que se trasladó a los burdeles del Río de la Plata, para definir lo que también se califica de “puterío”. Varias tendencias entre los viejos anarquistas veían en los burdeles centros donde se practicaba la libertad aunque consideraban que las prostitutas eran víctimas del capital y esperaban que ellas y los ladrones se incorporaran en masa a la lucha anticapitalista. Negri se inscribe en esa tendencia cultural al aplicar un término erróneo y despectivo a la rebelión de una parte del pueblo argentino (de las clases medias pobres urbanas, de la juventud universitaria, de los obreros desocupados) no contra el capitalismo, sino contra el aparato político (gobierno, instituciones, partidos), contra la dominación. Ve un éxodo de las políticas neoliberales –o sea, de las formas concretas del capitalismo imperialista actual– sin que se plantee una alternativa al capitalismo ni se intente concretar otras políticas capitalistas diferentes y en el que la protesta asume principalmente la forma de un grito masivo y revelador de un proceso de ruptura con la dominación, pero también de impotencia: “¡Que se vayan todos!” equivalente a “¡que se mueran!”.
Negri y otros, o. c., p. 59.
Editado en castellano por Debate, Madrid, 2004.
P.7 de la edición francesa, Multitude, La Découverte, París, 2004 (Trad. de Guillermo Almeyra).
Misma edición, “Introducción”, p. 5 (trad. de G. A.).
En Gramática de la Multitud, para un análisis de las formas de vida contemporáneas, Ed. Malatesta, La Paz, Bolivia, 2004 (que no habla de los nuevos virus, como parecería indicar el título, sino de las relaciones sociales), p. 106, Tesis 10.
No es casual que en esos países haya una vieja tradición anarquista que ayudó a constituir el peronismo, el nacionalismo revolucionario o la Nueva Izquierda y se fusionó con fuertes tendencias socialcristianas.
Negri y Hardt, en Imperio, daban por despachada la lucha de clases y todavía hoy, como hemos citado más arriba, hablan de “desaparición” de una de ellas, nada menos que el proletariado. Virno, más cauto, dice que “multitud es un concepto de clase” “en un sentido biopolítico”. Esta evolución muestra la imprecisión (si se prefiere, elasticidad) del concepto vago de multitud.
En El rostro de la multitud, 2000, Centro Francisco Tomás y Valiente UNED, Alzira-Valencia, España.
Ver al respecto Daniel Guerin, La lucha de clases en la Primera República.
Daniel Bensaïd, “Multitudes ventrílocuas”, en: Viento Sur 79, marzo de 2005, España.
En otros lugares, he hablado de los “nuevos bárbaros”, los que en cierto sentido aún están excluidos de ese sistema aunque estén subsumidos en el mismo (indígenas, desocupados, campesinos).
O. c.
Multitude, p. 278, cit. por D. Bensaïd.


Tomado de Memoria, julio/2005

PVP - Partido por la Victoria del Pueblo - Frente Amplio - Uruguay

13 noviembre 2005

La emergencia de una "nueva sociedad"

La emergencia de una "nueva sociedad"


MGR. ERICK R. TORRICO VILLANUEVA












Resumen


La emergencia de una "nueva sociedad" vinculada al desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación ha dado lugar, desde la década de 1960, a diversas aproximaciones(pre) teóricas que presentan coincidencias y diferencias, pero que también son cuestionadas sin excepción. La unidad sintetiza los aspectos principales de esa producción y discusión intelectuales.









La Paz, mayo de 2003


­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­_________________________________________________

Esbozo para una sistematización de las críticas a las aproximaciones (pre)teóricas sobre la “nueva sociedad” y la Comunicación

Erick R. Torrico V.



__________________________________________________________________









Introducción




Si algún consenso básico parece haber entre los analistas e investigadores de la sociedad actual —a pesar de que se hallen divididos entre quienes conciben el presente como continuidad lógica del pasado y quienes lo asumen más bien como una ruptura con él—, es el referido a que desde hace poco más de cuarto de siglo el mundo vive un conjunto de modificaciones de diverso orden que lo hacen de todas maneras distinto del que insurgió tras la conflagración de 1939-45.



Se trata, en consecuencia, de la aceptación compartida, aunque no necesariamente homogénea, de la emergencia de una "nueva sociedad" que comporta finanzas y comercio transterritoriales, un papel clave para los espacios urbanos, la priorización de la investigación y la aplicación tecnológicas —sobre todo las vinculadas a la información y la comunicación, columna vertebral de la gran mayoría de las novedades—, una economía "des-materializada"[1] y, en términos de Manuel Castells (1998), el principio de la red para la organización social y empresarial.



Ahora bien, no obstante todo lo que ha sido escrito a propósito de ese marco general de cambios, aún se carece de abordajes teóricos que puedan ser considerados suficientes para la comprensión macro y pertinente de los fenómenos en curso[2], problema que también afecta al campo particular de la Comunicación[3], visto contemporáneamente como central, en el cual tampoco se dispone de elaboraciones concretas que proporcionen las certezas que hacen falta.



Sucede, pues, que la redefinición que caracteriza al planeta en las últimas tres décadas en los planos económico, político, cultural y tecnológico[4] es tan compleja y posee tal celeridad que su aprehensión intelectual continúa como una asignatura pendiente para las Ciencias Sociales, puestas en cuestión a su vez tanto por la nueva delimitación de su objeto tradicional (la sociedad nacional, transfigurada en sociedad global[5]) como por las reconsideraciones metodológicas en debate o los impulsos de la llamada posdisciplinariedad[6].



A la incertidumbre y la perplejidad generadas por las múltiples variaciones societales y sociales que se registran a partir del decenio de 1970 se ha sumado, por tanto, la provisionalidad del conocimiento social y la consiguiente insuficiencia de la producción teórica que todavía no se muestra capacitada para dar cabal cuenta de los procesos en marcha.



El mundo, en la práctica, atravesó la etapa inicial de su transición hacia una sociedad global desde 1987, cuando empezó la aplicación de las políticas de perestroika (reestructuración) y glásnost (transparencia) en la por entonces principal potencia socialista, la Unión Soviética —que finalmente se desintegró en 1991—, hasta 1994, año en que se inició la masificación internacional del uso de la "red de redes", la Internet[7]. La desaparición de la Unión Soviética con el resultante progresivo desplome de la Europa socialista, la crisis del Golfo Pérsico (1990-91) que inauguró la unipolarización militar, la guerra tecnologizada y la censura global enfatizadas tras los atentados de septiembre de 2001 contra Nueva York y Washington y las invasiones a Afganistán (2001-2002) e Iraq (2003), la ratificación y puesta en ejecución del proyecto de la Unión Europea y el despliegue de una política de bloques regionales en todos los continentes, así como las crecientes pugnas por el comercio internacional (en las que las telecomunicaciones ocupan lugar destacado junto al petróleo) son, entre otros de significación semejante, algunos hechos-hito que expresan este movimiento de construcción de otra estabilidad.



Es en ese cuadro que el mediacentrismo, criticado y desmontado por los enfoques socioculturales que cobraron relevancia en el campo comunicacional a mediados de la década de 1980, ha vuelto a la escena académica, mediática y política, esta vez como visión y discurso primordiales sobre la incorporación (producción, inversión, uso) de equipos digitales en los ámbitos gubernamental, empresarial, laboral y doméstico, condición asumida como básica para distinguir las zonas desarrolladas de las que no lo son. Esta vieja óptica, sin embargo, ha sido remozada con los matices que aportan la multimedialidad, la hipertextualidad, la conectividad y la interactividad, pero además está cargada, prácticamente en todos los casos en que es aplicada, de un determinismo tecnológico[8] no siempre explícito.

Como ya se dijo, y pese a que es posible situar los primeros intentos analíticos acerca de la configuración de una "nueva sociedad" y del papel desempeñado en ella por las tecnologías informativo-comunicacionales en el tránsito entre los decenios de 1960 y 1970[9], lo cierto es que hasta ahora no ha sido planteado un esquema teórico plausible desde la especificidad de la Comunicación.



Fueron principalmente sociólogos, filósofos, politólogos, informáticos o futurólogos los que se pronunciaron, con más o menos base empírica, respecto a este tiempo intersticial, sus características y el lugar de la Comunicación y sus tecnologías en el mismo, y fueron ellos igualmente quienes proveyeron las aproximaciones teóricas más o menos elaboradas y de mayor difusión sobre el particular. En lo que sigue de este texto se presenta un esbozo de sistematización de esas propuestas y sus correspondientes críticas[10].












¿Una nueva era?



Desde el punto de vista histórico, el concepto de era —equivalente al de época o edad— hace referencia a un período temporal largo cuyo inicio es marcado por un acontecimiento capaz de alterar sustancialmente las estructuras de la vida social al menos en alguna(s) de sus dimensiones.



Los criterios empleados para dividir la historia humana en eras son tradicionalmente dos: el político-económico, concerniente a un cambio de régimen (como el paso del feudalismo al capitalismo o de la monarquía a la república), y el tecnológico, relativo al surgimiento y la difusión de alguna innovación (como la de la domesticación de animales y plantas, la escritura, o, mucho más tarde, la máquina de vapor). En ambos casos, las modificaciones socioculturales que hacen parte de esas rupturas son generalmente tomadas como tácitas.



En tal sentido, una de las primeras apreciaciones comunes a distintos autores es la de que la humanidad está viviendo una nueva era, que ha recibido entre otros los apelativos de Era del Conocimiento, Era de la Internet o, más comúnmente, Era de la Información, de donde se derivaría la emergencia de una sociedad del mismo carácter, es decir y de acuerdo con el caso, de una Sociedad del Conocimiento, de la Internet o de la Información cuya característica primordial —válida de modo general— consistiría en ser sustitutiva de la Sociedad Industrial[11].



Este punto de vista presupone la aceptación de que tiene lugar un cambio cualitativo de magnitud, que no sólo concierne al reemplazo de la base productiva de la sociedad sino que inaugura una configuración societal diferente. Así, la Era de la Información representaría un momento revolucionario, de transformación estructural.



De todas maneras, y no obstante el consenso predominante respecto a que el género humano estaría ingresando en otra era, persiste la polémica acerca de si el marco general del capitalismo realmente está siendo superado —y, por tanto, reemplazado— o nada más registra una renovación, un aggiornamento[12].
















En busca del eje articulador


Si la sociedad actual está signada por el cambio —esté inscrito o no en la lógica del capital— y se sitúa en tránsito hacia otra era, lo que resta identificar es el núcleo de ese proceso.



Las versiones en torno a este asunto son varias, más complementarias que contrapuestas, y pueden ser agrupadas en función de la primacía que otorgan a los aspectos económico, cultural o tecnológico[13].

En el primer caso es probablemente el concepto de globalización el que mejor sintetiza la perspectiva que considera a la economía como el eje que articula a la "nueva sociedad", pues implica una naturaleza distinta de la actividad económica que no sólo se ha hecho planetaria en sus momentos de producción, circulación y consumo sino también en su nivel financiero caracterizado por una marcada interdependencia transterritorial, aparte de que es el escenario del surgimiento de las empresas y el comercio electrónicos. En consecuencia, la "nueva economía", que es la economía global con inclusión de aquella que se realiza electrónicamente, sería el centro de los cambios en la sociedad.



Desde otra óptica, el principio de todo habría que buscarlo en las mudanzas que registran las prácticas culturales y, dentro de ellas, la ciencia, la literatura y las artes, todo esto vinculado a la alteración de la experiencia espacio-temporal debida a la superación virtual de las distancias, la aceleración vertiginosa del tiempo y la compresión del pasado y el presente en beneficio de una especie de "presente continuo" en que se desenvolvería la vida de todas las sociedades. En este enfoque, conocido como el de la posmodernidad, es entonces la cultura el punto neurálgico de la "nueva sociedad"[14].



Está, por último, el punto de vista de quienes reconocen en las innovaciones tecnológicas[15] el inicio y el motor de las transformaciones sociales, criterio determinista que hoy (i) privilegia las tecnologías de la información y la comunicación o TIC's —entiéndase las que son parte de la "convergencia tecnológica": electrónica, informática y telecomunicaciones— por sobre cualquier otra y (ii) está acompañado de un sentimiento optimista respecto a que estas innovaciones producirán necesariamente beneficios democratizantes.



Todas estas orientaciones, incluida aquella que remite al plano ideológico-político[16], coinciden en que ninguna prescinde de las TIC's. Esto conduce a que en buena parte de los casos sean estas tecnologías las consideradas el verdadero eje articulatorio de la "nueva sociedad".



Entre filias y fobias


Más allá, entonces, de las cuestiones atingentes a la índole de los cambios por los que atraviesan la historia y la sociedad, la mayor parte de las miradas analíticas toma como referente de estudio y debate a las TIC's y las consecuencias de su utilización.



Diversos trabajos prospectivos e investigaciones llevados a cabo desde la segunda mitad de la década de 1960 anticiparon que para finales del siglo veinte los ordenadores iban a integrarse de tal modo en la vida social que se convertirían en un elemento constitutivo de la misma y traerían aparejados grandes adelantos para el bienestar y la convivencia de los grupos humanos.



A esas voces tempranas, como las del consejero especial de la Casa Blanca William Knox (cit. por Schreiber, 1973:112-122), de McLuhan (1973), de Brzezinsky (1973), de Bell (1976) o del informe Nora y Minc (1978 en su edición francesa original), se sumaron más tarde otros optimistas como Toffler (1992), Sakaiya (1995), Vattimo (1996), Negroponte (1996) o Fukuyama (1999).



Sin embargo, los desarrollos tecnológicos, por corresponder a una lógica de expansión capitalista generadora de crecientes exclusiones, también fueron y son objeto de agudas críticas, como las de Hamelink (1991), Webster (1994), Mattelart (1995), Sfez (1995), Tremblay (1995), Ramonet y Chomsky (1996) o Sartori (1998) que, con algunos matices, ven en ellas sólo a aparatos nuevos que sirven para enfatizar viejos dominios y estructuras de desigualdad.



En consecuencia, las TIC's producen, lo mismo que cualquier otra innovación tecnológica considerada principal —recuérdese la referencia a los "apocalípticos" y los "integrados" hecha por Eco (1982) respecto de las posiciones frente a la televisión—, una división de sus observadores y usuarios en "tecnófilos" y "tecnófobos" pero asimismo en un tercer grupo que examina la configuración social de la tecnología[17].
















Hiper-denominaciones e hipo-conceptos



Es claro, entonces, que tanto el proceso histórico amplio predominantemente considerado el inicio de una nueva era como la naturaleza de la "nueva sociedad" que está emergiendo en ese contexto han provocado la aparición de calificativos más emotivos que racionales respecto del primero y una proliferación de formas de identificar a la segunda cuya plausibilidad para dar cuenta de su objeto de referencia tanto como sus afinidades recíprocas no han sido establecidas con rigor.



Se puede decir, por ello, que estas cuestiones, al ser abordadas desde propósitos teorizantes, han dado lugar más a denominaciones de tono grandilocuente que a conceptualizaciones fundadas.



La investigación comunicacional vuelve así a enfrentar la necesidad de someter a crítica las salidas ideologizantes, muchas de ellas recubiertas con terminología tecnicista, que están ocupando los espacios de la producción y la discusión intelectuales acerca de los cambios que tienen lugar en las sociedades contemporáneas y que centran gran parte de su interés en el tema de las TIC's.



Críticas principales a algunos apelativos



Así como sucedió en las décadas de 1960 a 1980 con el debate del papel y el poder de los medios masivos, aunque tal vez con más fuerza que entonces porque ahora las tecnologías son más enfáticamente vistas como determinantes, se está desatando desde los años noventa una corriente crítica que sin embargo todavía no logra articular sus puntos de vista. Para tener un acercamiento a este cuadro se presenta seguidamente los cuestionamientos considerados principales respecto a los apelativos más difundidos sobre la emergencia de un nuevo tiempo histórico y una "nueva sociedad":



a) Era de la Información



Este denominativo se funda en una visión del desarrollo de la civilización en tres grandes etapas identificables en función del tipo de producción predominante en cada caso: la agrícola, la industrial y la de la información (informacional, informática o del conocimiento). Pero en realidad va más allá de esa modificación de índole económica, pues implica el componente utópico político de la plena democratización[18]. Distintos autores comparten este criterio —McLuhan, Toffler, Drucker, Fukuyama o Castells, p. ej.—, al igual que documentos oficiales estadounidenses, de la Unión Europea o la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).



Lo inaceptable de este planteamiento para los críticos —Hamelink, Garham y Levis, p. ej.— se refiere a la falsedad de que las TIC's estuviesen produciendo un "cambio revolucionario" en la historia dado que, en la práctica, las estructuras económicas, políticas y sociales no están siendo alteradas sino sólo informatizadas. Desde este punto de vista, y a pesar de que la tecnologización supone variaciones en las herramientas que emplea la sociedad (máquinas y equipos), en el panorama laboral (los lugares de trabajo y las ocupaciones) y en el estilo de vida (empleo, hábitos, tiempo libre), resultaría inapropiado hablar de una nueva "era" ya que no se avizora ninguna reestructuración básica de las estructuras y procesos sociales de largo plazo.







b) Aldea Global



Esta ampliamente difundida concepción mcluhaniana de naturaleza determinista tecnológica explícita remite a un momento culminante de la organización social que habiendo partido de la forma tribal alimentada por la comunicación oral habría pasado a otra destribalizada producto de la incursión de la imprenta y desembocaría en una última, retribalizada, que reconectaría al planeta y repondría el sentido comunal y activador de lo sensorial de la vida tribal original. Aunque McLuhan pensaba en los medios electrónicos y en particular en la televisión como la tecnología redentora, su idea de la "aldea global" es aplicada a la superación de tiempos y distancias que actualmente posibilitan tanto la TV cable y satelital como la Internet[19].



La crítica se resume en el hecho de que las condiciones técnicas que hoy existen para abolir tiempo y distancia mediante las TIC's no significa que automáticamente sea dable alcanzar la reposición de las relaciones sociales comunales y menos a escala global. Aquí aparece nuevamente la cuestión de la pervivencia de las estructuras y procesos de largo plazo a la que son sumados dos nuevos problemas: primero, la creciente concentración propietaria oligopólica en televisión, telecomunicaciones e informática y, segundo, la "brecha digital o tecnológica"[20] entre naciones y dentro de ellas.



c) Sociedad (Global) de la Información



Probablemente, y en directa relación con el de Era de la Información, el apelativo de Sociedad de la Información —que a veces aparece indistintamente como Sociedad Global de la Información— es el más recurrente en la literatura oficial y académica sobre la "nueva sociedad" y se basa en la centralidad otorgada a la información y sus procesos en la vida actual[21].



Es destacable, a propósito, que el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica tanto como los órganos decisorios de la Unión Europea coincidan en aceptar esta denominación con la salvedad de que mientras para el primero el desafío está en instalar una Infraestructura Mundial de Información destinada a atender las necesidades del mercado[22] para los segundos el reto también conlleva la creación de condiciones y oportunidades para que todos los ciudadanos europeos puedan acceder al empleo y beneficios de las TIC's[23]. La diferencia radica, por tanto, en que los estadounidenses priorizan la libre empresa por encima de los intereses de la colectividad y los europeos asumen que el Estado debe actuar en pro de los derechos de la gente cuando la dinámica mercantil genere efectos negativos.



Los cuestionamientos en este caso —Tremblay y Webster, p. ej.— conciernen a que, de una parte, todas las sociedades en la historia humana tuvieron, tienen y tendrán a la información como uno de sus elementos constitutivos, por lo que no habría razón alguna para que la sociedad contemporánea se arrogue, en exclusiva, el carácter de ser una "sociedad de la información"[24], y, de otra, a que si lo que se pretende es remarcar el lugar y papel de la información, es decir, de sus contenidos, en los hechos más bien se privilegia a las tecnologías que hacen posible el almacenamiento, procesamiento y transmisión de información.



d) Sociedad de la Comunicación



Gianni Vattimo estableció en 1989 la fórmula de la Sociedad de la Comunicación, propia de la lectura optimista y posmoderna de los cambios. Para este autor, esta "sociedad de los medios de comunicación" iba a permitir —gracias a la tendencia del mercado informativo a la continua expansión— una complejización social expresada en una ruptura de los monopolios de la palabra y en una multiplicación de concepciones de mundo y de canales para manifestarlas, proceso considerado por él como emancipatorio ya que tenía que conducir indefectiblemente a la eliminación de la "sociedad transparente" en que prevalece una sola racionalidad y una sola idea e imagen, centralizadas, de la realidad.



Lo que Vattimo veía venir era, pues, un "mundo de la comunicación generalizada" (1996:17) capaz de liberar las diferencias y las racionalidades locales y, en consecuencia, de abrir la oportunidad para un nuevo modo de ser humanos.



No obstante, poco tiempo después y a la luz de la experiencia italiana con el magnate mediático Silvio Berlusconi que llegó a Primer Ministro, fue el propio Vattimo (1997) quien en un diálogo con Norberto Bobbio y Giancarlo Bossetti ejerció la crítica principal sobre su ideal de la comunicación emancipadora. El elemento fundamental de esta reconsideración estuvo representado por el capital, esto es, el dinero que causa la concentración de los media, en particular de la TV, y fomenta con ella el funcionamiento de un "motor central" que bloquea el pluralismo.







e) Sociedad del Conocimiento



Los propulsores de esta denominación presuponen la importancia de la información y las TIC's pero subrayan la que adquiere el conocimiento —información elaborada y aplicable— en los procesos de producción de bienes y servicios tanto en condición de insumo irremplazable como en su nueva calidad de objeto de transacción económica.



La "Carta Magna para la Era del Conocimiento" afirma que el poder de la mente está imponiéndose en todas partes a la fuerza cruda de las cosas y que en la "tercera ola"[25] de la civilización el recurso central es el conocimiento práctico[26], opinión que es reforzada por la de Drucker: "...el verdadero recurso dominante y factor de producción absolutamente decisivo no es ya ni el capital, ni la tierra ni el trabajo. Es el conocimiento. En lugar de capitalistas y proletarios, las clases de la sociedad postcapitalista son trabajadores de conocimientos y trabajadores de servicios" (1994:6). Esta misma percepción sobre las "clases profesionales" fue expuesta por Bell, que defendía a la información y el conocimiento como principios articuladores de la nueva estratificación social (1976).



En este sentido, los críticos consideran particularmente falaces las aseveraciones acerca de la terciarización económica de la sociedad[27], respecto de la sustitución de las clases sociales por unos estratos laborales con amplia movilidad producto de su desvinculación de la propiedad y, más aún, aquella relativa a que el capitalismo sería una fase superada.



f) Sociedad Red



Se trata, sin duda, de la propuesta más elaborada, documentada y pretensiosa para caracterizar a la "nueva sociedad", pese a no ser —algo paradójico— la de mayor difusión. Su autor, Manuel Castells, se inspiró primordialmente en los trabajos de Daniel Bell y desarrolló, además de un gran levantamiento empírico, una interpretación sociológica que recupera elementos weberianos y marxistas así como otros de las teorías de Alain Touraine sobre la posmodernidad y los movimientos sociales y de Anthony Giddens en torno a la estructuración.



En base a la aceptación de que existe un "nuevo paradigma tecnológico" (conformado por la microelectrónica, las TIC's y la ingeniería genética), Castells dice que la red es la nueva morfología social, caracterizada por la ausencia de un centro, la flexibilidad, la adaptabilidad, la coordinación de funciones y de la toma de decisiones. Lo novedoso de todo esto, según el autor, no es la forma red en sí —pues ésta pertenece a muchas organizaciones desde el pasado—, sino el "empoderamiento" de dicha forma gracias a las TIC's.



Las redes, en esta perspectiva, están transformando las relaciones de producción, consumo, poder y experiencia al mismo tiempo que se convierten en formas sociales que procesan solamente las metas para las que han sido programadas. Por esta razón únicamente se tiene dos probabilidades de confrontarlas: con la construcción de otras redes en función de valores alternativos o más bien organizando estructuras de defensa que no estén conformadas a imagen de la red.



Y tal vez por constituir la aproximación teórica más abarcadora y consistente es que, aparte de los elogios que recibió[28], esta "teoría exploratoria sobre la Sociedad Red" ha merecido igualmente las mayores y más sólidas críticas. Así, Garham (2000) acusa a Castells de ser "determinista tecnológico", "estructuralista" (porque privilegia, dice, la morfología social por encima de la acción social") y de no ofrecer respuestas plausibles con relación a los impactos de las TIC's[29], mientras que van Dijk (1999) sostiene que una lectura de tendencias actuales no es equivalente a la interpretación de toda una era y que la contradicción entre la red y el yo que examina Castells es unilateral por cuanto deja de lado la otra contradicción, la interna, de la lógica de la red, que implicaría las luchas sociales, por lo cual su análisis sería unidimensional y favorecería una visión proclive a entender la producción tecnológica como un desarrollo autónomo.














Debate hacia el futuro


Las aproximaciones teóricas sobre la "nueva sociedad" y la comunicación presentan, en resumen, tres rasgos generales: un acuerdo mayoritario respecto a que la sociedad humana de fines y principios de siglo está transformándose en los niveles económico, político, tecnológico, social y cultural; una valoración de la presencia protagónica de las TIC's, la información y el conocimiento en ese proceso, y un espíritu más bien optimista en lo que concierne a la consecución de un futuro con mayor contenido democrático.



Las divergencias centrales se refieren a si se está produciendo una verdadera revolución de las estructuras societales o no, a la identificación precisa del núcleo articulador de los cambios y a la resultante manera de nombrar al período histórico que se estaría inaugurando y a la sociedad en emergencia.



Las críticas más significativas tienen en común la preocupación por develar la naturaleza limitada o retórica de las apreciaciones acerca de que la "nueva sociedad" importará una serie de beneficios democratizadores: acceso a las TIC's, apertura a la diversidad, horizontalización de las relaciones sociales y laborales, desconcentración, movilidad social y participación en la programación de las redes.



La producción intelectual relativa al tiempo transicional en que se encuentra el mundo y la dinámica que le caracteriza ponen en evidencia la provisionalidad y fragmentación de los abordajes efectuados, su debilidad conceptual y la carencia de estudios hechos específicamente desde el campo comunicacional.



En la reflexión sobre las TIC's, han vuelto a la escena enfoques emparentados con el funcionalismo y el mediacentrismo que tienden a ser los predominantes y reproducen la "concepción del sector gerencial de la sociedad" (Mattelart) o rasgos del "pensamiento único" (Ramonet y Chomsky).



Llama, asimismo, la atención la falta de participación latinoamericana en la generación de ideas[30] que está más bien concentrada en gobiernos y autores de los países del norte —Estados Unidos de Norteamérica y Europa— o en algunas agencias multilaterales especializadas de Naciones Unidas.



Con el planeta en medio de una reorganización general que tiene en su centro a los componentes de la "convergencia tecnológica" y a las puertas de una Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información que fijará las reglas de juego para Estados, corporaciones globales y sociedad civil, la producción así sea parcial de saber con prospectiva es importante y urgente, en realidad obligatoria, pues de ella depende que el futuro vuelva a perfilarse como horizonte colectivo o sea subsumido en el presente sin fin de los individuos tecnológicamente conectados.



etv/.














Fuentes consultadas





AIBAR, Eduard (2001): "Fatalismo y tecnología: ¿es autónomo el desarrollo tecnológico?", en http://www.uoc.es/web/esp/art/uoc



BELL, Daniel (1994): El advenimiento de la sociedad post-industrial. Alianza Edit. Madrid. 4ª reimp.



BOBBIO, Norberto y Otros (1997): La izquierda en la era del karaoke. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires.



BRZEZINSKI, Zbigniew (1973): La era tecnotrónica. Edit. Paidós. Buenos Aires.



CASTELLS, Manuel (1998): La era de la información. Economía, sociedad y cultura. Alianza Edit. Madrid. 2ª reimp´. Vol. 1: La sociedad red.



CASTELLS, Manuel (2000): "Materials for an exploratory theory of the network society", in British Journal of Sociology. January. Vol. 51, n° 1, pp. 5-24.



CASTELLS, Manuel (2001): La galaxia Internet. Areté. Madrid.



CHOMSKY, Noam y RAMONET, Ignacio (1996): Cómo nos venden la moto. Icaria Edit. Barcelona. 4ª edic.



COMISIÓN EUROPEA (1994): Europa y la sociedad global de la información: Recomendaciones al Consejo Europeo. Comisión Europea. Bruselas.



DRUCKER, Peter (1994): La sociedad postcapitalista. Edit. Norma. Bogotá.



DYSON, Esther y Otros (1994): "Cyberspace and the American Dream: A Magna Carta for the Knowledge Age", en http://www.pff.org



ECO, Umberto (1982): Apocalípticos e integrados. Edit. Lumen. Barcelona. 9ª edic.



FUKUYAMA, Francis (1993): El fin de la Historia y el último hombre. Edit. Planeta. Colombia.



FUKUYAMA, Francis (1999): La Gran Ruptura. Edit. Atlántida. Madrid.



GARCÍA CANCLINI, Néstor (1999): La globalización imaginada. Edic. Paidós. Buenos Aires.



GIDDENS, Anthony (1996): La constitución de la sociedad. Bases para la teoría de la estructuración. Amorrortu Edit. Buenos Aires.



GORE, Al (1994): "El sistema de información global ayudará al desarrollo", en boletín "Noticias". USIS. La Paz, septiembre 15. 5 pp.



GORE, Al (1996): "Principios fundamentales de la construcción de una Sociedad de Información", en Publicaciones Electrónicas de USIS. Vol. 1, n° 12. Septiembre, 3 pp.



HAMELINK, Cees (1991): "Informatización: hacia una cultura binaria", en GÓMEZ MONT, Carmen (Edit.), Nuevas tecnologías de comunicación. Edit. Trillas. México. pp. 15-26



IANNI, Octavio (1996): Teorías de la globalización. Siglo XXI Edit. México.



LEVIS, Diego (1999): La pantalla ubicua. Comunicación en la sociedad digital. Edic. La Crujía. Buenos Aires.



LULL, James (2000): Media, Communication, Culture. A Global Approach. Columbia University Press. New York. 2nd edit.



LYON, David (1996): Postmodernidad. Alianza Edit. Madrid.



LYOTARD, Jean-Francois (1991): La condición postmoderna. REI Argentina. Buenos Aires. 2ª edic.



MARTÍN-BARBERO, Jesús (2001): "Culturas/Tecnicidades/Comunicación", en http://www.oei.es



MATTELART, Armand (1995): La invención de la comunicación. Siglo XXI Edit. México.



McLUHAN, Marshall (1972): La galaxia Gutenberg. Aguilar Edic. Madrid.



MORIN, Edgar (1988): Ciencia com Consciencia. Publicacoes Europa-América, Lda. Portugal.



NEGROPONTE, Nicholas (1996): Ser digital. Edit. Océano. México. 1ª reimp.



NORA, Simon y MINC, Alain (1981): La informatización de la sociedad. Fondo de Cultura Económica. México.



ORTIZ, Renato (1998): Otro territorio. Convenio Andrés Bello. Santafé de Bogotá.



SAKAIYA, Taichi (1995): Historia del futuro. La sociedad del conocimiento. Edit. Andrés Bello. Santiago de Chile. 3ª edic.



SERVAN-SCHREIBER, Jean Jacques (1972): El desafío americano. Edic. Rodas. Madrid. 14ª edic.



SFEZ, Lucien (1995): Crítica de la comunicación. Amorrortu Edit. Buenos Aires.



STALDER, Felix (1999): "The Network Paradigm: Social Formations in the Age of Information". The Information Society, an international journal, en http:/www.slis.indiana.edu/TIS



THE WORLD BANK GROUP (2000): The Networking Revolution. Opportunities and Challenges for Developing Countries. Global Information and Communication Technologies Department. June. 44 pp.



TREMBLAY, Gaëtan (1995): La Sociedad de la Información. Del FORDismo al GATESismo. Asociación Canadiense de Comunicación. Montreal, junio. 40 pp.



UNICOM (2000): Desafíos de la sociedad de la información en América Latina y Europa. Edit. LOM. Santiago de Chile.



VAN DIJK, Jan (1999): "The One-dimensional Network Society of Manuel Castells", en http://www.techronicle.demom.co.uk/archive/castells/htm



VATTIMO, Gianni (1996): La sociedad transparente. Edic. Paidós. Barcelona.



WALLERSTEIN, Immanuel (Coord., 1998): Abrir las ciencias sociales. Siglo XXI Edit. México.



WEBSTER, Frank (1994): "What Information Society?", in The Information Society. Vol. 10, n° 1. Philadelphia. Jan. - March, pp. 1-23



WIENER, Norbert (1988): Cibernética y sociedad. Edit. Sudamericana. Buenos Aires. 3ª edic.



WINNER, Langdon (1979): Tecnología autónoma. Edit. Gustavo Gili, S.A. Barcelona.



ZAVALA, Gonzalo (1990): La sociedad informatizada. ¿Una nueva utopía? Edit. Trillas, S.A. México.





---





etv/.



--------------------------------------------------------------------------------

[1] Éste carácter le deviene de que su principal insumo, la información, es intangible y no se consume sino se multiplica con su uso o su transformación en conocimiento.

[2] La excepción está dada, sin duda, por el trabajo de Castells (1998) sobre la Era de la Información, que constituye el estudio de mayor amplitud a este propósito.

[3] Este ámbito registra actualmente tres dinámicas reflexivas: una sobre la naturaleza y los límites de su propia posibilidad epistemológica, otra relativa a los procesos culturales que interactúan con los comunicacionales y una última focalizada en las aplicaciones de las tecnologías de la información y la comunicación.

[4] La constitución de mercados y finanzas globales, la expansión del modelo liberal-democrático, las nuevas formas de experimentar el espacio-tiempo y la convergencia de la informática, la electrónica y las telecomunicaciones son, respectivamente, las manifestaciones más relevantes de estos cambios.

[5] Véase al respecto Ianni (1996) y Ortiz (1998).

[6] Cfr. Morin (1988), Wallerstein (1996) y Giddens (1998) sobre estos temas.

[7] Para este año había 15 millones de conectados en el planeta, número que ascendió a 88 millones en 1998. "Mientras al teléfono le llevó cerca de 75 años alcanzar los 50 millones de usuarios, a la World Wide Web le llevó sólo 4 años lograr el mismo número". Cfr. The World Bank Group (2000:3).

[8] Este determinismo opera con dos supuestos esenciales: que la tecnología se desarrolla en función de sus propias leyes, de manera inexorable, y que las innovaciones tecnológicas son la causa directa de los cambios sociales. La preocupación por los impactos o efectos de las tecnologías en la economía, la política, la cultura y la vida social es, así, fundamental en esta perspectiva.

[9] A este período corresponden, por ejemplo, La Galaxia Gutenberg (McLuhan, publicada originalmente en 1967), que anticipaba las referencias a la "aldea global"; El desafío americano (Servan-Schreiber, también publicado originalmente en 1967), que llamaba la atención de Europa sobre los adelantos tecnológicos estadounidenses; o El advenimiento de la sociedad post-industrial (Bell, publicado en inglés en 1973), que proponía la denominación post-industrial para referirse a la dimensión socio-técnica del capitalismo avanzado.

[10] Un interesante trabajo en esta misma línea, pero con énfasis en la crítica de la noción predominante de Sociedad de la Información y de los obstáculos epistemológicos que impiden dar cuenta con precisión de los cambios que se registran en las sociedades más industrializadas, es el de Tremblay (1995). Asimismo, se puede mencionar a Ianni (1996), que reflexiona en torno a las maneras en que ha sido y está siendo teorizada la globalización.

[11] La "nueva sociedad" también ha sido calificada como posindustrial, poshistórica, posnacional, poscapitalista, tecnotrónica, informatizada, cableada, interconectada, digital, "aldea global" o tecno-sociedad. Algunos de estos términos son examinados más adelante.

[12] Este dilema queda muy bien expresado en las posiciones de Drucker (1994) sobre la "sociedad postcapitalista" y de Castells (1998) acerca de la "sociedad capitalista informacional".

[13] El aspecto ideológico-político de esta materia fue, a su manera, abordado por Francis Fukuyama, primero en un artículo de 1988 y poco después en un libro (1993). En ambos casos, este autor planteó la hipótesis de que con la expansión casi mundial de la democracia liberal —tras la caída de la Europa socialista— se había llegado al "fin de la historia" en términos de que la humanidad ya no podrá inventar unos principios y una institucionalidad superiores a los inspirados en el ideal democrático.

[14] Cfr. por ejemplo Lyotard (1991).

[15] De acuerdo con Winner (1979), la tecnología, en sentido amplio, comprende aparatos (herramientas o equipos útiles para efectuar tareas), técnicas (procedimientos o destrezas) y modos de organización (sistemas de coordinación y jerarquización).

[16] Véase la nota 14.

[17] Véase Aibar (2001).

[18] A este respecto Fukuyama, que reflexiona sobre el "fin de las jerarquías" en la "era informática", sostiene que "Una sociedad estructurada en torno de la informática tiende a producir una mayor cantidad de los dos valores que el hombre más aprecia en la democracia moderna: la libertad y la igualdad" (1999:20), y Negroponte confía en que "La tecnología digital podrá ser la fuerza natural que impulse a los hombres hacia una mayor armonía mundial" (1996:252).

[19] Lull, siguiendo la lógica de McLuhan, ha construido una interesante caracterización de lo que él llama el período digital de la comunicación, que continuaría, en esa línea de pensamiento, a los períodos de los medios oral, impresos y electrónicos (2000:38).

[20] Este concepto se refiere a las marcadas diferencias de acceso a las TIC's, su manejo y aprovechamiento, que existen entre los países del Norte y el Sur pero también dentro de los mismos territorios nacionales (sobre todo en los menos desarrollados) y que pueden exacerbar la exclusión socioeconómica no sólo de los grupos desprotegidos sino de pueblos enteros. El Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2001 elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Humano se ha concentrado en este asunto.

[21] El Grupo de los Ocho (Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia, Japón y Rusia) hablan de la Sociedad Global de la Información y la Unión Internacional de Telecomunicaciones, agencia de las Naciones Unidas encargada de llevar adelante una cumbre mundial entre 2003 y 2005, prefiere hacerlo de la Sociedad de la Información.

[22] Cfr. Gore (1994 y 1996).

[23] Véase Comisión Europea (1994).

[24] Cfr. Castells (2000).

[25] Según Toffler (1992), uno de los mentores de la "Carta", la "primera ola" correspondió a la invención de la agricultura y la "segunda" a la revolución industrial.

[26] Cfr. Dyson y Otros (1994).

[27] Las tesis sobre este particular empezaron a cobrar vigencia desde mediados de la década de 1960 cuando investigadores como Victor Fuchs o Marc Porat manifestaron que la economía estadounidense registró un crecimiento del sector servicios superior a los de la agricultura y la industria, tanto en lo que competía a creación de empleo como a la generación de ingresos nacionales. Cfr. Zavala (1990:19-49).

[28] Como los explícitos de Giddens, Touraine y Stalder (1999) o las frecuentes referencias que merece por parte de Jesús Martín-Barbero (véase de este autor 2001 o su exposición publicada en UNICOM, 2000).

[29] Impactos en el modo de producción, en la vinculación entre fuerzas y relaciones de producción, en la organización de la producción, en la estructura y conciencia del trabajo, en la estratificación social, en la política y en la cultura (2000:102).

[30] Lo que sí se desarrolla en la región es la discusión de ideas y también varios esfuerzos de investigación empírica en relación a la incorporación, usos y políticas de las tecnologías en algunos países del área. Un ejemplo importante en esta materia es el de la red de investigadores de Economía Política de las Tecnologías de Información y Comunicación (véase www.eptic.com.br al respecto).

El ALCA e IRAK


El ALCA e IRAK
La estrategia de un capitalismo que en su crisis sistémica se manifiesta como fascismo

El neoliberalismo, capitalismo del Siglo XX y XXI, enfrenta la crisis más grave de su historia como consecuencia de la aplicación de sus dogmas.

Por: Jacob Goransky-Centro de Investigaciones de la CTA

Destaco ALCA e IRAK forman parte de una similar estrategia, responden a similares intereses, resultan de una historia similar y reconocen a intelectuales, políticos, empresarios, que conformaron y conforman un grupo monolítico de Poder, y ambos objetivos vistos, en el marco de la crisis sistémica del capitalismo, afectan a cada país en particular y a la comunidad mundial en general.

El comienzo de la crisis del capitalismo es el momento en que el saldo de sus aportes se tornan crecientemente negativos hasta converger en las dos últimas décadas en una lógica que pone en riesgo a la Humanidad. En esa lógica o dinámica de funcionamiento se manifiestan, espacialmente y en forma simultánea, las políticas deliberadamente orientadas por el poder de Gobiernos y Estados en defensa de sus Conglomerados Transnacionales (CTN), particularmente los EE.UU., y la que resulta de la competencia feroz entre los mismos por cada porción del mercado mundial. Reaparece el fascismo como manifestación del poder estatal de los EE.UU., como dictadura del gran capital financiero, productivo y de servicio, actualizado al desenvolvimiento de los últimos decenios, y que privilegia el interés de sus grandes CTN sobre las instituciones que a lo largo de doscientos años se gestaron en el capitalismo y otras que se forjaron en la Historia de la Sociedad.

La definición de fascismo no implica asimilarlo al fascismo hitleriano o mussoliniano, porque los escenarios son absolutamente diferentes. Destaquemos dos hechos, en aquel momento su derrota era previsible porque la definieron los pueblos que se impusieron sobre sus gobiernos y por la participación de la URSS; un segundo hecho y decisivo es que vivimos el final de un ciclo irreversible de onda larga en el marco de la Revolución Informacional (RI).

El reto de un decenio: desarrollo global o fracaso global

"No quiero parecer excesivamente dramático, pero a juzgar por la información de la cual dispongo, como Secretario General, sólo puedo inferir que a los Miembros de las Naciones Unidas quizás les queden diez años más para subordinar sus antiguas querellas o iniciar una asociación global a fin de poner coto a la carrera de los armamentos, mejorar el medio ambiente humano, reducir la explosión demográfica y cobrar el impulso necesario para los esfuerzos del desarrollo. Si tal asociación global no se forja durante el próximo decenio, mucho me temo que los problemas mencionados puedan alcanzar proporciones tan aterradoras que escapen a nuestra capacidad de control".
U Thant, Secretario General de las Naciones Unidas, Mayo de l969

U Thant nos habla de "carrera de los armamentos, mejorar el medio ambiente humano, reducir la explosión demográfica y cobrar el impulso necesario para los esfuerzos del desarrollo". U Thant pone, asimismo, una fecha a un cambio trascendente en el tren de la crisis, pero la crisis viene de antes.

Lo acontecido en 30 años demuestra que la advertencia de U Thant cayó en el vacío; hubo un retorno al funcionamiento del capitalismo emergente del siglo XVIII, en el que primaban la codicia, el egoísmo y el individualismo, sin las normas e instituciones que el sistema fue conformando.


El presente a luz del pasado

Como en las ciencias de la naturaleza (el conocer no tiene límites temporales, el infinito está detrás y delante de nosotros), sucede con la historia de la humanidad: Con cada nuevo cambio y comprensión del presente, se arroja luz para revisar y comprender el pasado.

Federico Engels cuando escribe la introducción a "La Guerra Civil en Francia", ya pronostica la primera guerra mundial, dice, en 1891, después de haber destacado el acierto de Marx sobre los acontecimientos acaecidos desde 1871:

"¿Y acaso no pende constantemente sobre nuestras cabezas la espada de Damocles de otra guerra que, al empezar, convertirá en humo de pajas todas las alianzas estampadas por los príncipes sobre el papel; una guerra en la que lo único cierto es la absoluta incertidumbre de sus consecuencias; una guerra de razas que entregará a toda Europa a la obra devastadora de quince o veinte millones de hombres armados, y que si no ha comenzado ya a hacer estragos es simplemente porque la más fuerte entre las grandes potencias militares, tiembla ante la imposibilidad de prever su resultado final?".

Entiendo que de las palabras de Engels se podía inferir que en su opinión el capitalismo entraba en una época en que se acumularían los perjuicios que infligiría a la Humanidad.

1-El capitalismo de fines del siglo XIX con una crisis larvada que llevaba varias décadas, y por debajo de los ciclos, salió hacia delante con la expansión de capitales y la emigración. A un mismo tiempo la puja inter imperialista lo condujo a la guerra. A raíz de ello es posible afirmar que a partir de la crisis de fondo desatada en la segunda mitad del siglo XIX el capitalismo nunca más volvió a ser el mismo. A un costo social y económico tremendo y creciente.

2-La Paz cerrada en 1918 no fue sino una etapa dentro de la crisis - es útil leer al respecto "El Precio de la Paz" de John M. Keynes en el que afirma que con ella se habían echado las bases para un nuevo conflicto, pero el acierto de su prospectiva no fue producto de una trampa histórica, o del azar; JMK fue protagonista y conoció con precisión los motivos que condujeron a la redacción final del tratado, le era claro que se habían impuesto los intereses del Poder de los Estados Naciones involucrados y de sus empresas. Ya la Revolución Soviética había significado una gravísima ruptura. La década de los 20 fue el camino para la crisis de los años treinta.

El "huevo de la serpiente" se incubó en Versalles. El fascismo y el nazismo despreciaron la democracia burguesa, pero no dejaron de ser, en la forma de crecer y acumular de las grandes empresas preexistentes, expresiones del modo de producción capitalista. En la crisis de los años treinta aparecen el New Deal como versión democrática del keynesianismo y el IV Reich como su versión dictatorial.

Al terminar la guerra parecían decididos a aprender de las experiencias pasadas, y surgió la ONU y su declaración de los DDHH y Bretton Woods y durante 25 años creyeron que habían conjurado los fantasmas; pero la crisis se había incubado al darle al dólar un privilegio inaudito. Curiosamente Keynes, que previó los conflictos, fue invocado como el teórico del Estado de Bienestar.

El pronóstico de U Thant y la respuesta desde el Poder

U Thant hizo un pronóstico correcto porque fue protagonista de esas décadas; dicho de otra manera la caída del estado de Bienestar necesariamente tenía que producirse. Hay que considerar lo acaecido en los '60: la pérdida en la participación de la economía de los EE.UU. en la economía mundial y la puesta en juego de su liderazgo por la recuperación de Europa y la aparición del Japón. La crisis apareció en los fines de los '50 y se agravó a lo largo de los '60

La respuesta fue la decisión de Nixon de romper con lo pactado en Bretton Woods declarando la inconvertibilidad del dólar; la estafa más grande en la historia de la Humanidad; pero previamente hubo un adoctrinamiento acerca de lo que debía hacerse y hay que buscarlo en los institutos que se forjaron en la guerra y que luego jugaron un papel decisivo para consolidar el poder imperial.

Hay una coincidencia entre la manifestación de la crisis y la aparición de estudios y propuestas desde las usinas intelectuales del poder.

Recuerdo a Herman Kahn (futurólogo, fundador del Hudson Institut, famoso por su libro El Año 2000) y Bruce Briggs, que publicaron en 1967 un libro denominado "Lo que habrá de suceder: década de 1975 a 1985". K y B luego de identificar a sus enemigos proponen las medidas a tomar para alejar a los EE.UU. de las mejores tradiciones liberales, republicanas y democráticas, y consolidar la derecha y su cultura en el poder.

Como buenos futurólogos pergeñaron los escenarios posibles convenientes a los intereses de sus mandantes y con numerosas y precisas sugerencias a seguir por el Poder: los acontecimientos posteriores evidencian que fueron escuchados.

En verdad Khan y Briggs se vieron recompensados como pronosticadores cuando Ronald Reagan ascendió a la Presidencia de los EE.UU.

También se puede recordar "La Era Tecnotrónica" de Zbigniew Brzezinsky y su paso por el Departamento de Estado, o a Henri Kissinger. Hay que reconocer que los intelectuales orgánicos funcionales al sistema hicieron un buen trabajo. Son individuos que de alguna manera actuando acorde con su interés y su capacidad de inserción en el medio, hicieron y hacen la Historia.

Tal como los políticos y los pronosticadores, también los economistas formaron ideológicamente a los que habrían de regir el Estado y los gobiernos. Y, desde ya, a los medios de comunicación de masas y por su intermedio a los electores.

Pensemos en algunos premios Nobel como Milton Fridman, Gari Becker, Robert Lucas, James Buchanan. Todos contribuyeron a dejar en el pasado a "La Nueva Frontera" de Kennedy y "La Gran Sociedad" de Johnson. También para lavarle la cabeza a Paul Samuelson.

No son cosas burdas. La teoría de un nuevo Federalismo de Buchanan puede ganar adeptos porque postula llevar la democracia y la participación ciudadana a los Municipios que es donde se toman las decisiones y la gente puede participar con más facilidad. La diferencia está en que en su postulación quienes orientan la inversión son los CTN y lo hacen a través de las fronteras, haciendo perder entidad a los Estados Naciones.

Para calificar lo acontecido en los últimos 30 años, bastaría destacar el triunfo de la microeconomía sobre la macroeconomía y la imposición de sus paradigmas a la cultura, la moral y el entorno. Es lo que habilita a afirmar que con su predominio la concepción microeconómica mercantilizó las actividades Humanas.

Todo fue contribuyendo a generar conciencia en los EE.UU. Los Demócratas inmiscuyéndose en los asuntos internacionales, los Republicanos directamente y a cara descubierta imponiendo las necesidades del país y su capacidad para ejercer el liderazgo e implantar un poder mundial.

Contrarrevolución neoliberal

Luego del 71, la estanflación impulsó un cambio de premisas, de prioridades y de objetivos que fueron las formas de responder a la crisis. Una crisis deliberada, como la llamó Paul Samuelson, montada sobre la crisis objetiva consecuencia de la propia dinámica de la estrategia keynesiana. La llamada por sus seguidores "Revolución keynesiana" había dado todo lo que podía dar y el sistema recurrió desde el Poder y con todo su Poder, a engendrar la contrarrevolución neoliberal.

Al igual que en el período anterior fue el poder de los EE.UU., el que en definitiva impuso las nuevas pautas. El carácter de la hegemonía cambió porque había desaparecido la limitación que le imponía el patrón dólar - oro. A partir de entonces la hegemonía de los EE.UU fue una hegemonía coactiva.

La conjunción del poder público con la dinámica de crecimiento de las Multinacionales, por otra parte, produjo cambios que se manifestaron en las formas de propiedad, de competencia, de acumulación de ganancias, en la retribución del salario; se internacionalizó el proceso productivo y el del trabajo y se conformó el mercado mundial, una concepción superadora a la de mercado internacional. En ese mercado se manifestaron las contradicciones que se daban al interior de las Naciones. A las que se agregó la contradicción entre Estados Nación y las Transnacionales (TN) y actualmente las que existen entre ambos y las regiones a su interior y entre ellas.

La mundialización económica se manifiesta como dictadura de los CTN, en particular de los EE.UU., ergo fascismo.

La globalización financiera se manifiesta como dictadura del capital financiero y en particular de la Reserva Federal a través del manejo del mercado de títulos y del precio del dólar respecto de las demás monedas, ergo fascismo.

En ambos aspectos la financiación de la economía americana, y el predominio de sus CTN gozan de la absorción de los capitales externos atraídos por su mercado interno. El déficit del comercio exterior y el déficit fiscal es solventado por el mismo.

El mundo es mucho más complejo que en cualquier otro momento de su historia. Ya no se trata como en la época de los clásicos, ni siquiera la de 25 años atrás, de lograr proporcionalidad entre dos sectores de la economía; pensemos en el tigre de Samuelson o en las ecuaciones de Marx. La falta de proporcionalidad en las ecuaciones de Marx, el tigre de Samuelson, o la destrucción creadora de Schumpeter tenían salida en el mismo ciclo.

La crisis actual, en el marco de la RI, está fundada esencialmente sobre la creciente dificultad de lograr armonía y eficiencia en la asignación de los extraordinarios beneficios que se acumulan y distribuyen crecientemente favoreciendo a los CTN y marginando a los asalariados manuales e intelectuales, sectores de ingresos fijos y PyMES. Ello implica una contradicción entre las necesidades objetivas de la producción y la apropiación de las ganancias generadas.

Marx en Trabajo asalariado y capital expresa: "Ahora bien, ¿cuál es el costo de producción de la fuerza de trabajo? Es lo que cuesta sostener al obrero como tal obrero y educarlo para este oficio".

La educación, la salud, la vivienda, todos considerados erróneamente como bienes en exclusividad sociales, tienen que ver con el mantenimiento, reproducción y adecuación de la fuerza de trabajo a las nuevas exigencias de la producción. El conocimiento es el "factor de producción"(denominación neoclásica) de mayor trascendencia, y se asienta sobre la espalda de los asalariados manuales e intelectuales.

Contradicciones en el Mercado Mundial

Norbert Wiener, el padre de la cibernética, señaló en 1950 que, como consecuencia de la aparición de las nuevas herramientas, "la actual recesión e incluso la depresión de los años ´30 parecerán una broma simpática". Esta cita de Wiener echa por tierra las afirmaciones de perplejidad por lo que hoy sucede; los resultados de la revolución informacional eran previsibles cuando comenzó a manifestarse.

El sistema funcionó, permanentemente, en un marco de crisis que se agrava día a día, a pesar de los descensos en tasas de inflación, de desocupación, o de los incrementos de los PBI; que el sistema monetario internacional tiene a lo sumo, en sus mejores momentos, un equilibrio inestable.

La teoría-ideología Neoliberal, en la práctica concreta, impone políticas que continuamente disminuye la población activa al excluir, en una selección perversa, a miles de millones de seres humanos en el planeta. Con el funcionamiento a ultranza del neoliberalismo ha retrocedido la democracia, se ha acrecentado la desigualdad, desaparecido la fraternidad y limitado la libertad.

Su consecuencia inmediata es el surgimiento de una dinámica capitalista que deja de lado las normas, las reglas de conducta, la moral y cultura empresaria, que afecta las instituciones que la distinguían y que se manifestaban en un Estado que si bien atendía el interés de las clases dominantes, debía asimismo responder al contexto creado y que lo habilitaban a arbitrar entre el Poder Económico y la sociedad, Constituciones, Parlamentos, Poder Judicial, formas electivas que impusieron el gobierno de las mayorías con respecto de las minorías, y gestiones municipales más o menos participativas; instituciones que se generaron en su devenir y conformaron la ya señalada Democracia Burguesa.

El neoliberalismo, capitalismo del siglo XX y XXI, enfrenta la crisis más grave de su historia, como consecuencia de la aplicación de sus dogmas.

La mayor regresión en la historia de la Humanidad

Habrá analistas que afirmarán, con estadísticas en la mano, que todo es pasajero, que lo sucedido es "externo" al sistema. Nada es externo al sistema, los hechos políticos y sociales impactan sobre el desenvolvimiento económico. El enorme desfasaje entre países desarrollados y emergentes y, al interior de los países, entre quienes todo lo tienen y nada tienen, se ha convertido en un polvorín. El entorno internacional es suficientemente conflictivo y la forma en que los EE.UU. ejercen su poder con total desprecio, aún de sus pares, los multiplica.

Cualquier episodio en el rincón más remoto puede hacer saltar una chispa que repercutirá, en primer lugar, en las finanzas, con una licuación de los capitales ficticios que se habían tornado en el milagro de los últimos decenios ( ya que multiplicaban las ganancias como los "panes bíblicos"), y huyendo a no se sabe dónde.

¿Cuál es la dificultad mayor que enfrentan los pueblos del mundo?: EL PODER. ¿Cuál es el arma del enemigo de la Humanidad?, ¿Cuál su más perfecta forma de coaccionar y chantajear: EL MIEDO. Miedo que cunde entre los ocupados por perder el trabajo, entre los desocupados por no conseguirlo; entre los pequeños y medianos empresarios por no reunir las condiciones de las transnacionales proveedoras o compradoras; miedo de los países si resisten pagar la deuda, o no cumplir en tiempo con los pagos, o tener políticas autónomas. El miedo es el arma, y el que la sostiene no es ningún fetiche, está identificado por cada ciudadano, en cada pueblo, del planeta.

En el espacio mundial se condensan las diferentes actitudes que adoptan frente a los fenómenos citados, las políticas activas de los Estados Naciones (o regiones para el caso de la UE) y, en particular, la de los EE.UU.


Absoluto desprecio por la opinión mundial

El agravamiento se debe, justamente a la actitud Imperial que asumió esa potencia, con absoluto desprecio por la opinión mundial, aún las de sus pares.

Al interior del país, destaquemos:

- Crear una nueva estructura de seguridad, el Departamento de Seguridad Nacional, que agrupa todas las oficinas de investigaciones al interior y exterior del país, junto al departamento de Defensa y nuevas formas de funcionamiento (un cartero puede denunciar a una familia como sospechosa de acuerdo a su criterio); el anuncio de la privatización de servicios federales que conlleva el debilitamiento del sindicalismo (Clarín Económico p.10 y 11); Acta patriótica, aprobada 6 meses después del 11 de setiembre que en su cláusula 215 le da poderes al FBI para controlar lo que leen los americanos por sus compras en librerías y en las bibliotecas públicas y privadas, que no pueden informar de ello a los lectores. También controlan los correos y la Internet.

Los sectores más esclarecidos del pueblo estadounidense perciben que la Justicia y el Parlamento, así como el respeto ciudadano, retroceden frente al avance de los sectores más retrógrados. La conducta de la justicia en el caso de los 5 ciudadanos cubanos detenidos por intentar llegar a la raíz de los terroristas de la mafia del exilio de Miami, es un ejemplo de ello.

- El desempeño de Estados Unidos se puede sintetizar señalando: tasa de ahorro nula, déficit comercial que de acuerdo a las cifras de los últimos meses se puede proyectar a más de $400.000M de dólares; déficit fiscal superior a $200.000M; deuda pública y privada medida en billones de dólares; tasa de inflación de % 6; una tasa de desocupación de % 6, baja en comparación con las europeas; altas (para la época) tasas de crecimiento; elevada productividad; tasa de interés similar a la de 1959, año que se señala como del comienzo del fin de la bonanza desde 1945; sus títulos públicos son una inversión refugio, y su Reserva Federal es de hecho el prestamista de última instancia del sistema financiero mundial.

- Agreguemos el magro gasto en ayuda a los países necesitados. Aporta entre $10.000 M a $11.000 M, en tanto que la UE aporta $26.000 M. La relación entre gastos de defensa y de ayuda externa es de 35 a 1 en los EE.UU. contra 6 a 1 en Gran Bretaña y 1.6 a 1 en Dinamarca (Paul Kennedy arriba citado).

- El incremento de los gastos de defensa reanudando la construcción de un paraguas antimisiles; Los EE.UU. tienen éste año un presupuesto militar de $ 355.000 M de dólares, $ 37.500 M de incremento, que representa más que la suma de los gastos de defensa de Francia y Gran Bretaña, asimismo cifra similar a la que gastan las 12 naciones que más gastan en defensa. (Paul Kennedy, Universidad de Yale, reproducido en Clarín, 7 de enero 2003);

A nivel mundial, destaquemos:

I) La negativa a firmar el Protocolo de Kyoto;

II) La negativa a suscribir un acuerdo para regular la fabricación y venta de armas denominadas "chicas";

III) Aceptar que la manipulación genética sea permitida al capital privado como una mercancía más (en ese aspecto, como con la industria militar se da la continuidad de una actitud tradicional: que en tanto la investigación fundamental se hizo con el presupuesto público, su comercio quedara para el capital privado);

IV) La negativa a convalidar El Tribunal Penal Internacional;

Lo reseñado culmina en el Gobierno de Bush con la declaración del derecho de los EE.UU. a iniciar un ataque preventivo que rompe una tradición de siglos en el derecho internacional y que ha motivado la denuncia del Vaticano. Debe unirse esa declaración a las afirmaciones reiteradas de Bush cuando dice que "el que no está con nosotros está contra nosotros".

Crisis, políticas deliberadas y lógica sistémica explican la invasión a Irak que va más allá de su estrategia para apropiarse de las fuentes de producción del petróleo del Golfo Arábigo, del Mar Negro, del Golfo Pérsico, de las ex Repúblicas Soviéticas, avanzando sobre el oriente y amenazando a China y la India; hubo un antes de IRAK y hay un después de IRAK

Y coherente con lo anterior en su "patio trasero" impone coactivamente al ALCA en detrimento de los pactos regionales como el MERCOSUR, para introducir por esa vía el Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI); La coacción a que somete a Colombia para subordinarla e impedir la paz con las guerrillas que luchan por la autonomía y soberanía nacional. La utilización del problema de los cultivos de coca y otros para imponer el Plan Colombia, que responde a una estrategia militar;

También con el ALCA hubo un antes y un después; lo que está en juego es la soberanía, nuestra posibilidad de ser un Estado Nación autónomo y libre de toda presión extranjera.

Agreguemos la creciente manipulación del desprestigio de las Instituciones Internacionales como la ONU; el FMI, el BM, la OMC y las regionales para privilegiar sobre ellas el interés de sus CTN económicos y financieros por encima de cualquier otra consideración en la que puedan terciar otros intereses, u otros países.
Lo expresado es el escenario objetivo en que se para el Poder. Y surgen Seattle, Chiapas, los Foros Sociales de Porto Alegre, Ginebra, Florencia, las luchas contra la guerra y las diversas formas en que los pueblos del mundo se manifiestan decididos a enfrentarlo. Es la Sociedad Civil que en su accionar aprecia al capitalismo como sistema, convirtiéndose en un actor trascendental como "agente económico" activo, pero también como actor socio-político que influencia en el devenir de la sociedad. El Imperialismo Yanqui ha declarado la guerra a la Humanidad y la Sociedad Civil lo enfrenta. Ese es el desafío.

DISCURSO DE HUGO CHÁVEZ EN MAR DEL PLATA


DISCURSO DE HUGO CHÁVEZ EN MAR DEL PLATA
NUESTRA AMÉRICA : DISCURSO DE HUGO CHÁVEZ EN MAR DEL PLATA CLAUSURA DE LA TERCERA CUMBRE DE LOS PUEBLOS DE AMÉRICA

NUESTRA AMÉRICA :
DISCURSO DE HUGO CHÁVEZ EN MAR DEL PLATA
CLAUSURA DE LA TERCERA CUMBRE DE LOS PUEBLOS DE AMÉRICA
Estadio Mundialista de Mar del Plata, Argentina
Viernes, 4 de noviembre de 2005
Cadena Nacional de Radio y Televisión. Trascripción del Ministerio de Comunicación e Información.

Presidente Chávez ¡Qué algarabía! ¡Qué vivan los pueblos de la América Latina y el Caribe!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Qué viva la Argentina!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Un abrazo bolivariano, sanmartiniano, guevarista, peronista, evista…
¡Qué viva Eva Perón!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Ya se va el agua, me dijo nuestra amiga Blanca Chancoso que había que soplar tres veces para que el agua se vaya, hay que soplar hacia arriba tres veces, se va el agua y nos quedamos aquí nosotros los pueblos de la América, diciendo ¡viva la vida!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Viva la Patria!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Viva la Patria grande!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Los saludo a todos con especial emoción, afecto y cariño, ¡pero cómo hay gente aquí! Miren ustedes: ¡arriba esas banderas! Un abrazo al pueblo argentino, esas banderas argentinas, esas banderas cubanas, esas banderas venezolanas, esas banderas uruguayas, esas banderas paraguayas, esas banderas bolivianas, esas banderas brasileñas, esa bandera de la América unida y grande.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Quiero saludarlos a todos y a todas y agradecer a Silvio y a todos estos cantores que nos han bañado de canciones, que nos han bañado de amor, a Daniel Viglietti, Silvio Rodríguez, Amaury, a todos ellos, a todos ellos que nos han venido a cantar, a Daniel, a todos, gracias por esas canciones, gracias por esos versos, gracias por esa esperanza y gracias a ustedes por haberme invitado a este acto, a este encuentro de pueblos.
Yo me siento verdaderamente honrado al estar aquí, al estar aquí con ustedes compartiendo este día histórico, saludo a Diego Armando Maradona, el Pibe...
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Ven acá Diego, ven acá, dile algo a este pueblo, Diego.
Diego Armando Maradona Que los quiero mucho, gracias por estar aquí. Echemos a Bush.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez ¡Viva Diego! ¡Viva Maradona! ¡Viva el pueblo!
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Estuve viendo la entrevista que le hizo Diego Armando hace unos días a Fidel, tremenda entrevista, tremenda entrevista que le hiciste a Fidel Castro.
Asistentes Gritos, algarabía.
Presidente Chávez Puedo decirles una cosa, entrando al estadio, hace ya una hora aproximadamente, sí, eran como las 12 y tanto, me dan un teléfono, yo venía saludando a mucha gente ahí, sobre todo a esa juventud que anda desbordada… ¡Viva la juventud!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Esa juventud que vuelve a levantarse por todas partes. Allá están los Barrios de Pie. Oigan, quiero que se den cuenta de una cosa: Blanca Chancoso tiene razón, se fue el agua, ve; por si acaso vamos a soplar otra vez.
Bueno, les decía que me pasan un teléfono, una camarada cubana se me acerca y me pasa un teléfono y yo bueno… ¿con quién voy a hablar yo?
–Hable, hable a ver.
Era Fidel.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Fidel está desde que amaneció en una silla que yo le regalé, una silla muy cómoda de madera de samán viendo, porque desde aquí estamos transmitiendo en vivo y en directo para el mundo entero, entre otros por Telesur, al mundo entero está saliendo este acto histórico aquí en Mar del Plata. ¡Vamos a hacerle una bulla al mundo! ¡Que viva el mundo nuevo! ¡Que vivan los pueblos del mundo!
Asistentes ¡Viva! Aplausos.
Presidente Chávez Bueno, ¿quieren que les diga lo que me dijo Fidel? Él me dijo, primero que estaba muy emocionado viendo el acto, la marcha que ustedes hicieron desde esta madrugada, el Tren del Alba, Maradona se vino en el tren ¿a qué hora fue que salieron? A media noche, en el tren ¿cómo es que se llama? El tren... el plateado, se vino Maradona, venía de maquinista Diego Armando Maradona, venía directo con el Tren del Alba. Bueno, Fidel estaba viendo el tren, viendo el tren, amaneció viendo el tren, la marcha de ustedes y este día histórico aquí en Mar del Plata y bueno, unos comentarios, me encargó que les saludara y que aunque él físicamente no está aquí, está aquí con nosotros.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Además ¿saben cuál fue la despedida? Como yo venía entrado le dije: bueno después te llamo, porque él se guinda y habla tres horas por teléfono, entonces le digo –Mira yo te llamo más tarde, vamos a despedirnos, estoy entrando al estadio, y le digo como siempre le digo: “Hasta la victoria siempre, ¡Patria o muerte, venceremos!” ¿Y ustedes saben cómo se despidió Fidel?, se los voy a decir porque le oí la voz muy emocionada y además como un trueno, se despidió, la voz se despidió como un trueno que cruzó el Caribe, cruzó el Orinoco, cruzó el Amazonas, cruzó el Río de la Plata y llegó aquí, me dijo: “Chávez, ¡viva el Che, carajo!
¡Viva el Che Guevara!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Bien, nosotros, camaradas, compañeros, amigas, amigos todos, hemos venido aquí hoy a muchas cosas, a caminar, a marchar, a saltar, a cantar, a gritar, a luchar, pero entre tantas cosas de las que hoy hemos venido a hacer aquí en Mar del Plata hoy y cada uno de nosotros trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí en Mar del Plata está la tumba del ALCA.
Asistentes Algarabía, gritos.
Presidente Chávez La tumba del ALCA.
Asistentes Algarabía, gritos.
Presidente Chávez Vamos a decirlo: ¡ALCA, ALCA, Al carajo!, ¡ALCA, ALCA, Al carajo!
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez ¿Quién enterró al ALCA?, los pueblos de América enterramos al ALCA, hoy, aquí en Mar del Plata.
Blanca Chancoso, la saludo a ella y a lo que representa, a la dignidad de los pueblos indígenas de este continente, agradezco sus palabras y además Blanca me ha entregado una copia de las conclusiones y las resoluciones de esta maravillosa III Cumbre de los pueblos, me llevo esas conclusiones, resoluciones de los pueblos, para difundirlas, y no sólo para difundirlas sino para luchar por ellas, para hacer realidad los sueños de tantos y de tanto tiempo y de tanta gente, además a lo mejor cuando me toque hablar allá en la otra cumbre, la que se va a inaugurar a las cuatro de la tarde, a las tres y media, a lo mejor seguramente me a servir de mucho, de inspiración y le informaré a mis colegas presidentes que he recibido estas conclusiones, pudiéramos sacar copias para repartirlas allá en aquella Cumbre de Presidentes y de Jefes de Gobierno para que todos estemos al tanto de las conclusiones y las resoluciones de nuestros pueblos. Quiero saludar también a un eminente compañero, luchador indígena también: Evo Morales, está con nosotros aquí hoy en la Cumbre de los Pueblos, Evo, un abrazo, ven acá hermano, dile algo a la gente.
Evo Morales Muchas gracias comandante, mi saludo revolucionario a todo el pueblo antiimperialista, que sigan en esta gran lucha para liberar a Latinoamérica, muchas gracias.
Presidente Chávez Gracias Evo, ese aplauso de los pueblos para este gran luchador social, revolucionario, que representa, así como Blanca Chancoso, ellos y ellas representan a la estirpe más profunda de nuestros pueblos, nuestra raza aborigen, Tupac Amaru, Tecún Umán, Guaicaipuro, Atahualpa. ¡Que vivan los indios de América!
Saludamos también a los organizadores de este maravilloso evento y permítanme humildemente felicitarlos por la demostración de unidad, unidad, unidad, –decía Bolívar– unidad, esa debe ser nuestra divisa, sólo unidos podremos derrotar al imperialismo y levantar a nuestros pueblos hacia una vida mejor, sólo unidos podremos hacerlo.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Saludos también a Edgardo de Petri, dirigente sindical y diputado nacional; Miguel Bonasso, diputado nacional y organizador de este evento junto con Edgardo; Adolfo Pérez Esquivel, premio Nóbel de la Paz, hermano y amigo, nuestro Adolfo, un abrazo, compañero, como dice el tango, le voy a cambiar una palabrita al tango hoy, perdónenme ustedes, pido perdón, en vez de decir “adiós muchachos”, digo “hola muchachos compañeros de mi vida”. Hola muchachos compañeros de mi vida, Luis D’Elía, diputado provincial; quiero saludar a Hebe Bonafini, gracias por sus mensajes, por sus palabras, y a todas nuestras madres de la Plaza de Mayo, ¡que vivan las madres de la Plaza de Mayo!, sus hijos, sus hijos somos nosotros también, sus hijos no se perdieron, se transformaron en un pueblo y aquí están vivos en el pueblo argentino y e n los pueblos de la América que se levantan de nuevo diciendo ¡no! al imperialismo, diciendo ¡no! al fascismo, diciendo ¡no! a la intervención, diciendo ¡no! a la muerte; Rafael Follonier, compañero, amigo y viceministro del interior de la República Argentina; saludamos a Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba y a toda la delegación cubana, ¿dónde estará Lazarito? ¿Dónde está Lazarito? ¡Epa, Lazarito!, amigo mío, ven acá Lazarito, les voy a presentar a un amigo, yo una vez tenía una novia y él me la quitó, Lazarito, por ahí viene Lazarito, quiero que Lazarito, este muchacho cubano nos dé un saludo, Lazarito, un abrazo primero.
Lazarito A los hermanos de Latinoamérica, un mensaje rápido, como dijera el Comandante, saludo solidario desde el pueblo de Cuba, que los quiere y los acompaña y nunca los abandonará ¡viva la unidad Latinoamérica! ¡Vivan los pueblos de América Latina! ¡Patria o muerte! ¡Hasta la victoria siempre! hermanos.
Presidente Chávez Me está preguntando que si no hay más novias para quitarme otra, no, tú me quitaste la que yo tenía, ya tiene bigotes Lazarito, un abrazo a ti y a toda Cuba. Bueno, eso es lo que viene: los niños y los jóvenes, los niños y los jóvenes que son el futuro.
Lazarito La gorra que identifica a la delegación cubana, usted es un cubano también para nosotros.
Presidente Chávez Gracias, Lazarito. Me pongo la gorra, estamos preparando todavía un juego, ahora será de fútbol: Maradona contra el equipo de Fidel, pero tú juegas para mí, porque en béisbol con Cuba me rindo, pero en fútbol va a ser la revancha. Abel Prieto, ministro de Cultura de la República de Cuba, le saludamos; y a todos quienes han venido, los cantores, Alí Rodríguez Araque, está el Canciller, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela con nosotros; Róger Capella, el Embajador de Venezuela en Argentina; a todos, miembros de la comitiva oficial que me acompañan; María, mi hija que está con nosotros les manda también un saludo; Daniel Viglietti y Víctor Heredia y demás músicos y cantores, personalidades especialmente invitadas, invitados; movimientos sociales del continente; Federación de Tierra y Vivienda. Está con nosotros el Frente Transversal Nacional y Popular Central de los Trabajadores Argentinos, Movimiento Barrios de Pie, Partido de la Revolución Democrática, Movimiento Territorial de Liberación, Federación Nacional de Salud, Madres de Plaza de Mayo, Movimiento 26 de Julio, Movimiento Peronista Auténtico, Movimiento de Trabajadores Desocupados Eva Perón; a todos, a todos ustedes un abrazo, compañeros, camaradas, compatriotas.
Bueno, ya van a ser las dos de la tarde, allá tengo el reloj, ¡menos mal que lo tengo al frente!
Miren, por cierto que, hablando de Eva Perón, yo cada día soy más evista, yo estoy leyendo a Eva, a Eva Perón, grande mujer de esta tierra, inspiración para las luchas que estamos dando y que habrá que dar.
Esta mañana me preguntaba un periodista, llegando al hotel donde nos hemos alojado, me preguntaba qué opinaba yo acerca de una publicación que salió ayer, una de tantas publicaciones que salen, sobre todo las de Norteamérica, antier salió una publicación según la cual el Pentágono está haciendo planes, planes militares para agredir a Venezuela, lo cual es absolutamente cierto porque el imperio norteamericano, en su desesperación… no olvidemos lo que decía Mao Tse Tung, que en lo estratégico el imperialismo termina siendo tigre de papel, tigre de papel; por eso no hay que temerle al imperialismo, los pueblos del mundo libre estamos en capacidad de derrotar a mil imperios, como ha ocurrido muchas veces a lo largo de la historia. Pero el imperialismo en su desespero pretende, como ha pretendido desde hace ya varios años, detener la Revolución Bolivariana, como pretendió durante mucho tiempo, casi medio siglo detener la Revolución Cubana. Así como fracasó el imperialismo norteamericano en su intento de detener la Revolución Cubana, igual fracasará en su intento de detener la Revolución Bolivariana en Venezuela.
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez Pero me preguntaba este periodista sobre el tema, y además, pues, yo sé que es absolutamente cierto, los planes militares para agredir a Venezuela están en plena preparación. Ahora, ¿qué respondía yo al periodista? Le respondía con una gran verdad: si al imperialismo norteamericano en su desespero se le ocurriera invadir a Venezuela, comenzaría en estas tierras la guerra de los cien años.
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez Y estaba recordando, por cierto a Eva Perón. Eva Perón, cuando dijo ella, toda digna, toda libertaria, toda patriota, dijo, lanzó aquella frase que el pueblo argentino conoce mejor que nadie pero que habrá que repetir una y mil veces en toda esta tierra desde el Río Grande hasta la Patagonia, aquella frase: “La Patria será libre o la bandera flameará sobre sus ruinas…”, ¡más nunca seremos colonia norteamericana!
Asistentes Cánticos.
Presidente Chávez Esta mañana también, llegando ahí al hotel me consigo a un grupo de personas, deben estar aquí, seguramente, y a una de ellas quiero saludarla porque conversé con ella unos minutos, ellos vinieron de San Salvador de Jujuy, de allá vinieron: campesinos, agricultores, una maestra de escuela, ella se llama María Eugenia Villada, quiero saludarla porque me dio un abrazo infinito y me habló de su padre, Carlos Eulogio Villada, quien era dirigente del Partido Comunista Argentino y desapareció en la madrugada del 24 de noviembre de 1976 en la ciudad de San Salvador de Jujuy, su esposa Guillermina Castro, y su hija María Eugenia lo mantienen en la memoria, y yo le decía no sólo en la memoria, está presente aquí con nosotros y con él todos los desaparecidos de las dictaduras militares imperialistas que asesinaron a estos pueblos durante tanto tiempo.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez María Eugenia además es cantante, es cantora, me cantó El Carnavalito, Quebradeño Carnavalito.
Bueno, cuántas cosas por decir aquí hoy, les traigo un saludo del pueblo venezolano, un abrazo así, el corazón de Venezuela, sólo traigo para compartirlo con el pueblo argentino y los pueblos de nuestra América.
Un saludo muy especial a la delegación venezolana, de los movimientos sociales que en Venezuela hoy impulsan desde abajo, desde nuestras raíces la Revolución Bolivariana.
Ahora, fíjense, además de enterrar aquí el ALBA como hoy lo estamos enterrando, enterradores nosotros; además de eso siempre he dicho, en primer lugar a los venezolanos, ahora me atrevo a decirlo más allá de Venezuela, nosotros, a nosotros, los hombres, las mujeres de este tiempo de comienzos del siglo XXI, nos toca, compañeros, compañeras, camaradas, una doble tarea histórica: nosotros tenemos que ser los enterradores, no sólo del ALCA porque el ALCA, porque el ALCA fue una propuesta, una de tantas propuestas, pero es vieja esa propuesta, antier se llamó de una manera “Iniciativa para las Américas” la llamaron por allá por 1990, pero ya en el siglo XVIII, naciendo aquella gran república, aquel gran estado que luego se convirtió en imperio, nació con las garras del águila imperial, lamentablemente desde el inicio, desde hace 200 a&nt ilde;os pues, Thomas Jefferson, uno de los creadores de aquel estado norteamericano lo dijo, lo dijo, lanzó el plan imperialista Thomas Jefferson, dijo que Estados Unidos tenía como destino tragarse, –así mismo lo dijo, con esa expresión– tragarse una a una las nacientes repúblicas antes colonias españolas, desde entonces viene el plan anexionista, colonialista de Estados Unidos, así que nosotros no sólo debemos ser enterradores del ALCA sino enterradores y en mucha mayor dimensión, complejidad y profundidad, del modelo capitalista neoliberal que desde Washington arremete contra nuestros pueblos desde hace tanto tiempo.
La batalla del ALCA, la batalla del ALCA, que como bien decía Hebe Bonafini sin duda que la hemos ganado, pero ¡cuidado!, eso es sólo una batalla, eso es sólo una batalla de tantas batallas pendientes que nos quedan para toda la vida, ahora, decía que tenemos una doble tarea, enterrar el ALCA y el modelo económico, imperialista, capitalista por una parte, pero por la otra a nosotros nos toca, compañeros y compañeras, ser los parteros del nuevo tiempo, los parteros de la nueva historia, los parteros de la nueva integración, los parteros del ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas, para los pueblos de América, una verdadera integración liberadora, para la libertad, para la igualdad, para la justicia y para la paz, sólo nosotros unidos podemos hacerlo y además enterrar al capitalismo para parir el socialismo del siglo XXI, un nuevo proyecto histórico s ocialista, lloran los pueblos de la América, nos toca a nosotros, yo estoy seguro de que ya en la América está engendrado el nuevo proyecto histórico del socialismo del siglo XXI, lo ha engendrado el vientre de América, ahora pujemos nosotros para parirlo, para darle vida, para perfilarlo. Rosa Luxemburgo lanzó aquella expresión: “Socialismo o barbarie”, hoy se hace más dramática la expresión y hay que repetirla: “Socialismo o muerte”, “Socialismo o barbarie”.
Y permítanme, compañeros, compañeras, hermanos y hermanas, reflexionar sobre este punto lo siguiente, la construcción del socialismo es para nosotros razón de vida, impulso ideológico político, pero hay que decir que ni siquiera eso se queda allí, no se trata sólo, ya hoy, de un impulso político, moral, ético, ideológico; se trata mucho más que eso de salvar la vida en este planeta, porque el modelo capitalista, el modelo desarrollista, el modelo consumista que desde el Norte han impuesto al mundo está acabando con el planeta Tierra y que se sepa, no tenemos ningún planeta cercano así para que emigremos hacia allá, parece que el planeta Marte estaba más cerca en estos días, me decía mi hija pequeña de ocho años anoche despidiéndonos: “Papi asómate para que veas el planeta Marte, está un poco más cerca”, pero hasta ahora se conoce que no hay vida en Marte, parece que hubo vida en Marte, han conseguido rastros, señales, incluso vapor de agua, pero parece que en Marte se instaló en alguna época el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Consenso de Washington y acabaron con ese planeta, esto pudiera ser ciencia-ficción, pero bien vale la pena lanzar hipótesis, el planeta, nuestro planeta, el único que tenemos a la mano para vivir nosotros y las futuras generaciones, nuestros descendientes, está siendo destruido en nuestras propias narices por el modelo capitalista del desarrollismo destructor, esto es muy evidente, pero los principales líderes del mundo y de los países desarrollados no quieren ver la realidad, la mayor parte de ellos porque el mundo está gobernado por los intereses económicos de las grandes transnacionales y sabemos bien cómo la amb! ición capitalista ciega, la ambición capitalista borra no sólo la vista, los sentidos y la conciencia; yo, cristiano como soy siempre he dicho que el primer gran capitalista de nuestra era fue Judas Iscariote, que vendió a Cristo por unas monedas, y el primer gran socialista de nuestra era se llamó Jesús, el Redentor, el Nazareno crucificado que vino a anunciar el reino de la igualdad, el reino de la justicia y de la paz, pero no es mentira, no es ninguna exageración de un grupo de científicos enloquecidos, no, está a la vista: se están deshelando los polos, hace poco leíamos un informe de una revista científica muy prestigiosa que dice que si no hay algún cambio, si no hay algún cambio, si no se hacen cambios en el manejo de los factores que están influyendo al clima y al recalentamiento de la Tierra, dentro de 100 años el océano Ártico ya no tendr&! aacute; hielo, por ejemplo. Está elevándose el nivel de las aguas de los océanos, se están recalentando las aguas de los océanos y una de las consecuencias la están sufriendo sobre todo los pueblos del Caribe, los pueblos de Centroamérica y el mismo pueblo de Estados Unidos: esos huracanes endemoniados que arrasan pueblos enteros tienen muchas causas, pero la causa fundamental de la furia endemoniada y la fuerza inusitada que ahora adquieren estos animales es el recalentamiento de las aguas de los océanos. La capa de ozono sigue abriéndose, es decir, en verdad no es una exageración, está en riesgo la vida futura en el planeta. De eso debemos convencernos y convencer cada día a más personas en el mundo, porque sólo la conciencia y la acción de los pueblos salvarán la vida en el planeta, yo sí estoy seguro de que salvaremos la vida para las futuras generaciones y que tendremos un mundo mejor, nuevo y distinto, estoy seguro de qu! e lo lograremos, pero nos toca a nosotros la batalla.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Hace poco estaba comenzando a leer uno de los tantos libros maravillosos, que están saliendo muchos libros, muchos libros, y hay que hacer esfuerzos por editar muchos libros y difundirlos gratuitamente por todas partes. En Venezuela estamos haciendo esto, este año hemos editado 25 y más millones de libros totalmente gratuitos, pues, Cuba tiene muchos años editando libros, millones y millones de libros para que el pueblo lea, para que los pueblos lean, se enteren; cómo no recordar aquí hoy a ese grande, nuestro José Martí. José Martí lo dijo muy claro: “Ser cultos para ser libres.” Un pueblo culto es un pueblo libre.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Y años, años atrás, ese otro grande, Simón Bolívar lo había dicho, sólo que por el reverso de la moneda, por la otra cara de la moneda, Bolívar lo dijo con una claridad impresionante: “Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción...” “Un pueblo culto, dijo Martí, es instrumento hermoso de su propia liberación...”
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Así que se trata de salvar la vida. Yo decía que estaba leyendo a Noam Chomsky, ese buen escritor, yo recomiendo leer todo lo que les llegue a la mano de Noam Chomsky, léanlo, léanlo, no duerman, no importa, los pocos ratos libres que uno pueda tener, leer, leer, pensar, pensar y pensar, escribir, escribir y escribir.
Noam Chomsky, uno de sus más recientes libros, no sé si incluso el más reciente, fíjense en el título: Hegemonía o supervivencia. Y está muy claramente planteado, es el mismo tema de Carlos Marx: socialismo o barbarie, es el mismo planteamiento, sólo que Chomsky precisa, claro, han pasado más de cien años. Chomsky precisa, enfoca el problema de este momento histórico del mundo: “O la hegemonía norteamericana o la supervivencia en el planeta...” Una de dos, escojamos los pueblos del mundo cuál es el destino para nuestros descendientes, porque siempre digo también que ya no se trata de nosotros, ya nosotros mal que bien hemos vivido, pero ahí están nuestros hijos, ahí están nuestros nietos y los que no han nacido y los que siguen naciendo, se trata de ellos: hegemonía o supervivencia, dice Noam Chomsky.
Y me llama la atención, viendo el índice del libro, uno de los primeros capítulos o temas que él toca allí, me llamó la atención y me fui directo allí a ver qué es lo que dice Chomsky, porque es una idea que llama la atención, de inmediato él dice que las dos superpotencias mundiales que hoy existen, uno tiene la idea de que hay una sola superpotencia ¿verdad? Así que la idea como que descoloca a cualquiera. Pero me voy directo a ver qué es lo que plantea Chomsky y lo dice: hay dos superpotencias mundiales hoy en el planeta, una amenaza con destruir al mundo, esa es la superpotencia estadounidense, la otra, la otra superpotencia está naciendo, pero no es la Unión Soviética, no es ningún territorio, dice él, ningún país, ningún grupo de países, no, esa otra superpotencia, dice Chomsky, que se está levantando y puede salvar al mundo es la opinión pública de los pueblos, valga la redundancia, la opinión de los pueblos del mundo, la opinión pública mundial, movilizada, consciente, ¡le toca la hora a los pueblos de la Tierra de salvar la vida en el planeta y salvar la vida de las futuras generaciones! Nos tocó a nosotros, pues, derrotar al imperialismo, a todos los imperios.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Allá en mi pueblo, yo nací, ustedes saben, al sur de Venezuela, en un campo, yo soy campesino de nacimiento y de crianza y por allá hay un dicho que dice: “A cada cochino le llega su sábado...” Aquí también, somos igual de campesinos todos. Bueno, a cada imperio le llega su sábado también, a cada imperio le llega su sábado...
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Y yo no digo que estemos ya en sábado, pero pudiéramos estar de jueves para viernes, vamos rumbo al sábado. Vamos a proponernos como meta de nuestra vida que cuando nos toque irnos de aquí, antes de que nosotros nos vayamos de aquí como generaciones, aquí están juntas varias generaciones, la generación, hay algunos por ahí de los 40, de los 50, de los 60, de los 70, de los 80, y hasta ahí. Cuando nosotros como grupo humano nos convirtamos en tierra de estas sabanas tan bellas que veía esta mañana aterrizando, de Mar del Plata; o en agua del río de La Plata, o piedra de las sabanas de Venezuela o de cualquier parte, cuando nosotros nos vayamos de aquí ya el imperialismo norteamericano, si no ha desaparecido debemos dejarlo como un verdadero tigre de papel y que se levanten por todas partes los pueblos de la Tierra, como tigres de acero, defen diendo la soberanía, la vida, la dignidad, el futuro, tigres de acero, tigres de acero somos los pueblos, no hay imperialismo que haya sobrevivido cuando los pueblos nos decidimos a ser libres, y uno ve por todos lados que los pueblos resucitan, hay que seguir alentando, por eso este acto que ustedes… Miguel Bonasso me dijo que tiene una semana sin dormir, pero esa es la batalla, esa es la batalla: hombres y mujeres que han organizado este evento, les admiro, les admiro, todos los que han venido marchando, los que han venido en el Tren del Alba, los que vinieron de Jujuy en autobús, 24 horas, de toda la provincia de Buenos Aires, del Uruguay, del Paraguay, de Argentina, de Chile, de Bolivia, de Ecuador, de Venezuela, de Brasil, de Colombia, de Centroamérica, del Caribe, de Cuba, de Norteamérica, hay norteamericanos aquí también. Quiero saludar a la delegación norteamericana que ha venido a este evento y pido para ellos ! un aplauso, un aplauso de reconocimiento y de hermandad al pueblo de Estados Unidos de Norteamérica. ¡Qué viva el pueblo de Estados Unidos!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Ese es un pueblo hermano, ya Carlos Marx lo decía, y hay que repetirlo: “Con el pueblo de Estados Unidos nosotros debemos contar para salvar el planeta”. Sin el pueblo de Estados Unidos sería imposible salvar la Tierra. La conciencia de Martin Luther King está renaciendo en las calles de los pueblos de Norteamérica.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez La conciencia de Malcolm X.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Y de grandes luchadores, y aquel pueblo mezclado con la latinidad, con los afroamericanos, los negros, los blancos, los indios.
Yo hace poco tuve la ocasión, cuando estuvimos en la otra Cumbre, aquella de Naciones Unidas; me invitaron a visitar unos barrios en Nueva York y fuimos a varios sitios, por allá por el Bronx. Mucha gente, mucha gente, y sobre todo mucha gente pobre, afroamericanos y latinos la mayoría, pero también gente blanca, y vi mucha conciencia allí, vi mucho liderazgo allí de jóvenes, de mujeres, organización popular, escuelas populares, talleres populares; me vine muy impresionado de la fuerza de los movimientos populares de Estados Unidos, los intelectuales, los pensadores, los luchadores por un comercio justo y por el respeto a la soberanía de los pueblos. Vaya nuestro reconocimiento. Hay un importante repunte de la conciencia, insisto, en el pueblo de Estados Unidos.
Última hora: me informan desde Caracas. Una marcha en Caracas, más de 80 mil personas han marchado hoy en contra del ALCA y del imperialismo y en apoyo al Congreso de los Pueblos.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez ¡Viva el Congreso de los Pueblos!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Vivan los pueblos!
Asistentes ¡Vivan!
Presidente Chávez Ahora, decía hace un rato que la pala y el parto, el entierro y el nacimiento. Allí hay que detenerse a pensar y a trabajar mucho y a actuar en consecuencia, digamos que reduciendo ya el campo de visión y dejando la visión del mundo por un momento y la expresión de Chomsky, de hegemonía o supervivencia y enfoquémonos pues en nuestra América y en los pueblos de nuestra América.
Fíjense que hoy aquí en Mar del Plata además de lo que ya he dicho y lo que se ha dicho, han venido a confrontarse dos viejos proyectos, dos viejos proyectos, hace un rato les hablaba, recordando a Jefferson, también habría que recordar aquella expresión de James Monroe en 1823: “América para los americanos.” América para los americanos. Eran los mismos días, mientras James Monroe lanzaba la expresión imperialista: “América para los americanos.” Pero para ellos, porque pretendieron quitarnos incluso el nombre de americanos, los hombres y mujeres de aquí de Mar del Plata y de allá de la Patagonia son tan americanos como los de Nueva York, los de Washington, los de Québec y los de cualquier rincón de este continente, somos todos americanos.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Ahora, les decía de dos proyectos, dos proyectos que desde allá desde la punta más al norte de América hasta la punta más al sur del continente, desde hace unos 200 años vienen confrontándose dos proyectos, pudiéramos sintetizarlo, así como en el Norte lo lanzaron Jefferson, Madison, Monroe; igual aquí en el Sur ellos lanzaron su proyecto imperialista, anexionista. Y aquí en el Sur nuestro proyecto fue lanzado desde entonces por hombres como Miranda, San Martín, Artigas, O’Higgins Sucre, Bolívar, Manuela Sáenz; hombres y mujeres de esta tierra lanzaron un proyecto hace 200 años.
Los venezolanos estamos preparándonos ya, e invitamos a todos nuestros pueblos hermanos para que el próximo año 2006 conmemoremos en toda esta tierra los 200 años de la llegada de Miranda, el precursor de la revolución suramericana. Miranda, aquel caraqueño universal, dijo Bolívar de él, el venezolano universal de todos los tiempos. Miranda, aquel que estuvo batallando espada en mano en las tres grandes revoluciones de su tiempo, porque fue comandante de tropas y combatiente en la Revolución de la Independencia de Estados Unidos, ahí estuvo Miranda batallando en Pensacola, en Florida; en Las Bahamas, espada en mano, y fue amigo y conoció personalmente a Washington, Madison y a aquellos hombres, y vio como nació aquella unión de las antiguas trece colonias, y pensó Miranda entonces desde allá, 1784, 85, 86; pensó Miranda, y así lo escribió , que así como estaba naciendo en el norte de América la unión que hoy es el imperio, había que luchar en Suramérica por conformar también una liga de repúblicas; y fue Miranda el primero que utilizó el nombre de Colombia, él propuso la unión colombiana en honor a Colón el “descubridor”. Miranda después estuvo recorriendo el mundo y pasó por Moscú en tiempos de Catalina la Grande y llegó a ser coronel de Rusia y a los pocos años aparece en París y tomó armas a favor de la Revolución Francesa y llegó a ser Mariscal de Francia Revolucionaria, amigo de Napoleón Bonaparte. Un día Napoleón Bonaparte, hablando de Francisco de Miranda, dijo que era un quijote sin locura, y luego Miranda, ya a los 60 años, edad que entonces era muy avanzada, la esperanza de vida de entonces era de 50 años, hoy en ca! mbio yo tengo 51 y soy un muchachito; Maradona cumplió 45 y es un pibe, y Bonasso tiene 59, y Eva es una muchacha.
Bueno. Pero Miranda a los 60 años, después de haber sido comandante de tropas en la Independencia de Estados Unidos, después de haber sido Mariscal de la Francia revolucionaria, después de haber estado en Cuba y desde allí apoyó la independencia de Estados Unidos, con muchos cubanos que se fueron de allá, hay gente en Estados Unidos que seguramente no sabe, la mayor parte de ese pueblo no sabe que sangre cubana corrió en territorio norteamericano luchando contra el imperialismo inglés para darle independencia a aquellos pueblos, después Miranda se vino, hace 200 años, era 1806, en tres barcos con una pequeña tripulación y una imprenta y tocó territorio de Estados Unidos, y tocó Haití, que era libre entonces, el primer territorio libre del Caribe y de América, la República libre y negra de Haití. Desde aquí enviamos al pueblo de Haití nuestra solidaridad de hermanos y de compañeros, pueblo haitiano, pueblo heroico, pueblo mártir...
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Bueno, y Miranda, al final fue el Generalísimo de la Primera República venezolana, y firmante de nuestra primera Constitución en 1811, y fue el que ideó esa bandera amarillo, azul y rojo que hoy flamea en tres repúblicas suramericanas: Venezuela, Colombia y Ecuador; y fue el ideólogo de la Unión del Sur, uno de los primeros, tenía un periódico en Londres llamado El Colombiano que circulaba en español, en inglés y en portugués. Por la casa de Miranda en Londres pasaron casi todos los jóvenes que comenzaron a incorporarse a las filas revolucionarias, uno de ellos Bernardo O’Higgins.
Bueno. Pero a lo que quiero referirme es que hace 200 años nació aquí un proyecto que recorrió este continente, la unión de Suramérica, la unión del Caribe, la unión de las repúblicas antes españolas; ese proyecto chocó con el proyecto del Norte, el proyecto de la Patria grande, el abrazo de Bolívar y San Martín allá en Guayaquil, ahí se unieron en una sola idea y en un solo proyecto, pero fíjense ustedes cómo terminaron todos aquellos hombres y mujeres, los que llevaron la idea más allá del horizonte, los que se fueron a la guerra de liberación, desde el Caribe hasta el Río de la Plata, los que cruzaron los Andes una y varias veces, como San Martín los cruzó, como Bolívar los cruzó; cómo terminaron aquellos hombres, San Martín: muerto en el exilio, O’Higgins: muerto en el exilio, Artigas: muerto en el exilio, Bolívar casi asesinado y muerto solitario en Santa Marta. Sucre: asesinado en Berruecos, Manuela Sáenz expulsada de la Nueva Granada y de Venezuela, y murió anciana por ahí en un pequeño pueblo del Perú; todos ellos, Abreu e Lima, el gran brasileño bolivariano, igual: murió solitario en Pernambuco. El proyecto era crear repúblicas de iguales y de libres, repúblicas en libertad y en igualdad, el proyecto era eliminar la esclavitud, eliminar la miseria, eliminar la pobreza, la explotación; todos ellos fueron verdaderos revolucionarios, el proyecto era además crear la unión o liga de repúblicas de la América meridional; en esa dirección apuntó Bolívar cuando convocó al Congreso de Panamá en 1824.
El próximo año, por cierto, invito a que todos los pueblos de este continente celebremos de manera activa, como lo estamos haciendo aquí hoy, y con congresos, deliberaciones, proyectos, debates, propuestas, construcción del camino, en fin, el próximo año, a 180 años del Congreso de Panamá, que era la propuesta de Bolívar para unir, para lograr lo que él decía, un gran cuerpo político, un gran cuerpo político en el Sur, y entiéndase que para nosotros el Sur es un concepto no sólo geográfico sino político, ideológico, porque en una ocasión yo hablaba del Sur y algunos mexicanos me decían: “Chávez ¿y nosotros?” O sea los mexicanos para nosotros son del Sur, este es un concepto político, y esa es una de las grandes tareas que tenemos hoy nosotros: recuperar la conciencia del Sur, como dice Mario Benedetti: “El Sur también existe.” Nosotros somos el Sur de la Tierra, nuestro camino es el Sur.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Es decir, desde allá viene la confrontación del proyecto imperialista de la Norteamérica y el proyecto liberador de nosotros, desde el Sur, los del Caribe, y hoy ha recrudecido la confrontación, quién puede negarlo, en 1990, después de la caída soviética y el Muro de Berlín, el imperialismo norteamericano arremete, sale a la ofensiva, quiere cobrar, se siente victorioso, decretaron ellos el “fin de la Historia”, el fin de las ideologías. Hoy apenas 15 años después tendremos que decirles, como dice una vieja canción: “Las ideologías no estaban muertas, estaban de parranda”. Decretaron el fin del socialismo. Hoy hay que decir: el socialismo no estaba muerto, estaba de parranda, y aquí estamos los socialistas levantando de nuevo nuestras banderas.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Luego lanzaron, en ese año 1990, la Iniciativa para las Américas, Iniciativa para las Américas, era presidente de Estados Unidos mister Father, mister Bush father era President en Estados Unidos. Él lanzó la llamada Iniciativa para las Américas que bastante daño le hizo a la América Latina y al Caribe, porque inmediatamente las élites de nuestros países, casi sin excepción… por supuesto que siempre, como un tigre de acero, hemos tenido allí a la Cuba Revolucionaria que nunca se rindió, que nunca se doblegó y que por eso la admiramos y la queremos tanto, a su pueblo, a su liderazgo, a su líder y a su Presidente. Desde aquí vamos a mandarle una bulla a Fidel Castro.
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez ¡Viva Fidel!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Viva el Che!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez El Che Guevara vive en estas tierras, en todos ustedes, en todos nosotros.
Bueno, entonces venía diciéndoles cuánto daño le hizo a los pueblos de América Latina aquella Iniciativa de las Américas, el neoliberalismo, el Consenso de Washington y el así conocido paquete de medidas del Fondo Monetario Internacional, y en este continente casi todos los gobiernos se arrodillaron, hay que decirlo así, indignamente se arrodillaron las élites de estos pueblos, o mejor dicho de estos pueblos no, de estas repúblicas, se arrodillaron ante el imperio, y fue así como una oleada macabra comenzó la orgía privatizadora en estas tierras, y muchas, muchísimas empresas de los estados...
Asistentes Cánticos.
Presidente Chávez Ustedes saben que a mí no me gusta meterme con nadie, pero el que se mete conmigo yo me meto con él. Hay una copla allá en las sabanas de mi tierra, que también es de ustedes, que dice así:
Yo soy como el espinito/
que en la sabana florea/
le doy aroma al que pasa/
y espino al que me menea.
Entonces, a mí no me gusta meterme con nadie pero el que se mete conmigo puede salir obstinado.
El señor Menem...
Asistentes ¡Asesino! ¡Asesino!
Presidente Chávez El señor Menem hace poco ha dicho por ahí a no sé qué periódico o televisora que Chávez es un populista, un demagogo, que ha engañado al pueblo venezolano, etc. Bueno, yo a Menem le digo entonces desde aquí desde Mar del Plata: ¡Entreguista! ¡Bastardo!
Asistentes Ovación.
Presidente Chávez ¡Cipayo!
Asistentes Ovación.
Presidente Chávez Bueno, uno de los países que precisamente sufrió más, sufrió más, hasta los huesos, y eso nos duele mucho decirlo, de aquella iniciativa para las Américas, de aquella orgía privatizadora fue precisamente la gran nación argentina, que fue entregada la élite argentina entregó esta República, ¡pero hoy Argentina se levantó de nuevo y levanta la bandera de la libertad! ¡Qué viva Argentina! ¡Qué viva la Patria de San Martín, la Patria del Che, la Patria de Perón, la Patria de Evita, la Patria de nosotros! ¡Viva Argentina! ¡Te amo Argentina!
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez Todos nuestros pueblos sufrieron de aquella Iniciativa para las Américas, aquel Consenso, el Consenso de Washington. En Venezuela comenzó temprano la resistencia contra el Consenso de Washington, porque apenas estaban preparando los papeles de la propuesta del Consenso de Washington, apenas estaban preparando los documentos entreguistas al Fondo Monetario Internacional cuando el 27 de febrero de 1989 explotó Venezuela y el pueblo venezolano se fue a rebelión contra el proyecto imperialista y el paquete neoliberal del Fondo Monetario Internacional. En Venezuela comenzó temprano la resistencia, pero luego los pueblos se han venido levantando uno tras otro. Y por cierto que yo les recomiendo a mis colegas, les recomiendo a todos que no se acerquen mucho a Mr. Bush, eso es pavoso, yo que se los digo, es pavoso, es pavoso. Por ahí le preguntaron esta mañana a mi canciller Alí que si yo t enía alguna entrevista, alguna reunión con Mr. Bush, y entonces él respondió, bueno, hasta ahora no nos ha pedido ninguna entrevista el señor Bush, ojalá la pida ¿no? Es pavoso.
Miren, los pupilos de Bush en América Latina están cayendo uno a uno, uno a uno, vean aquel Presidente de Bolivia, él dice que yo dizque lo tumbé, porque además me echa la culpa a mí y a Fidel, aquel Sánchez de Lozada, él dice que lo tumbé yo, no, lo tumbó Bush. Bush lo tumbó porque él se entregó también, y los pueblos ya no aceptan aquí presidentes entreguistas, ni presidentes arrodillados al imperialismo. Los pueblos piden verdaderos líderes...
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Me dicen que hay aquí en este acto un grupo de ex combatientes de la guerra de Malvinas, vamos a saludarlos. ¡Vivan Las Malvinas argentinas!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez ¡Viva la soberanía Argentina!
Asistentes ¡Viva!
Presidente Chávez Bueno, si yo sigo al ritmo que voy pudiera hablar aquí hasta las seis de la tarde, pero ustedes saben que yo tengo que llegar allá...
Asistentes Cánticos.
Presidente Chávez Ahora veo por qué aquí no hay gordos, voy a recomendarles allá en Venezuela que hagamos el mismo salto este, es bueno para mantener la forma física y moral.
Miren, entonces yo voy a ir recortando mis reflexiones para ir redondeando algunas cosas que no quiero dejar de decir aquí en el día de hoy, así como Silvio, Daniel y Amaury generosamente acortaron su concierto, nos hubiese gustado seguir oyendo esas canciones, pero igual, ¡por el tiempo! Fíjense, estos caminos vienen de lejos, compañeros y compañeras, estos proyectos, el anexionista del Norte y el proyecto de liberación del Sur hoy vuelven a estar confrontados como siempre, es una nueva hora, es un nuevo momento el que estamos viviendo. Hace 200 años los padres libertadores no pudieron, ellos no pudieron hacerlo, y Bolívar recogió en una frase profunda, en una frase dramática aquella realidad dolorosa cuando dijo: “He arado en el mar....” ¿De qué sirvió esta independencia?, decía Bolívar, muriéndose ya, ellos no pudieron, no p udieron cuajar las repúblicas que querían, eliminando las desigualdades, los privilegios, creando repúblicas de iguales y de libres; y luego, al mismo tiempo uniéndolas en la liga de repúblicas para equilibrar con el Norte, con el Este y con el Oeste; así los planteaba Bolívar cuando convocó al Congreso de Panamá en 1824. El Congreso se reunió en el año 26 en Panamá, pero murió al nacer, él decía que era necesario, era imprescindible conformar la Unión del Sur, una Liga de Repúblicas, en lo político, en lo económico, en lo social y en lo militar, para luego ir en condiciones de igualdad y de dignidad a negociar sobre la paz, la economía y la guerra, con el Norte, con el Este y con el Oeste.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Esa estrategia, la estrategia de Bolívar, que era la misma de todos ellos, esa estrategia; sólo que quizás Bolívar logró llevarla más lejos, logró clavar una pica allá en Flandes, logró orientar la brújula mejor. Unir el Sur es imprescindible para poder negociar en condiciones de igualdad y de dignidad con el Norte, y con el resto del mundo; eso hoy tiene más vigencia que ayer. Hoy es más angustiantemente necesario que ayer, nunca antes fue tan vital esta idea estratégica; por eso es que hace cinco años hubo la Cumbre de las Américas, la tercera, en Québec, allá en Canadá, y como Cuba no participa en estas cumbres de presidentes, porque parece que “democráticamente” consultaron con alguien y “en democracia” se decidió que Cuba no participara, creo que fue así; claro que Cuba sí participa porque Cuba está en nuestra palabra, en nuestra voz y en nuestra moral. Cuba anda con nosotros.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Hace cinco años, allá en Canadá, el gobierno de Estados Unidos logró que se aprobara, casi por unanimidad, lamentablemente, la propuesta del ALCA, un Área de Libre Comercio para las Américas, y Venezuela fue el único país que en solitario levantó esta misma mano para decir ¡no!, para decirle no a aquella propuesta, pero todos los demás gobiernos aprobaron la propuesta, y fíjense lo que ha ocurrido, allá en Canadá se aprobó un artículo, un párrafo de la declaración que siempre se saca donde dice: “Las negociaciones para un Área de Libre Comercio de las Américas deberán estar concluidas el primero de enero del 2005, y además el acuerdo o convenio deberá estar activado a más tardar el 31 de diciembre de 2005”. Amaneció el primero de enero de 2005 y el ALCA & iquest;dónde está? Ya viene el 31 de diciembre de 2005 y el ALCA ¿dónde está? Al ALCA, repito, la derrotamos los pueblos de este continente, y al ALCA hoy le tocó su entierro aquí en Mar del Plata, hoy enterramos al ALCA, en Mar del Plata se queda enterrado y bien hondo.
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez Ahora fíjense, en verdad que a mí me provoca quedarme aquí con ustedes, pero compromisos de Estado me obligan ¿verdad?
Fíjense en una cosa, el ALCA está muerto, pero eso no quiere decir que el capitalismo esté muerto, insisto en esa idea, al próximo que vamos a enterrar es al capitalismo, ese es el próximo.
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez Para eso habrá que luchar mucho más duro, Simón Bolívar ofrecía una fórmula: “Si queremos Patria entonces constancia y más constancia, paciencia y más paciencia, trabajo y más trabajo...” ¡Unidad, unidad, unidad y más unidad!, para tener Patria, para lograr nuestros sueños, para hacer posible la utopía, para lograr la salvación de nuestros pueblos. ¡Unidad, unidad, unidad!
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Nosotros desde Venezuela hace varios años comenzamos a hacer una propuesta que primero sonaba por allí tímidamente solitaria, y luego ha venido tomando fuerza y suena como los tambores que ustedes tienen por allí, suena como las cornetas de mil caballerías, porque no se trata sólo de decirle no al ALCA, se trata de plantear y construir la propuesta alternativa, el camino alternativo y es allí donde surgió nuestra idea, nuestra propuesta: el ALBA, Alternativa Bolivariana para los pueblos de América. Es nuestro proyecto, es el proyecto de 200 años, es el proyecto de San Martín, de Artigas, de O´Higgins, de Miranda, de Bolívar, del Che, de Perón, de Evita, es nuestro proyecto.
El ALBA... debo decirles que en diciembre pasado estuve por Cuba y allá Fidel y yo firmamos, la República de Cuba y la República Bolivariana de Venezuela hemos firmado un acuerdo: el ALBA, y estamos avanzando, Venezuela y Cuba hemos avanzado con paso firme, con mucha voluntad política, con mucha participación popular; necesaria la participación popular, con mucha voluntad social, con un gran esfuerzo en lo económico, hemos dado pasos firmes en la construcción del ALBA, en lo político, repito, en lo social, en lo económico, en lo tecnológico, y créanme que Fidel Castro, que no cree en Dios, por supuesto, lo sabemos, yo sí creo en Dios, Fidel es ateo, pero Fidel Castro ¿saben qué nombre le puso a una misión cubanovenezolana?: “Misión Milagro”, porque en verdad me dijo un día por teléfono: “Chávez, esto parece un milagro.” La última expresión que le oí es: “Dios ayuda a Chávez y a…”
Asistentes Algarabía.
Presidente Chávez Creo que fue cuando hubo un huracán directo hacia La Habana, y yo estaba pendiente, llamándolo, mira, no, iba a pasar sobre La Habana, y el huracán faltando muy poco se desvió, y entonces lo llamo, mira, ¿y qué pasó?, ¿y el huracán? Y me dice: “No chico, se desvió. Tú tienes razón.” Yo le dije, bueno, estoy pidiéndole a Dios, Fidel, le estoy pidiendo a Dios, y entonces él dijo: “Tú como que tienes razón: Dios ayuda a Chávez… y a sus amigos.”
Le pasó rozando el huracán.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Y una noche yo le dije, mira Fidel vamos a hablar de Cristo, y me dijo: “Vamos, vamos a hablar”. Y al final, después de varias horas me dijo: “Chávez, soy cristiano pero en lo social...” Bueno, somos cristianos en lo social, la igualdad, la libertad: ¡eso es socialismo! Cristo, lo repito, fue para mí el primer gran socialista de nuestra era; la libertad, la igualad, la moral socialista de la que tanto habló el Che Guevara, de la que tanto ha hablado Fidel y cuántos otros, ustedes, muchos de ustedes, algunos durante muchos años. Ahora la Alternativa Bolivariana para la América y para los pueblos de la América debe ser construida desde abajo, con la participación de los trabajadores, la clase obrera, los indígenas, los campesinos, los agricultores, los estudiantes, las mujeres, los afrodescendientes, los profesionales, los artistas, los cant ores, los poetas, todos tenemos nuestra tarea; pero la Alternativa Bolivariana para los pueblos de la América no será construida desde las élites, es desde abajo, desde nuestras propias raíces, con nuestro sudor, con nuestro barro, como decía José Martí, José Martí lo decía: “Hay que ser radicales...” Porque tenemos que ir a nuestras propias raíces, radicales. Esa palabra la han satanizado: “…este es un radical”, y la han asimilado como el “loco”, no, no, radical no es loco, yo soy un radical, radical, vamos a ser radicales, radicales en nuestros principios, bien enraizados, de ahí viene la palabra, de la raíz: radical, ¡radicalmente revolucionario! ¡Radicalmente humanista! ¡Radicalmente patriotas, de la Patria grande! ¡Radicalmente comprometidos con la vida y con los pueblos!, ¡cada día más radicale! s!
El ALBA se construye desde las raíces. Por ejemplo, fíjense en una cosa para ir detallando algunos elementos configurativos del ALBA, les hablaba de Cuba y Venezuela, gracias al ALBA Cuba y Venezuela hemos hecho una alianza estratégica donde el dinero no tiene para nosotros sino la importancia necesaria, no es la ganancia, el ALCA lo que busca es consolidar el poder económico de las grandes transnacionales y de las élites que han dominado estos países durante mucho tiempo, ese es el ALCA; el ALBA busca la liberación de los pueblos, la redistribución del ingreso de nuestros pueblos, la igualdad, el cambio del modelo económico productivo, la inclusión social, que no haya excluidos, vean ustedes cómo la pobreza ha venido creciendo en América Latina gracias principalmente al modelo capitalista y al Consenso de Washington. Hace 20 años había en América Latina 200 millones de pobres, hoy hay 222 millones de pobres, según las últimas cifras de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), hace 20 años había 50 millones de indigentes en América Latina, hoy hay 100 millones de indigentes en América Latina; hoy se mueren 27 niños por cada mil nacidos vivos por enfermedades que serían curables, en América Latina, cada día hay más hambre, más miseria, gracias al modelo capitalista neoliberal que ha azotado a estos pueblos sin clemencia, y cada día los ricos son más ricos, cada día las élites se han enriquecido más, gracias al modelo neoliberal capitalista. El ALBA, les decía, gracias al Acuerdo Estratégico Cuba-Venezuela por ejemplo, los venezolanos hemos podido derrotar un mal de siglos: el analfabetismo. En menos de dos años entre Cuba y Venezuela acabamos con el ! analfabetismo en Venezuela, gracias al apoyo de la Cuba Revolucionaria, gracias a la Alternativa Bolivariana, que también es martiana, para nuestros pueblos, en menos de dos años aprendieron a leer y escribir, y vaya cómo aprendieron con calidad millón y medio de venezolanos, y ahora continuamos, todos vamos rumbo al sexto grado. En Venezuela hombres de 90 años, mujeres de 85 años, han aprendido a leer y a escribir, y Venezuela ha sido declarada, hace una semana, Territorio Libre de Analfabetismo por la Unesco, con el método cubano “Yo sí puedo”; ese es el ALBA en América Latina, y esa es una de las propuestas que llevo a la Cumbre de Mar del Plata, a la Cumbre de los Presidentes: que nos dejemos de andar de cumbre en cumbre, y de estar dando discursos y más discursos, y papeles y más papeles y que nos vayamos directo a luchar contra el analfabetismo, ¡carajo!, que lo podemos derr! otar en pocos años.
En América Latina tenemos hoy cerca de 40 millones de analfabetas, y si hablamos del analfabetismo funcional son casi 200 millones de analfabetas funcionales. ¿Cómo puede alguien pensar que con esa carga tan terrible, con ese peso tan grande que nuestros pueblos cargan hace siglos producto de la esclavitud, la explotación, la dominación; cómo puede alguien pensar que mientras no derrotemos el analfabetismo podremos salir adelante? No, no podremos, no podremos, esa es una tarea prioritaria. Incluso yo estaba recordando algo esta madrugada, volando de Caracas hacia acá, leyendo algunos papeles. Hace 44 años, fíjense ustedes en esto, hubo una cumbre muy cerca de aquí, en Punta del Este, ahí en el Uruguay, y ahí a esa conferencia vinieron todos los gobiernos del continente, incluyendo el de Cuba, y el representante cubano a esa conferencia fue, por cierto, un argentino, que tambi&eac ute;n fue cubano y es latinoamericano, ustedes saben: el Che Guevara vino a Punta del Este representando, al frente de la delegación cubana. En esa reunión habrá que recordar que el gobierno de Estados Unidos de la época, el presidente de Estados Unidos en aquel entonces era John Fitzgerald Kennedy, y a pesar de que yo no soy kennedista ni mucho menos, entre otras cosas porque en ese gobierno ocurrió la invasión de Bahía de Cochinos, pero con todo y eso, sin embargo, dijo Cristo un día: “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César...” John Kennedy parece que comprendió parte de la realidad mundial de aquella hora y lo dijo en un discurso ante el Congreso de Estados Unidos, dijo Kennedy: “Hay una revolución en el Sur, y la causa de esa revolución es el hambre, es la pobreza, no es el comunismo”. Tal cual lo dijo Kennedy, y entonces fue donde propuso, ! además la propuesta llevaba por supuesto la carga política de frenar el avance de la Revolución Cubana y de las revoluciones en estas tierras. Pero Kennedy propuso allí en Punta del Este la “Alianza para el Progreso”. Dijo Kennedy que a los planes militares de la contrainsurgencia había que acompañarlos con un plan de reforma agraria y le propuso Kennedy a los presidentes de América Latina que llevaran adelante un plan de reforma agraria; a Venezuela, incluso, fue con Rómulo Betancourt y entregaron títulos de tierra. Hace poco yo conseguí por allá al sur de Caracas unos hombres ya con una juventud acumulada de unos 80 años casi, que me dijeron: “Chávez, yo recuerdo, aquí mismo vino, debajo de esa mata se paró Kennedy y nos entregó unos papeles con Betancourt”. Kennedy propuso reforma agraria, entrega de tierra a los campesinos. Kennedy prop! uso reformas fiscales, cobrar impuestos a los más ricos, para r edistribuir los ingresos. Kennedy dijo –con una claridad impresionante, desde su punto de vista, por supuesto– “Los que le cierran el camino a la revolución pacífica, le abren al mismo tiempo el camino a la revolución violenta...” Y llamó a los gobiernos a hacer una revolución pacífica, claro, desde su punto de vista, repito. Ahora lo concreto y lo cierto es que en Punta del Este, hace 44 años y dos meses y unos días vino el gobierno de Estados Unidos a proponer la Alianza para el Progreso y se aprobó en aquella reunión, con la excepción de la Cuba Revolucionaria que tenía sus razones y tenía sus principios. Y el gobierno de Kennedy propuso 20 mil millones de dólares no para prestarlos, no, para aportarlos al desarrollo, a la lucha contra el hambre y la pobreza. Yo hoy voy a adelantar esto porque lo voy a decir allá, pero aquí entre nosotros! , en secreto lo voy a decir, fíjense, Venezuela, que es un país subdesarrollado, pobre, con una carga muy pesada, con una herencia muy pesada de pobreza, de desigualdad, todavía; sin embargo, dado especialmente el incremento de los precios del petróleo, además de que ya dentro del ALBA hemos creado Petrocaribe, Venezuela le está vendiendo petróleo a catorce países del Caribe, descontándoles 40% del precio del barril, y eso nos lo pagan a 25 años con 1% de interés y con tres años de gracia.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez El que le aplique a esto un cálculo matemático podrá concluir que este mecanismo incluye, ese financiamiento lleva una carga de donación de cerca del 70%, porque es un plazo de 25 años a 1% de interés, y además ellos nos pueden pagar con bienes y servicios, no en dinero necesariamente, esto es para ayudar a los más pequeños, a los más débiles que nosotros, a los hermanos que tienen más dificultades.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Pero no sólo en el Caribe, aquí en Argentina hemos establecido también un convenio de cooperación, ambos gobiernos, a través del cual Venezuela le proporciona cerca de ocho millones de barriles de fuel-oil a la Argentina, y ustedes nos están pagando no con dinero sino con vaquillonas preñadas, por ejemplo, o con equipos médicos para luchar contra el cáncer...
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Ahora firmamos con el gobierno uruguayo un convenio y por primera vez, debo decirles además que Venezuela tiene casi 100 años explotando petróleo, que Venezuela fue durante casi 30 años el primer exportador del mundo, pero éramos colonia norteamericana, y todo el petróleo se iba a Norteamérica; por primera vez hace un año llegó al río de La Plata un barco venezolano cargado de petróleo para el pueblo argentino, por primera vez en 100 años.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Por primera vez en 100 años llegó, hace tres meses un barco, un tanquero venezolano cargado de petróleo para Uruguay, para refinarlo allá en la refinería que tienen nuestros hermanos uruguayos, y además nos van a pagar también con facilidades, no les estamos pidiendo que nos paguen ya, no, páguennos a largo plazo, y además estamos haciendo un convenio para que nos paguen con cemento y otros bienes y servicios una parte de la factura petrolera para aliviar la carga sobre estos gobiernos y el fisco, y para que puedan, bueno, avanzar más rápido en los programas sociales. A la Argentina le hemos comprado ya casi mil millones de dólares en bonos, eso nunca se había visto aquí, que un país latinoamericano le comprara a otro bonos para financiar planes de desarrollo, a pesar de que nosotros tenemos una carga bastante pesada también. Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Pero hoy vengo a plantear que así como Kennedy propuso y se aprobó, con los mismos países que estamos aquí reunidos hoy, hace 44 años se aprobó la Alianza para el Progreso, yo propongo que hagamos ahora una alianza contra el hambre, Venezuela la propone. La Alianza para el Progreso fue un plan de diez años, era desde el 61 hasta el 70. Nosotros proponemos aquí hoy, vamos a proponer allá que hagamos una alianza contra el hambre, sería como alianza “AL.”, contra “C.”, el hambre “HA.”: “AL.C.HA.”, “ALCHA”.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Que hagamos un ALCHA, una Alianza Contra el Hambre, bueno, y que Venezuela modestamente, eso sería un plan así como aquel 2005-2015, diez años, para que en diez años derrotemos el hambre en estas tierras, 220 millones de pobres tenemos en América Latina, y 100 millones de indigentes, es una situación horrorosa que golpea como bofetada tremenda el rostro de los hombres y las mujeres de estas tierras; son nuestros hermanos muriéndose de hambre, mientras otros viven en el lujo y en el derroche. Venezuela ofrece, de sus propios recursos, el pueblo venezolano para una alianza como la que estoy figurándome para los próximos diez años 2005-2015, diez mil millones de dólares, que es lo mismo que ofrecía Estados Unidos para la Alianza para el Progreso, diez mil millones de dólares.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Y estoy seguro, no le he preguntado a Fidel Castro, pero no me hace falta preguntárselo, que en esa Alianza Contra el Hambre, y en la lucha contra el analfabetismo y en los planes de salud, los planes de salud como Barrio Adentro, que con 20 mil médicos cubanos, junto con miles de médicos y enfermeros venezolanos están dispersos por todo el país hoy ofreciéndole atención preventiva y educativa de salud a 17 millones de seres humanos que estaban excluidos, y eso incluye medicamentos totalmente gratuitos.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Estoy seguro de que contaremos para ese plan con Fidel Castro y el pueblo cubano, estoy absolutamente seguro, ese es el ALBA, ese es el ALBA: pongamos por delante lo social, seamos profundamente humanistas, pongamos por delante el dolor de nuestra gente para fortalecer la cohesión social, ese es el ALBA. El ALBA también es, por ejemplo, lo que hicimos en Caracas hace apenas dos semanas, el I Encuentro Internacional de Trabajadores de Empresas Recuperadas, trabajadores de aquí de Argentina, de Brasil, de Uruguay, de Paraguay, de Haití, de Colombia, de Venezuela, de más de diez países, líderes sindicales, centrales sindicales, y hemos firmado allá decenas de convenios de cooperación. Para ponerles un ejemplo, una empresa uruguaya que trabaja con cuero pero no tienen quien les dé crédito, no tienen para comprar materia prima. Bueno, Venezuela les ha ofrecido, en co nvenio con trabajadores venezolanos, la materia prima para trabajar entonces entre ambas, la empresa uruguaya y la empresa venezolana; una empresa brasileña que trabaja con plástico y tiene dificultades de financiamiento, no tiene materia prima suficiente para hacer tubos de plástico, artículos de plástico, Venezuela le ofrece la materia prima de nuestra petroquímica y entonces nos van a pagar a bajo costo con productos, no con dinero, y luego vamos juntos en una alianza estratégica a colocar esos productos en nuestros mercados, satisfaciendo necesidades de nuestros pueblos.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez De esa reunión surgió la idea de crear Empresur (Empresas Recuperadas del Sur) eso es el ALBA. El ALBA es Petrosur también, una alianza estratégica entre las petroleras suramericanas: Pdvsa, Petrobrás, Ancap, y Enarsa de Argentina, para explorar, para comerciar, para procesar nuestro petróleo conjuntamente. Debo decirles que Venezuela está lista para adquirir aquí en Argentina una refinería, vamos a invertir en esa refinería y en un sistema de distribución de combustibles, cerca de 100 millones de dólares para traer petróleo venezolano y refinarlo aquí, y bueno, ayudar en el suministro y bajar los costos de producción para el pueblo argentino.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Lo mismo con Brasil hemos hecho un convenio con Petrobrás y vamos a construir una refinería grande en Pernambuco, en el Nordeste del Brasil para traer petróleo venezolano y refinarlo y suministrarle a toda esa población del norte del Brasil que tiene dificultades de energía. Debo decirles compañeros y compañeras, con mucha humildad lo digo, pero es una verdad, y he ahí la razón de las agresiones imperialistas contra Venezuela. Fundamentalmente Venezuela tiene la primera reserva de petróleo del mundo, Venezuela tiene la octava reserva probada de gas del mundo; Venezuela tiene petróleo y gas para proporcionarle a los pueblos de la América Latina por 200 años. Cuenten los pueblos de América Latina y el Caribe con el apoyo de Venezuela para el desarrollo energético, el desarrollo social, el desarrollo tecnológico.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez En fin, he allí algunas líneas que como que ayudan a dibujar la propuesta Alternativa Bolivariana para la América. Telesur está en el aire, la televisora suramericana, propuesta nuestra de hace varios años ya salió al aire y cada día tendrá mayor cobertura, ya está saliendo en vivo 24 horas al día, esa es la televisora, así lo digo yo, la televisora del ALBA, porque es necesario que nosotros nos veamos nuestros rostros y oigamos nuestras voces, no lo que quiere CNN y las grandes cadenas del Norte que nosotros veamos de nosotros mismos, para rescatar nuestras tradiciones, nuestras culturas nació Telesur, la televisora del Sur, la televisora de la integración del ALBA, digo.
Esta mañana recibí honores militares cuando bajaba del avión, y me paro a hablar con un soldado argentino y yo sé los traumas que aquí en el Cono Sur han vivido los pueblos con los soldados, pero esos soldados argentinos, esos soldados uruguayos, esos soldados brasileños, esos soldados venezolanos, bolivianos y ecuatorianos tienen que rescatar las banderas originarias de los libertadores de estas tierras, de los soldados libertadores, porque es parte también de la penetración imperialista.
El imperialismo norteamericano penetró las Fuerzas Armadas de nuestros pueblos, y formaron dictadores y enseñaron a nuestros soldados a torturar, a desaparecer y a arremeter a nuestros propios pueblos, muchas veces en el siglo XX, muchas veces, las más de las veces, casi todos los ejércitos de nuestros pueblos actuaron como ejércitos de ocupación en nuestros propios territorios, y o pertenezco al Ejército venezolano que retomó las banderas de Bolívar y se unió al pueblo para hacer una revolución.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Así que digo esto porque vi al soldado con el fusil al hombro, rindiéndome honores y me paré frente a él, y frente a otro y les di un saludo y le dije a uno, calladito, “No te olvides que ese fusil que tienes al pecho es para defender al pueblo argentino, para defender la soberanía del pueblo argentino y la dignidad del pueblo argentino”.
Asistentes Aplausos.
Presidente Chávez Y vi en los ojos de ese soldado el brillo, el brillo de la conciencia. Yo estoy seguro de que en la medida en que los pueblos sigan avanzando, construyendo el camino de la liberación definitiva de nuestra América, serán cada día más acompañados, seremos cada día más acompañados de nuestros soldados que son y deben ser siempre parte del alma de un pueblo, del alma de un pueblo como lo fue San Martín, el General mestizo; como lo fue Bolívar, el General Libertador, como lo fueron ellos, generales libertadores, soldados libertadores, porque se trata aquí de una segunda independencia, lo que hoy estamos haciendo, ya lo decía José Martí, por allá por mil ochocientos ochenta y tantos, hablándole a los pueblos de la América Latina: “Llegó la hora de la segunda independencia…”, y necesitamos a tod os, hombres y mujeres conscientes, unidos, unidos de verdad. Cuando hablaba de los soldados es que estaba recordando que así como existe la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), por qué, digo yo, no puede existir la OTAS (Organización del Tratado del Atlántico Sur), a ver si es verdad que algún día va a ocurrir lo que ocurrió en Las Malvinas de nuevo, que unamos también nuestras Fuerzas Armadas para asegurar nuestra soberanía, para definir nosotros mismos nuestros conceptos de seguridad y de defensa y de soberanía y no seguir dependiendo de los mandatos (como se ha dependido mucho tiempo) del Comando Sur de Estados Unidos.
Independencia, decía Martí; independencia, decimos hoy en este III Congreso de los Pueblos. Termino con el alma, con la frase de Martí: “Llegó la hora de la segunda independencia de los pueblos de la América.” Ha llegado la hora. Un abrazo bolivariano, sanmartiniano, peronista, guevarista, bolivariano y revolucionario para todos y para todas. Muchas gracias Maradona, muchas gracias Bonasso, muchas gracias Bonafini, muchas gracias a todos, muchas gracias a todas por este acto maravilloso, y yo me voy a la otra cumbre, a llevar el alma de ustedes y la palabra de ustedes, de los pueblos hasta la muerte, ¡hasta la victoria siempre! ¡Patria o muerte, venceremos! ¡Viva el Che Guevara!, ¡carajo!


CONGRESO BOLIVARIANO DE LOS PUEBLOS:
http://www.congresobolivariano.org
organizacion@congresobolivariano.org

SECRETARIA DE ORGANIZACION
(Proyecto Emancipación)

05 noviembre 2005

Declaración Final de la III Cumbre de los Pueblos de América

Declaración Final de la III Cumbre de los Pueblos de América

Delegados y delegadas de organizaciones sociales de todas las
regiones del continente, desde Canadá hasta la Patagonia;
trabajadores, campesinos, indígenas, jóvenes y viejos, de todas
las razas, mujeres y hombres dignos nos hemos encontrado aquí
en Mar del Plata, Argentina, para hacer oír la voz, excluida por los
poderosos, de todos los pueblos de nuestra América. Como antes
en Santiago de Chile y en Québec, nos hemos encontrado
nuevamente frente a la Cumbre de las Américas que reúne a los
presidentes de todo el continente, con la exclusión de Cuba,
porque aunque los discursos oficiales siguen llenándose de
palabras sobre la democracia y la lucha contra la pobreza, los
pueblos seguimos sin ser tomados en cuenta a la hora de decidir
sobre nuestros destinos. También nos encontramos aquí, en esta
III Cumbre de los Pueblos, para profundizar nuestra resistencia a
las calamidades neoliberales orquestadas por el imperio del norte
y seguir construyendo alternativas. Venimos demostrando que es
posible cambiar el curso de la historia y nos comprometemos a
seguir avanzando por ese camino.

En el año de 2001, en la cumbre oficial de Québec, cuando todavía
la absoluta mayoría de los gobiernos se inclinaban ciegamente a la
ortodoxia neoliberal y a los dictados de Washington, con la
honrosa excepción de Venezuela, Estados Unidos logró que se
fijara el primero de enero del 2005 como la fecha fatal para que
entrara en vigor su nuevo proyecto de dominación llamado Área de
Libre Comercio de las Américas (ALCA) y que la Cuarta Cumbre
de las Américas a realizarse previamente en Argentina fuera la
culminación de las negociaciones de este proyecto perverso. Pero
el primero de Enero del 2005 amanecimos sin ALCA y la cumbre
oficial de Argentina ha llegado finalmente con las negociaciones
del ALCA estancadas. ¡Hoy estamos también aquí para celebrarlo!

Sin embargo, Estados Unidos no deja en su estrategia de afirmar
su hegemonía en el continente por medio de tratados de libre
comercio bilaterales o regionales, como es el que por un margen
estrecho se ha aprobado para Centroamérica y el que buscan
imponer ahora a los países andinos. Además, ahora Washington
esta lanzando el Acuerdo para la Seguridad y la Prosperidad de
América del Norte (ASPAN). No obstante las evidencias
incontestables de las desastrosas consecuencias de más de diez
años de Tratado de Libre Comercio, ahora este TLC plus pretende
incluso imponer la política de “seguridad” de los Estados Unidos a
toda la región.

Pero el gobierno de Estados Unidos no se conforma con avanzar
las piezas del rompecabezas de su dominación en el continente.
Insiste en acomodarlas en un marco hegemónico único y no ha
renunciado al proyecto del ALCA. Ahora, junto con sus gobiernos
incondicionales, viene a Mar del Plata con la pretensión de revivir el
cadáver del ALCA, cuando los pueblos han expresado claramente
su rechazo a una integración subordinada a Estados Unidos.

Y si su estrategia a favor de las corporaciones norteamericanas ha
venido siendo acompañada de una creciente militarización del
continente y de bases militares estadounidenses, ahora para
rematar el genocida George W. Bush ha venido a la cumbre de
Mar del Plata para intentar elevar su política de seguridad a
compromiso continental con el pretexto del combate al terrorismo,
cuando la mejor forma de acabar con él sería el revertir su política
intervencionista y colonialista.

En la declaración oficial que está siendo discutida por los
Gobiernos existe la amenaza real de que puedan pasar, aun
matizadas las peores intenciones de los Estados Unidos. La
misma está llena de palabras vacías y propuestas demagógicas
para combatir la pobreza y generar empleo decente; lo concreto es
que sus ofrecimientos perpetúan un modelo que ha hecho cada
vez más miserable e injusto a nuestro continente que posee la
peor distribución de la riqueza en el mundo.

Modelo que favorece a unos pocos, que deteriora las condiciones
laborales, profundiza la migración, la destrucción de las
comunidades indígenas, el deterioro del medio ambiente, la
privatización de la seguridad social y la educación, la
implementación de normas que protegen los derechos de las
corporaciones y no de los ciudadanos, como es el caso de la
propiedad intelectual.

Además del ALCA, se insiste en avanzar en la Ronda de Doha,
que busca otorgar más poderes a la Organización Mundial del
Comercio (OMC) para imponer reglas económicas inequitativas a
los países menos desarrollados y hacer prevalecer la agenda
corporativa. Se sigue exponiendo al saqueo nuestros bienes
naturales, nuestros yacimientos energéticos; se privatiza la
distribución y comercialización del agua potable; se estimula la
apropiación y privatización de nuestras reservas acuíferas e
hidrográficas, convirtiendo un derecho humano como es el acceso
al agua en una mercancía de interés de las transnacionales.

Para imponer estas políticas, el imperio y sus cómplices cuentan
con el chantaje de la deuda externa, impidiendo el desarrollo de
los pueblos en violación de todos nuestros derechos humanos. La
declaración de los presidentes no ofrece ninguna salida concreta,
como seria la anulación y no pago de la deuda ilegitima, la
restitución de lo que se ha cobrado de mas y el resarcimiento de
las deudas históricas, sociales y ecológicas adeudadas a los
pueblos de nuestra América.

Las y los delegados de los distintos pueblos de América estamos
aquí no solo para denunciar, estamos acá porque venimos
resistiendo las políticas del imperio y sus aliados. Pero tambien
venimos construyendo alternativas populares, a partir de la
solidaridad y la unidad de nuestros pueblos, construyendo tejido
social desde abajo, desde la autonomía y diversidad de nuestros
movimientos con el propósito de alcanzar una sociedad inclusiva,
justa y digna.

Desde esta III Cumbre de los Pueblos de América declaramos:

1) Las negociaciones para crear un Área de Libre Comercio de las
Américas (ALCA) deben ser SUSPENDIDAS INMEDIATA Y
DEFINITIVAMENTE, lo mismo que todo tratado de libre comercio
bilateral o regional. Asumimos la resistencia de los pueblos
andinos y de Costa Rica contra el Tratado de Libre Comercio, la de
los pueblos del Caribe porque los EPAS no signifiquen una nueva
era de colonialismo disfrazado y la lucha de los pueblos de
América del Norte, Chile y Centroamérica por echar atrás los
tratados de esta naturaleza que ya pesan sobre ellos.

2) Todo acuerdo entre las naciones debe partir de principios
basados en el respeto de los derechos humanos, la dimension
social, el respeto a la soberania, la complementariedad, la
cooperación, la solidaridad, la consideración de las asimetrías
económicas favoreciendo a los países menos desarrollados.

3) Nos empeñamos en favorecer e impulsar procesos alternativos
de integración regional. Como la Alternativa Boliviariana de las
Americas (ALBA).

4) Asumimos las conclusiones y las acciones nacidas en los
foros, talleres, encuentros de esta Cumbre y nos comprometemos
a seguir profundizando nuestro proceso de construccion de
alternativas

5) Hay que anular toda la deuda externa ilegitima, injusta e
impagable del Sur, de manera inmediata y sin condiciones. Nos
asumimos como acredores para cobrar la deuda social, ecologica
e historica con nuestros pueblos.

6) Asumimos la lucha de nuestros pueblos por la distribución
equitativa de la riqueza, con trabajo digno y justicia social, para
erradicar la pobreza, el desempleo y la exclusión social.

7) Acordamos promover la diversificación de la producción, la
protección de las semillas criollas patrimonio de la humanidad, la
soberanía alimentaria de los pueblos, la agricultura sostenible y
una reforma agraria integral.

8) Rechazamos enérgicamente la militarización del continente
promovida por el imperio del norte. Denunciamos la doctrina de la
llamada cooperación para la seguridad hemisférica como un
mecanismo para la represión de las luchas populares.
Rechazamos la presencia de tropas de Estados Unidos en nuestro
continente, no queremos bases ni enclaves militares. Condenamos
el terrorismo de Estado Mundial de la Administración Bush que
pretende regar de sangre las legítimas rebeldías de nuestros
pueblos.

9) Condenamos la inmoralidad del gobierno de Estados Unidos,
que mientras habla de luchar contra el terrorismo protege al
terrorista Posada Carriles y mantiene en la cárcel a cinco
luchadores patriotas cubanos. Exigimos su inmediata libertad!

10) Repudiamos la presencia en estas dignas tierras
latinoamericanas de George W. Bush, principal promotor de la
guerra en el mundo y cabecilla del credo neoliberal que afecta
incluso los intereses de su propio pueblo. Desde aquí mandamos
un mensaje de solidaridad a los hombres y mujeres
estadounidenses dignos que sienten vergüenza por tener un
gobierno condenado por la humanidad y lo resisten contra viento y
marea.

Después de Québec construimos una gran campaña y consulta
popular continentales contra el ALCA y logramos frenarla. Hoy,
ante la pretensión de revivir las negociaciones del ALCA y sumarle
los objetivos militaristas de Estados Unidos, en esta III Cumbre de
los Pueblos de América asumimos el compromiso de redoblar
nuestra resistencia, fortalecer nuestra unidad en la diversidad y
convocar a una nueva y mas grande movilización continental para
enterrar el ALCA para siempre y construir al mismo tiempo bajo su
impulso nuestra alternativa de una América justa, libre y solidaria.

Mar del Plata, Argentina, a 4 de noviembre del 2005

01 noviembre 2005

Bush es "el hombre de la guerra" y la Cumbre de las Américas es "la del fracaso del TLC"

Multiplicar la movilización es la Tarea

Bush es "el hombre de la guerra" y la Cumbre de las Américas es "la del fracaso del TLC"

Expresó Fidel en la Mesa Redonda en la que participó también el astro del fútbol argentino Diego Armando Maradona. El "Pibe de oro" encabezará en Argentina la marcha de protesta contra la reunión continental a la que asistirá el Presidente estadounidense
"Cumbre del fracaso" del Tratado de Libre Comercio para las Américas, denominó el Comandante en Jefe Fidel Castro durante la Mesa Redonda de este jueves a la Cumbre de las Américas que se celebrará en los próximos días en Argentina y a la que asistirá, en medio de un previsible fuerte rechazo popular y protegido por una severa custodia, el presidente estadounidense George W. Bush.
Fidel compartió esta vez el estelar programa televisivo con el futbolista argentino y gran amigo de Cuba y de su Revolución, Diego Armando Maradona, quien se encuentra en la Isla a propósito de una entrevista con el Comandante en Jefe para su popular programa La Noche del Diez, que transmite el Canal 13 de televisión en Buenos Aires.
Maradona encabezará junto a su hija una marcha gigante que preparan los argentinos contra la presencia de Bush en la Cumbre, dio a conocer en el programa el propio Comandante en Jefe.
Refiriéndose a la reunión hemisférica gestada por Estados Unidos en defensa de sus intereses en América Latina, recordó Fidel que en Canadá, durante la penúltima edición de ese foro, miles de ciudadanos protestaron y denunciaron el Tratado de Libre Comercio. "Ahora se reunirán nada más y nada menos que en el Sur, en la Argentina", ironizó aludiendo al estado de depauperación en que, precisamente por las políticas neoliberales impuestas por EE.UU., se encuentran hoy el país austral y la región.
"En Argentina hay gente contraria a que vaya Bush. Yo soy el primero. Nos hizo mucho daño. Para mí es un asesino, nos desprecia y nos pisa. Voy a encabezar con mi hija esa marcha", confirmó Maradona.
Ese es un país de historia, sometido a agresiones, despojos, saqueos, con un pueblo que ha sufrido mucho, dijo Fidel refiriéndose a Argentina, y añadió que muchos allí ya han criticado que el
Presidente yanki viaje a esa nación, y en un portaaviones. Pero allí nadie va a usar la fuerza, sino la vergüenza y el repudio al ALCA, dijo.
Bush es el "hombre de la guerra", el de la doctrina post-hitleriana, pero más desembozada, cuando habla de ataques sorpresivos a cualquier país, y su Gobierno es el que ha influido en el terror, el que se practicó durante decenas de años contra Cuba, subrayó el Comandante en Jefe.
¿Quiénes entrenaron y enseñaron a los torturadores que causaron de 15 mil a 30 mil muertos y otras decenas de miles de desaparecidos en la Argentina? ¿Quiénes enseñaron a los torturadores a meter ratones en las entrañas de los jóvenes argentinos?, preguntó.
Añadió el Jefe de la Revolución que esas son las únicas credenciales —las del terrorismo que ha practicado y contra el que hoy dice luchar— que puede presentar el Gobierno de Estados Unidos, al mundo y a esa Argentina del Che y de tantos otros grandes hombres.
Ahora, precisó, pretenden que los reciban con vítores y aplausos. Pero tienen tanta fuerza las ideas en ese país que los argentinos no se van a rebajar, porque no se va a usar la violencia y sí habrá una importante manifestación que expresará su repudio.
En otro momento de sus reflexiones sentenció Fidel que la conciencia de los pueblos latinoamericanos y del Caribe se va levantando, y se puede afirmar que el llamado Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA) que propone Estados Unidos, es ya "un sueño de verano".
Respecto a Cuba, apuntó el Comandante en Jefe que el imperio no pudo destruir la Revolución y ahora anda con un plan de "transición" y habla de alfabetización y vacunación en nuestro país, pretendiendo desconocer que en Cuba los niños son gratuitamente inmunizados contra 13 enfermedades mediante vacunas y la mortalidad infantil es inferior a la de EE.UU.
De la transición que tienen que preocuparse es de la de su país y de la manera de actuar de su Gobierno frente a las catástrofes naturales debidas a los cambios climáticos y a la contaminación ambiental, agregó.
Bush —dijo Fidel— ha ofendido y ultrajado al mundo cuando rechazó los compromisos del Protocolo de Kyoto para impedir los desastres naturales actuales y los que esperan a la humanidad si esa actitud testaruda de EE.UU. continúa.
CUBA NO TIRA LA PUERTA Y PROPONE LA COOPERACIÓN EN CASOS DE DESASTRE
Fidel informó en la Mesa Redonda que el martes 25 de octubre el Jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana entregó una nota verbal en la que lamentaba los daños ocasionados por el huracán Wilma y ofrecía que especialistas de su país visitaran a Cuba para una valoración de las afectaciones y una posible ayuda.
El miércoles 26 el Ministerio de Relaciones Exteriores respondió que la nación caribeña no había solicitado ayuda internacional, sin embargo aceptaba la visita de estas personas, pues considera que Estados Unidos, México, Cuba y otros países del área deben ayudarse mutuamente en situaciones de este tipo.
La respuesta del MINREX, insiste en que esta cooperación debe extenderse a toda el área del Caribe y Centroamérica, y que por ello no hay objeción alguna a la visita de los tres especialistas, para conocer sus valoraciones y sostener intercambios sobre estos temas.
Nosotros no tiramos la puerta, apuntó Fidel, quien reiteró la invitación a que vengan los expertos para intercambiar sobre estos temas, en especial sobre los huracanes, cada vez más frecuentes y violentos.
El Comandante en Jefe contrastó lo que ocurre en Cuba frente a los efectos de un desastre natural como son los huracanes, al comentar informes de prensa sobre la visita del presidente George W. Bush a la península de la Florida tras el paso del huracán Wilma y las críticas que recibió allí por su actitud electoralista. Aquí, en cambio, dijo Fidel, todo ha sido trabajo para restañar los daños provocados por Wilma y ayudar a las personas.
Significó que él no estuvo en el Malecón, ni fue allí a saludar a las personas, sino que tuvo las reuniones necesarias con los dirigentes del Partido y del Gobierno, con los de la Reserva Estatal, los trabajadores sociales y otras fuerzas y organismos para encargar y evaluar las tareas necesarias ante una situación de desastre.
Para nuestro país, destacó, lo fundamental es no perder tiempo en tales casos, restaurar los daños si los hay y, principalmente, preservar la vida de las personas.
MÉDICOS CUBANOS POR EL MUNDO
Fidel destacó la actitud de Cuba de ofrecer asistencia médica, particularmente oftalmológica, a todos los latinoamericanos y a otros ciudadanos del mundo que no pueden pagar, por ejemplo, una operación de catarata.
Luego de afirmar que llegaremos a tener en todas las provincias centros con las condiciones que hoy presenta el hospital Ramón Pando Ferrer, recordó que el Presidente Chávez, en su reciente visita al barrio neoyorkino del Bronx, ofreció la posibilidad de que estadounidenses pobres puedan operarse en Venezuela.
Y agregó: Si viene gente humilde de los Estados Unidos la recibimos con gusto, porque son personas que sufren las consecuencias de un sistema atroz que los olvida; un Gobierno que rechazó la noble oferta cubana que podía salvar muchas de esas vidas que se perdieron por el paso del huracán Katrina.
El Comandante en Jefe explicó que hoy día hay muchos galenos cubanos trabajando por el mundo; a Guatemala, luego del azote del huracán Stan han llegado siete brigadas con 687 médicos y trabajadores especializados en vectores, cifra que sumada a los 243 que allí laboraban se aproxima al millar.
Habría que preguntarles a Estados Unidos y a los europeos cuántos médicos mandaron a Guatemala ante el terrible golpe, enfatizó el líder de la Revolución, porque 50 000 dólares no salvan a nadie. En cambio los médicos llegan rápido con sus mochilas y salvan muchas vidas.
Fidel retó a los europeos a que busquen voluntarios y los envíen a Centroamérica. Esa Europa que se atreve a hablar de derechos humanos y nos condena bajo las órdenes de los Estados Unidos, mejor debía callarse la boca y no hablar tanta basura, aseveró.
Añadió que próximamente Cuba, que tiene la menor tasa de prevalencia de SIDA en América, enviará a Zimbabwe un destacamento del contingente Henry Reeve para laborar frente a los riesgos que representa esa mortal enfermedad.
Acerca de la crítica situación en Paquistán informó que nuestro país ofreció al Gobierno de Islamabad 800 profesionales de la Salud y aún más si fuera necesario. También el traslado a esa nación de tres hospitales de campaña habilitados para trabajar en las condiciones del fuerte invierno que se aproxima.
MARADONA: UN HOMBRE NOBLE, SENCILLO, DEL PUEBLO
Con Maradona, dijo Fidel, se ha desarrollado una gran amistad porque siempre ha sido muy generoso y afectuoso con Cuba, y ha defendido a nuestro país, pueblo y deportistas, manteniendo tal actitud contra viento y marea. Su éxito se debe a su talento, pureza y capacidad, por ser un hombre noble, sencillo, alguien que viene del pueblo y sigue sintiendo como él.
Hablando de sí mismo y de su equipo de siempre, el Bocca Junior, el astro del fútbol declaró que es lo más lindo del mundo, pasión. Bocca me lo dio todo: trascendencia, el cariño de la gente. También se refirió a que va a ver a los jugadores y a los técnicos, les sugiere cosas y trata de que esos deportistas tengan un camino libre. Sobre la propuesta de que ocupe un cargo en la selección argentina dijo no saber qué podía hacer, pero escuchará lo que le ofrecen e irá con paso firme.
Respecto al fútbol convertido en negocio, argumentó que un jugador gana mucho menos que algunos dirigentes, que hay que ver cuánto percibe la FIFA con los eventos que realiza. Por eso, añadió, mi resistencia a todo lo que se ofrece por parte de ella. El deporte debe ser lo más limpio posible.
Valoró al deporte cubano de pureza total y expresó que el verdadero compromiso de un deportista es con la gente que lo quiere, hacer felices a los compatriotas, traerles una medalla, y eso se lo han enseñado el deporte cubano y sus atletas.
UN HONOR ESTAR AQUÍ CON FIDEL
El "Pibe de oro" dijo que era un honor estar en la Mesa Redonda junto al Comandante en Jefe y a un grupo de destacados deportistas cubanos. Agradeció igualmente a nuestro pueblo, que tan buena acogida le ofreció desde los primeros instantes de su estancia aquí.
Explicó que está trabajando con mucha intensidad en el programa de televisión La Noche del Diez, donde realiza entrevistas a destacadas personalidades internacionales, a conocidos cantantes, atletas sobresalientes de diferentes naciones y pensó que le faltaba una entrevista esencial, con Fidel.
Cuando Randy Alonso, moderador de la Mesa, le preguntó por qué se había decidido a entrevistar a Fidel señaló que desde antes de firmar el contrato con el Canal 13 pidió que le concedieran esa oportunidad, porque considera al Líder de la Revolución "el hombre más grande entre todos los que hablan y deciden cosas en el mundo, los demás están a kilómetros de distancia y ninguno de ellos ha dado por su pueblo tanto como él".
Maradona aseveró que ha asumido este programa televisivo con mucha responsabilidad, no es lo mismo ser entrevistado después de un partido que conducir como anfitrión este proyecto, donde no estoy en lo mío, mas le pongo todo mi empeño para hacerlo mejor cada día. Una vez concluido el contrato por un año con el Canal 13, quiero retornar a Cuba junto a mi familia, aseguró.
Imágenes sobre un encuentro con Fidel en 1995, en el que Maradona estuvo presente con su esposa e hijas, antecedieron a otra pregunta de Randy Alonso: ¿Qué ha hecho el otrora estrella del balompié para verse tan bien?
"La vida da vueltas, uno puede caerse, pero puede levantarse. Tengo amigos, mis hijas y un espíritu de lucha muy grande que me reconforta al hallar otra oportunidad. En este camino me ha ayudado mucho la familia, ahora me despierto cada mañana y vuelvo a tener las mismas ambiciones que tuve tiempo atrás", sentenció.
El Pibe reconoció que en su natal Villa Fiorito no ha cambiado nada, debido a los problemas afrontados por su país. Dijo sentirse muy bien cuando habla con jóvenes como los Trabajadores Sociales cubanos, porque eso hace falta, que la gente encuentre ayuda para resolver sus problemas en este mundo tan materialista.
Al preguntársele cuál había sido su mejor momento en el deporte respondió que sin lugar a dudas el Mundial de 1986, en México. Fue la consagración de una selección argentina que había tenido muchos problemas y logramos dar la sorpresa al ganar allí la medalla de oro, dijo. Después se refirió a su paso por el fútbol italiano y expresó su satisfacción por la calidad del actual equipo de Argentina, clasificado para el Campeonato Mundial del año próximo, en Alemania.
En los momentos finales de la Mesa, el tricampeón olímpico de boxeo, Teófilo Stevenson, le regaló a Maradona, con motivo de su cumpleaños el próximo domingo, un par de guantes, uno de los cuales fue firmado también por Fidel. "Es un regalo maravilloso, irá para mi museo", dijo emocionado el ex futbolista.
Además de Stevenson, estuvieron presentes otras glorias del deporte cubano como Ana Fidelia Quirot, Tomás Herrera, Javier Sotomayor y Driulis González, junto a Christian Jiménez, titular del INDER; Ernesto López, presidente del ICRT, y un grupo de Trabajadores Sociales.

La otra cumbre tendrá más gente



La otra cumbre tendrá más gente

Hoy arranca la Cumbre de los Pueblos en el microestadio de la ciudad. El jueves a la noche saldrá el tren que llevará, entre otros, a Maradona. El clímax será el viernes, con la marcha Anti Bush.

La ciudad está empapelada con afiches de rechazo a la presencia de George Bush en Argentina.
Subnotas
Protestas de piqueteros
“Si yo fuera George Bush no iba a la Argentina”
La cultura contra Bush


Por Eduardo TagliaferroEn tren, en micros, en autos, en caravanas, se organiza la concentración que el viernes en Mar del Plata repudiará la presencia en la Argentina del presidente norteamericano, George W. Bush. Los manifestantes también expresarán su respaldo al venezolano Hugo Chávez, que el viernes 4 hablará en el estadio mundialista de La Feliz. Antes de que Chávez se dirija a las cerca de 40 mil personas que seguramente colmarán el estadio, cantarán Silvio Rodríguez, Víctor Heredia y León Gieco. El viernes, día del acto, se realizará la actividad continental de repudio organizada contra Bush por los miembros de la Cumbre de los Pueblos, jornada que incluye movilizaciones en varias ciudades de la Argentina y en la que la CTA propone embanderar con la celeste y blanca los frentes de todas las viviendas. La Cumbre de los Pueblos, conocida como Anticumbre, comenzará formalmente hoy en el microestadio cerrado de Mar del Plata.- Tren del ALBA. El jueves a las 22.30, desde la Estación Constitución, partirá el tren que lleva a Diego Maradona, el diputado Miguel Bonasso y el cineasta bosnio Emir Kusturica. Junto a ellos también subirán al tren unas 150 personalidades. Por tierra saldrá una caravana de más de 1000 micros con miembros de diversas organizaciones políticas y sociales. En los planes originales está previsto que el tren arribe a 7.30 de la mañana. En Luro y Avenida Independencia se reunirán con los manifestantes que viajaron en la caravana de micros. En este punto se sumarán los miles de participantes de los más de 140 talleres de la Cumbre de los Pueblos. Luego de esto comenzará la marcha hacia el estadio mundialista. Antes del venezolano hablarán Cindy Sheehan, una madre estadounidense que perdió a su hijo Casey, de 24 años, en la guerra de Irak; Ramsey Clark, ex fiscal general norteamericano y emblema de la lucha contra la guerra de Vietnam; Javier Couso, hermano del periodista español asesinado en Bagdad en 2003 por las tropas norteamericanas que bombardearon el hotel Palestine. Chávez hablará cerca del mediodía. Luego los participantes de la Cumbre de los Pueblos continuarán su marcha de repudio contra Bush.- Apertura de la Cumbre de los Pueblos. La apertura formal de la Cumbre de los Pueblos tendrá lugar en el microestadio cubierto con capacidad para 7 mil personas, que forma parte del Complejo Polideportivo donde se encuentra el Estadio Mundialista. La bienvenida de los delegados estará a cargo, entre otros, del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. Luego cantarán Rally Barrionuevo, Sara Mamaní y Verónica Condomí. Antes de la apertura formal se realizarán talleres de comunicación y de acceso a la Justicia. Con la presencia del titular de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Héctor Negri; Víctor Mendíbil, de la Federación de Judiciales de Argentina; Silvia Matute, de los sindicatos de judiciales de Cuba, y trabajadores de justicia latinoamericanos, comenzará, a las 17, el Foro Continental Justicia para Todos.- Sesión especial en Diputados. Los diputados Claudio Lozano, de la CTA; Jorge Rivas y Ariel Basteiro, del socialismo; el titular del ARI, Eduardo Macaluse, y la radical Margarita Stolbizer intentarán el miércoles tener quórum para realizar una sesión especial para rechazar el documento que los Estados Unidos presentó ante la IV Cumbre de las Américas y en el que se pide que el cónclave se pronuncie a favor del ALCA. El bloque oficialista dejó trascender que no ayudará a formar el quórum de esa sesión. En sus fundamentos, Lozano sostiene que “la postura de Estados Unidos insiste en criterios emparentados con la nefasta experiencia que, para América latina, representó la década pasada”. La semana pasada ya había fracasado una sesión especial en la que el titular de Autodeterminación y Libertad, Luis Zamora, proponía repudiar la visita de George W Bush a la Argentina.- Pueblos indígenas. “Determinar nuestro futuro guiado por nuestras enseñanzas tradicionales y la Madre Tierra” es el nombre del encuentro que durante tres días reunió a delegados indígenas de todo el continente. La convocatoria fue llevada adelante por la Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en la Argentina y la Asamblea de las Primeras Naciones de Canadá. Del encuentro participó el vicecanciller Jorge Taiana. Los delegados indígenas elaboraron un documento que presentarán en la IV Cumbre de las Américas. Su principal aspiración es que el documento final los incluya en por lo menos un párrafo, tal lo manifestado a Télam ayer por Víctor Capitán, titular de la Onpia. Fred Kelly, del pueblo de Anishnabe, Canadá, hizo una invocación al creador quemando el ala de un cóndor y de un águila, símbolo con el que apuntó a la unión continental. “Una sola mente y un corazón en todo el continente”, dijo en su alegato antes de que finalizara el cónclave.
//

"la Derota de EE.UU: es una derrota política"

"la Derota de EE.UU: es una derrota política"
Antes Héctor dice: Una de cal y otra de arena de Toni Negri, no dice tantos cosas, como por ejemplo que llegará la hora de desarmar militarmente al imperialismo norteamericano que el llama imperio, solo es una abstración como tendencia, parece ser que en Iraq no hay resistencia al monstruo yanqui, solo es derrotado por su propia incapacidad por no conquistar unanimidad(textual), no Negri la estrategía aún desde la multitud como tu dices, es en primer lugar aislar políticamente, dejarlo solo al monstruo. Por otro lado, el imperio no sabe donde va? Vamos negri, esto es simplificación, una vez mas por renunciar a la dialéctica. Y mejor no sigo que lo demas saquen sus conclusiones despues de la lectura.

DIALOGO CON EL FILOSOFO TONI NEGRI

“La derrota de EE.UU. es una derrota política”

El filósofo italiano Toni Negri analiza como una “derrota” la invasión de Estados Unidos en Irak. Disertó en el recuperado Hotel Bauen y ante Página/12 auguró una perspectiva auspiciosa para América latina y criticó a la izquierda “tradicionalista” de Europa.


Por Verónica Gago

El filósofo y militante italiano Toni Negri está en la Argentina por segunda vez. Viene de Chile y va hacia Brasil. Después de haber lanzado la polémica en el ámbito mundial con su libro Imperio sobre el fin del imperialismo clásico, ahora está convencido de que es un tiempo anómalo para América latina porque ha dejado de ser el “patio trasero” de los Estados Unidos.

De la crisis argentina del 2001 a la actual crisis brasileña, pasando por el fallido golpe en Venezuela y las revueltas andinas, lee un cambio profundo y continental, capaz de dar lugar a un multilateralismo que dispute la pretensión norteamericana de soberanía imperial.

En su diálogo con Página/12 insiste con que América latina está más avanzada que Europa para pensar la relación entre los movimientos sociales y los gobiernos en la experimentación de un radicalismo democrático.

–¿Qué actualidad tienen las tesis de Imperio luego de la intervención militar de los EE.UU en Irak? –

Luego de la salida de Imperio, la polémica se centró en el papel de los EE.UU. en la guerra, a partir de quienes sostenían que la política norteamericana se presentaba como política imperialista, lo que tendía a presentar la tesis de Imperio sobre la redistribución del poder en el nivel global como falsa.
Viendo esta posición, lo primero que hay que decir es que la guerra en Irak no mostró el renacimiento de la función imperialista sino, más bien al contrario, la derrota definitiva del unilateralismo imperialista norteamericano. Y esto no sólo por la dificultad que los norteamericanos encontraron en la guerra misma, sino porque se ha demostrado que es absolutamente imposible conducir el proceso de acción de policía internacional fuera de un cuadro mundial de acuerdos que abarca otros actores y países.

La derrota norteamericana no es sólo una derrota sobre el terreno, es sobre todo una derrota política debido a su incapacidad para instalar un orden en la zona. La guerra de Irak no implica una derrota como fue la de Vietnam, debido a la resistencia de los Viet-Cong, en el contexto de la Guerra Fría.

La derrota actual es por falta de capacidad para construir una unanimidad en torno de una operación de guerra. En otro orden de cosas, el viejo derecho internacional, que era un clásico derecho del Estado nación, ha quedado completamente desplazado y, además, hay que considerar la absoluta incapacidad norteamericana de financiar esta guerra: la crisis del presupuesto norteamericano es algo verdaderamente grave.

–En otras oportunidades ha hablado de un “golpe de Estado” en el imperio. ¿Podría explicar esa imagen? ¿Cómo explicaría actualmente la formación de una estructura de poder en el imperio?–

En la situación actual, el proyecto norteamericano se revela en una crisis profunda. Bush es un pequeño Luis Bonaparte que intenta un golpe de Estado en el imperio para imponer un comando unilateral sobre la globalización. Esto no sólo no es posible sino que es extremadamente peligroso desde todo punto de vista. Pero además, ha entrado en crisis, también, la capacidad norteamericana de gestión ideológica para desarrollar políticas económicas: el neoliberalismo que parecía totalmente vigente hace unos pocos años es ahora rechazado por un amplio ciclo de luchas, lo que abre una situación extremamente complicada y variable.

La guerra ha confirmado que el problema mayor es que el imperio no sabe hacia dónde se dirige.(Sic ?)

Lo que veremos, entonces, es una nueva batalla por ver quién comanda en el imperio, cuál es el régimen soberano que va a determinarse.

La hipótesis que me parece más plausible hoy es la emergencia de un gran conglomerado aristocrático formado por las grandes potencias continentales tales como la China o la India, y parte de Europa, que se presentan en la primera línea de la mundialización.

–¿Y cómo evalúa la persistencia de una prédica antiimperialista en buena parte de la izquierda?

–De lo que estoy seguro es de que las ideologías antiimperialistas de las izquierdas tradicionales, que son profundamente conservadoras, son equivocadas. Ellas funcionan como una suerte de espejo deformante de las posiciones al estilo Fukuyama y su fin de la historia que piensa en términos de grandes naciones, más que en estas nuevas síntesis soberanas.

O de Huntington, sólo él sí es un verdadero enemigo, porque organiza un discurso para las elites norteamericanas. Pienso, en cambio, para volver a lo anterior, que hay que prestar mucha atención al modo en que los movimientos sociales condicionan permanentemente las síntesis políticas, los nuevos modos soberanos. Se trata siempre de variables complejas.

–¿Cómo cree que participa América latina de esta nueva redefinición de la soberanía imperial?–

Parto de una idea básica y es que ésta parece ser la primera vez que América latina no actúa como patio trasero de Estados Unidos. Es muy significativo, en este sentido el derrumbe del ALCA.
Esta modificación es realmente importante, aun si tenemos en cuenta la estabilización de este proceso por la presencia global del neoliberalismo. Esta novedad, además, se traslada al terreno político precisamente en un momento en que el gran vecino del Norte está en dificultades y no tiene capacidad de intervenir inmediatamente. De este modo, la situación de Brasil, signada por la victoria de Lula, ha producido una consolidación de una fuerza de izquierda y un equilibrio intercontinental positivo desde el punto de vista de los movimientos.

De Uruguay a Venezuela, pasando por las intensas luchas de la zona andina, lo mínimo que se puede decir es que estamos ante una situación de profunda movilidad.

Sobre el plano internacional, estos procesos se proyectan presentando a América latina con un gran potencial continental para participar, sobre el terreno trasnacional, de la gestión del mercado mundial. Lo cual, evidentemente, implica una verdadera innovación.

Es en este sentido que podemos interpretar la importancia del desarrollo de las relaciones Sur-Sur. Es desde esta perspectiva, creo, que debemos valorar el papel de esta izquierda sudamericana en el gobierno por su impacto sobre el terreno global. ( por fin una buena)

¿Qué significa, entonces, que un gobierno de América latina se plantee salir del FMI?:

El fin de la dependencia es una posibilidad, una potencialidad. Y esa posibilidad es la que debemos pensar. Y el problema mayor que se nos presenta, entonces, ahora, es el de las relaciones entre movimientos y gobiernos, en la medida en que estos últimos están ante la posibilidad de profundizar este potencial creativo de nuevas formas soberanas.

–¿Cuál podría ser la relación entre gobiernos de izquierda y movimientos sociales?

–Antes decíamos que los gobiernos convivían, a su pesar, con un doble poder. Hoy se trata, en cambio, de un verdadero momento de transformación de la soberanía misma, y de la relación entre estos términos. Y esto se proyecta de modo directo a nivel internacional.

Lo cual cobra gran importancia cuando uno recuerda que en la base del imperio está la guerra.
Y en América latina es donde se ve cómo estas cosas pasan o no.

¿Qué sucede hoy en Brasil?

Seguramente el movimiento va a pagar un precio muy alto por la estabilización actual del gobierno de Lula, al tiempo que los movimientos organizados sienten una enorme desilusión. La situación de la Argentina parece mantenerse en un cierto equilibrio luego de la crisis. Y está la situación venezolana que probablemente presenta el problema de modo caricaturesco, porque la propuesta viene de lo alto y ha desencadenado una energía enorme.

Lo cierto es que se trata de la situación más radical de estos países porque puede ser la puerta de entrada de la guerra como variable por parte de los EE.UU.
–¿A qué se refiere cuando habla de un “nuevo pacto”?

–La cuestión de un nuevo pacto es la redefinición de una alianza estratégica. Pero el punto clave es el contenido multitudinario de este nuevo pacto. Por ejemplo, la defensa de la pequeña propiedad en Brasil, de modo que sea compatible con el desarrollo de la agricultura, que es de hecho un punto programático del MST. Contextualizado para América latina, esto implica la discusión de cómo pensar un pacto que no insista en la reproducción de una perspectiva keynesiana que ya no es posible: hoy no se puede discutir un pacto suponiendo una dinámica productiva dada por la gran industria, sino que el nuevo pacto debe referir a la relación entre las organizaciones sociales y la organización productiva en términos de la cooperación social.

El gran error de la izquierda tradicional oportunista es que, si no se habla de las formas institucionales y políticas en las cuales la gran reforma deberá advenir, no se habla de nada.
Sólo a partir de estas formas aparece la verdadera dimensión de un radicalismo democrático de base. La cuestión es qué significa hoy tener fuerza y cómo se consolida.

Evidentemente, no es a través de un ejército.
Este problema está muy presente en la Argentina, que es como un cuerpo abierto, óptimo para el análisis.

–Usted apoyó el “sí” a la Constitución europea en el referéndum francés. ¿Cómo explica esta posición que fue contraria a la mayoría de la izquierda europea?

–En Europa estamos presenciando la reconstrucción de la izquierda, como por ejemplo la Linkspartei alemana. La izquierda corporativa europea ha tenido su primera victoria en el “no” al referéndum a la Constitución en Francia.

Para mí se trataba de impulsar un debate político sobre la relación que existía entre tres cosas: la presentación de Europa como alternativa necesaria a Estados Unidos, la construcción de un espacio europeo abierto a nuevas dinámicas y, por último, la consideración de la Constitución no como lo que daría definiciones positivas sino como una negatividad abierta a contradicciones bien interesantes.

Esto no ha sido posible porque los movimientos sociales han sido absorbidos por esta izquierda tradicionalista, salvo una franja del movimiento que trabaja la cuestión de la migración.

Cuando apoyé el sí muchos amigos se molestaron (risas). Pero la unidad en torno del no, sobre todo en Francia, es una unidad de locos: socialistas de derecha, estalinistas, intelectuales trotskistas y otros que se juntaron con la derecha y la ultraderecha en nombre de un resentimiento por el fin del Estado social y una supuesta defensa de derechos en detrimento de los migrantes.

–¿Cómo ve el movimiento de resistencia global?

–En profunda crisis. Lo que empezó en Seattle, siguió en Génova y continuó en el movimiento contra de la guerra ha descendido brutalmente.
De esto se ha nutrido la reconstrucción de la izquierda tradicional. Pero lo interesante es que al interior de esta curva descendente ha comenzado otra que empieza a ser ascendente, protagonizada por luchas sociales de nuevo tipo, que se dan fundamentalmente alrededor del trabajo precario y de la migración.